Cada mexicano genera 37kg más de basura que hace 20 años

El nivel de consumo de productos desechables sigue en aumento

Si hacemos una reflexión superficial sobre cuántas cosas desechables consumimos, ¿cuál sería el resultado? Cuando compras comida o bebidas para llevar, ¿estás consciente de que ese empaque será basura? La premura de la vida cotidiana ha hecho que busquemos la eficiencia, la rapidez y sobre todo, la comodidad. Nuestros asuntos personales, como el trabajo o nuestra vida social, nos apabullan en tal magnitud que nuestros pensamientos para con nuestros efectos sobre el entorno natural suelen ser secundarios.

Una mentalidad de consumismo no sólo ha permeado a los países desarrollados, que han llevado por más de un siglo la batuta en este renglón. Hoy, los países en desarrollo también producen cada vez más basura, como producto del consumo. Recordemos por ejemplo que México es el principal comprador de agua embotellada y de Coca-Cola en el mundo, y esto pese a sus niveles de pobreza (la mitad de la población).

El consumismo que a su vez ineludiblemente se traduce en la generación de basura, se refleja en la mayoría de los países. Aludiendo a México, recientes cifras develan cómo es que cada mexicano produce alrededor de 37kg más de basura cada año, en comparación con hace 20 años. 

Aunque la educación en el país incluye temas ecológicos cada vez  más frecuentemente, al parecer la cultura del consumo es aún más fuerte que los cambios de mentalidad que se promueven. ¿Hará diferencia si rellenan tu café en un termo? ¿o si evitas comprar productos desechables lo más que puedas? La respuesta es muy simple: lo más seguro es que cada plástico, cada envase, o producto sintético, tardará más que lo que dure tu vida en desaparecer del entorno. Un cambio de cultura es inexistente si no se culmina en la vida cotidiana.



Vivir sin generar basura: nada es un desperdicio, todo se transforma

En tiempos de desechos masivos, existe una comunidad que propone lo opuesto: nada se desperdicia.

Imagina que el mínimo de basura que puedes generar durante 1 año quepa en este frasco:

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Es posible, y de eso trata el Zero Waste (Cero desperdicio), una iniciativa que, más allá de acabar con el plástico, busca replantear el concepto de basura: nada es un desperdicio, todo se transforma. A partir de esta idea, cada vez son más aquellos que deciden replantearse su existencia y comenzar a reducir su basura a un pequeño frasco. Un verdadero logro para quienes buscan trascender desde dinámicas que impactan colectivamente. 

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En estos tiempos, en donde mucho de lo que se consume es desechable (servilletas de papel, móvil, envases de plástico, accesorios, entre otros), existe una comunidad que busca vivir a partir del principio opuesto: nada se desperdicia.

El movimiento Zero Waste cobra cada vez más fuerza y sentido en un mundo en el que, de acuerdo con el Banco Mundial, el nivel actual de residuos sólidos habrá aumentado en un 70% (de 1,300 millones de toneladas al año a 2,200 millones de toneladas) para el 2025.

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Además de la iniciativa global, existe en cada país una necesidad de actuar para un futuro sustentable.

¿En qué consiste el Cero desperdicio?

Según la revista National Geographic, no se trata de que logres guardar toda tu basura en frascos, sino de que un frasco de máximo 500 mililitros sea suficiente para guardar toda la basura anual que no se pudo reutilizar, reciclar o renovar.

Muchas de las soluciones que propone el Cero Desperdicioson prácticas que eran comunes antes de la era de los plásticos y los productos desechables.

Ser Cero Desperdicio es pensar en servilletas de tela y pañuelos, vinagre y agua para limpiar, recipientes de vidrio o acero inoxidable para guardar las sobras y bolsas de tela para guardar alimentos.

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Soluciones similares de la vieja escuela, que no producen desperdicios y son más baratas a largo plazo.

Bolsas de tela

La revista Yorokobu pone un ejemplo: tu abuela seguro iba a la tienda con su bolsa de tela. Además, en lugar de comprarla, es probable que se la hubiera hecho ella misma con retales de tela.

 

Comprar a granel

Las legumbres se compraban a granel, al peso y presentadas en grandes sacos de arpillera. En este caso, los sacos incluso pueden ser de plástico porque, como se reutilizan y generan menos residuos que los paquetes pequeños, el costo ecológico no es tan grande.

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Comercio justo y responsable

Cada vez son más las tiendas que se suman al movimiento Cero Desperdicio. En la Ciudad de México, existe una tienda que busca “fomentar una vida más sana y más responsable con el medioambiente (…) trayendo sus propios recipientes y bolsas reutilizables”.

Suena difícil, pero puede lograrse, mediante cambios en los hábitos cotidianos. Es así como la comunidad Cero Desperdicio está reduciendo radicalmente su producción de desechos, mientras viven vidas más plenas.

 

Agentes de cambio

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Laura Singer

Blogueras como Kathryn Kellogg y Laura Singer, son un ejemplo de personas que, en pocos años, han logrado reducir su basura de tal manera que sus desperdicios sólidos quepan en un frasco de 500 mililitros por año o dos años.

Kellogg aprendió de Lauren Singer de Nueva York, autora del blog Trash is for Tossers. Singer comenzó a reducir su huella de desechos cuando era una estudiante de estudios ambientales en el 2012 y ha convertido el Cero Desperdicio en una carrera que le permite compartir su experiencia a través de conferencias y consultorías.

 

Principios Cero desperdicio (en orden de importancia)

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  • Rehusar. No compres cosas envueltas o con muchas envolturas.
  • Reducir. No compres cosas que no necesitas.
  • Reutilizar. No dejes de usar los artículos desgastados, o compra productos usados.
  • CompostaCasi el 80% de los desperdicios son orgánicos.
  • ReciclarRequiere un mayor esfuerzo, pero es mejor que permitir que las cosas se conviertan en basura.


Nada es un desperdicio: transformando el concepto de basura

Según el fundador de TerraCycle, uno de nuestros mayores retos es erradicar el concepto de basura, ya que en realidad nada es un desperdicio.

Bajo el lema “todo se transforma”, la empresa TerraCycle dedica sus años de vida a la recolección y reconversión de desechos aparentemente no reciclables; para esta empresa, la basura no existe en la naturaleza, ésta es un concepto creado por la humanidad que hoy más que nunca debemos de eliminar. 

El fundador de TerraCycle es Tom Szaky, un estadounidense que en su primer año universitario en Princeton, en el año 2001, comenzó a repartir fertilizantes orgánicos fecales con un alto número de gusanos. En el 2004 logró convencer de probar su producto a un empleado de la empresa Home Depot. Hoy sus productos se distribuyen masivamente en al menos 20 países.

Terracycle reciclaje basura concepto

Posteriormente, TerraCycle ampliaría su espectro de negocio hacia los desperdicios inorgánicos, mediante sistemas de recolección de basura considerada de difícil reciclaje en todo el mundo. Hoy, Szaky ha logrado reunir a más de 25 millones de recolectores en 20 países.

La empresa tiene una fábrica que acopia lo recolectado, lo procesa, y manufactura nuevos productos que después son vendidos. Se trata de la primer compañía creativa de reciclaje a esta escala. La filosofía de Szaky, parte de la idea de que la basura como concepto y por lo tanto paradigma, debe ser urgentemente eliminada.

En Terracycle se divide la basura por marcas comerciales, lo anterior, porque realiza diseños comercializables, mediante la unificación en la estética de los diseños. TerraCycle hace productos que van desde bancas hasta mochilas y útiles escolares. Una vez que el contribuyente envió su basura, este recibe algunos puntos, los cuales puede cambiar por productos reciclados, o bien convertirlo en dinero que puede ser donado a ciertas escuelas y centros de caridad.

Tom Szaky insiste en que la basura no existe, pues se trata de una abstracción cultural. En realidad la materia puede reprogramarse infinitamente, y en este sentido no tendría por qué existir el concepto de desperdicio o deshecho.

 

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