Alerta: La mejor salsa cátsup debe prescindir de estos ingredientes

Es indispensable que a la hora de seleccionar qué tipo de salsa cátsup llevaremos a casa elijamos aquella que, al menos, produzca menos daños

En las hamburguesas, el hot dog, las papas fritas, las quesadillas; la salsa cátsup se encuentra en este tipo de comida tan pecaminosamente deliciosa. Es bien sabido que este tipo de alimentos producen efectos nocivos en el cuerpo, ya sea por la alta cantidad de químicos o de grasa que se ensancha en las células por lo que, en caso de que añadamos este condimento cremoso a esa comida no tan saludable, probablemente lastimaremos más a nuestro sistema.

Por ello es indispensable que a la hora de seleccionar qué tipo de salsa cátsup llevaremos a casa elijamos aquella que, al menos, produzca menos daños. Es importante fijarse en que el etiquetado diga: “salsa cátsup” (en vez de “salsa tipo cátsup”); qué tipo de endulzante contiene (en especial que no sea el jarabe de maíz de alta fructosa o azúcares) y si es libre de colorantes (sin rojo allura o rojo 40), espesantes o almidones.

Una alternativa más saludable de la salsa cátsup es la casera. Sólo necesitas jitomate, cebolla, ajo, miel, azúcar, vinagre, sal, mostaza, canela, pimienta, clavo y jengibre. Instrucciones: hierve los jitomates, ajo y cebolla; después pélalos, quítales la semilla y pícalos. A continuación, calienta el azúcar en una sartén, agregando el jitomate, la cebolla, el ajo, la miel, la mostaza y el vinagre. Revuelve bien y deja que se cocinen juntos. Finalmente añade sal, pimienta, canela, clavo en polvo y una pizca de jengibre. Deja que se cocine un poco más, licúa, cuela y listo.

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¿Cómo evitar el desperdicio de comida? Sigue estos sencillos consejos para lograrlo

De acuerdo con los datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, si se redujeran las desechos de alimentos en un 25 por ciento se tendría la capacidad de alimentar a todas las personas desnutridas del mundo.

El desperdicio de comida es uno de los tipos de contaminación más peligrosos y cotidianos que suceden en muchos hogares. De acuerdo con los datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, si se redujeran las desechos de alimentos en un 25 por ciento se tendría la capacidad de alimentar a todas las personas desnutridas del mundo. Inclusive, en los mismos supermercados se desperdician paquetes y latas con una fecha caduca, representando una gran pérdida tanto para la tienda como para personas que sufren hambruna y desnutrición. 

Por ello te compartimos unos sencillos y efectivos consejos que evitarán a desperdiciar la comida: 

– Congela y cocina las verduras

Para mantener los vegetales frescos –y evitar tirar las hojas “feas”, congela las hierbas frescas y cocina la lechuga. 

Escoge también lechugas con hojas más pequeñas, pues son más fuertes y poseen mayor cantidad de células pequeñas apiñadas una con otras. Esto permitirá que se mantengan frescas y crujientes por más tiempo. 

En caso que veas a las hojas marchitas, revívelas con un remojo rápido en agua fría. 

– ¿Se te pasó el arroz? Existen varias formas deliciosas de consumirlo

En el caso de que el arroz haya quedado apelmazado, es importante refigerarlo después de cocinarlo; después, al día siguiente, se puede cocinar con huevo y queso en tortitas fritas o con verduras rellenas. 

– Infusiones o licuados de frutas 

Puedes prevenir que se pudran las frutas convirtiéndolos en licuados, batidos, postres cocinados o incluso congelarlos. Por ejemplo, congela las uvas o las ciruelas y añádelas a bebidas o licuálas para smoothies. También pueden ser excelentes elementos para ensaladas con queso. 

– Aprovecha al máximo el pan 

Meter al congelador el pan en rodajas o entero puede ser una alternativa útil para evitar desperdiciar este alimento.

También se puede moler para hacer empanar la carne o el pescado; como pan tostado bañado en huevo revuelto y freílas como pan francés; o como croutons.

– Revisa la fecha de vencimiento

Algunas fechas de caducidad no se basan en la seguridad del producto, sino en su sabor. Por lo que si te comes unos yogures cinco semanas después de la fecha de vencimiento, no significa que te enfermarás, sólo les faltará sabor; o unos chocolates, pues la capa blanca que suele salir se debe a la exposición al aire de la barra y no de un hongo. 

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Por descontento ciudadano, legisladores se retractan de favorecer a las refresqueras en México

Los diputados votaron disminuir un 50% el impuesto de 1 peso por cada litro, pero los senadores revocaron este intento considerado un evidente impulso por favorecer a la industria.

Foto:huffingtonpost.es

La semana pasada el descontento ciudadano, sobre todo en redes sociales, se hizo notable cuando los diputados aprobaron disminuir los impuestos a las bebidas azucaradas en México. Por primera vez, en el último año, había descendido hasta un 6% el consumo de refrescos y bebidas azucaradas en el país, y ello como resultado de un impuesto especial de 1 peso aplicado por cada  litro .

Muchas personas argumentan que este tipo de medidas en realidad no hacen un impacto significativo en la venta y compra de alimentos, sin embargo, las cifras apuntan a que, por primera vez en décadas, no solo dejó de crecer sostenidamente la venta, disminuyó también el consumo.

Por ello, organizaciones sociales como la Alianza por la Salud Alimentaria iniciaron una campaña en contra de la medida para disminuir los impuestos a estas bebida, aprobada sobre todo por diputados del PAN y del PRI. Finalmente, aún pese al enorme poder de estas transnacionales, los senadores decidieron no modificar los impuestos.

Cuando se trata de corporaciones tan poderosas, es muy difícil aplicar medidas en contra de sus ventas, dado el gran poder que tienen y el lobby que hacen con los políticos. Hace un año que comenzó a aplicarse la medida, muchos se sorprendieron, e incluso el impuesto ha sido aplaudido por diarios como The New York Times.

Los argumentos para reducir el impuesto eran en realidad muy débiles, como el del prirista Estefan Chidiac. Según él, al reducir los impuestos, las corporaciones encontrarían incentivos para desarrollar bebidas menos azucaradas.

Desde su implementación se ha demostrado que el impuesto ha tenido un efecto positivo en el consumo de bebidas azucaradas, logrando una disminución en el consumo de estas bebidas en un 6% en promedio en los hogares mexicanos y llegando hasta 12% en diciembre 2014. Según Inegi, el impuesto disminuyó el consumo en alrededor del 7%, ya que indica que el crecimiento anual en estas bebidas venía siendo de 3.4% y se presentó una reducción de 3.8%. – apunta un comunicado de la Alianza por la Salud Alimentaria.

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd