A 3 meses del derrame, ¿qué ha pasado con la limpieza del río Sonora?

La empresa responsable de la contaminación asegura que ya limpió el río, pero ninguna dependencia lo ha probado aún

Este 8 de noviembre se cumplieron 3 meses de que la empresa Grupo México derramara, por negligencia, más de 40 mil m3 de ácido sulfúrico al río Sonora. Este hecho ha sido quizá el desastre ambiental más sonado de los últimos años en este país, mayormente porque fue provocado por una de las empresas más poderosas y porque su directivo principal, Germán Larrea, ha estado ligado a otros escándalos, como el que trabajadores de la mina Pasta de Conchos perdieran la vida por un déficit en las condiciones de seguridad.

En México las concesiones mineras han sido tradicionalmente controversiales por sus implicaciones ambientales, y porque las ganancias suelen excluir a los habitantes cercanos (muchas veces indígenas y campesinos) y, en cambio, se suele provocar contaminación a sus aguas y recursos naturales. Luego de la conmoción y polémica que causó el derrame al río Sonora, incluso en prensa internacional, Grupo México afrontó algunas multas raquíticas, porque así lo marcan las leyes mexicanas (que suelen favorecer a las grandes empresas) y, entre otros de sus castigos, debió hacer un estudio de las condiciones del río y asegurarse de limpiarlo cabalmente.

A la fecha, la empresa entregó el informe que, de hecho, confirma que los metales detectados en el estudio rebasan los límites permitidos por las NOM (Normas Oficiales Mexicanas) para suelos y sedimentos. La empresa reportó también haber limpiado el 100% del cauce del río y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) aseguró que lo  corroboraría.

Sin embargo los pobladores, que son los que verdaderamente resienten y pueden dar crédito de ello, han declarado a medios como Excelsior que los trabajos de limpieza realizados han sido unas cuantas remociones de tierra; no se ha metido maquinaria pesada ni se ha dragado el río, por ejemplo. Es decir, se pretende que se confíe en la limpieza del río y de los pozos aledaños mediante una limpieza aparentemente superflua.

Alcaldes municipales como Pedro Armando Lugo López y Vidal Vázquez Chacón, de Aconchi y Arizpe, confirman que los habitantes de la zona e incluso los políticos locales desconfían de que el río esté verdaderamente limpio. El estudio que presentó Grupo México y la confirmación por parte de la PROFEPA de que el río está limpio no se han hecho públicos. El tema, como muchos hechos noticiosos en México, parece diluirse con  la premura de otras noticias.

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional


Mira cómo las mineras se llevan todas las ganancias en México (Infográfico)

Tienen la ventaja de reportar menos ganancias de las que extraen; y de miles de millones de pesos pagan menos de 1% en forma de impuestos y concesiones.

En los últimos años la extracción minera ha ido ganándose el repudio de la población… Primero por que sus implicaciones ambientales son muy altas; también por que los costos humanos son indignantes, pues los mineros se exponen a un gran peligro diariamente. Las personas que fueron en algún momento dueñas de esas tierras reciben muy pocas compensaciones y las comunidades cercanas suelen recibir  contaminación y pocos beneficios económicos. En fin, las mineras suelen tener muchas condescendencias del gobierno, pero, ¿Qué hay del cliché sobre que estas prácticamente se quedan con la totalidad de las ganancias por explotar recursos naturales de todos?

En México investigadores del Centro de Análisis e Investigación Fundar y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) han alertado que los concesionarios mineros no están obligados a esclarecer el volumen de su producción. SinEmbargo ha elaborado una tabla que nos muestra que el dinero pagado por las mineras en formas de concesiones o impuestos no llegan a 1%. De los más de 1.2 billones de pesos que recaudaron entre 2008 y 2013, las mineras dieron a los mexicanos (gobierno) solo el el 0.6 por ciento.

Ahora, imagina que ese 0.6% viene de un cifra que podría ser mucho mayor, pues las mineras tienen un margen legal que les permite reportar menos ganancias de las que hacen. En México hay 26 mil 064 títulos de concesiones en una superficie total de 30.68 millones de hectárea; pero solo se hacen 200 visitas de inspección anuales.

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A nivel medioambiental

México es también el país con más conflictos mineros de todo América Latina, con 80 conflictos socio ambientales y 22 laborales. Hace un año Grupo México, una de las concesionarias mineras más grandes del país, contaminó el río Sonora (la multa sobre este incidente fue mínima). Esta misma empresa es la responsable de la tragedia en Pasta de Conchos, en el 2006, cuando 65 mineros quedaron atrapados; fueron solo rescatados los cuerpos de unos cuantos.   

La industria minera es cada vez más menos justificable, sobre todo por sus implicaciones ambientales, mayormente de la que se hace a cielo abierto. Pocas compañía disfrutan de los beneficios de los recursos naturales comunes, con una condenscendencia absoluta por parte del Estado y un margen descabellado de ganancias a costa del medio ambiente.

[SinEmbargo]

 



¿Por qué el Acueducto Independencia atenta contra el pueblo yaqui y es nocivo para el medio ambiente?

La sustentabilidad del proyecto es cuestionada, entre otros motivos, por no especificar la cantidad de agua extraída de una cuenca aprovechada por un pueblo milenario: el yaqui

Entre los temas ambientales en México que más han magnetizado la atención colectiva está el Acueducto Independencia, que abastece de agua a la ciudad norteña de Hermosillo, Sonora. Se trata del 2o acueducto más grande de México; sin embargo, su construcción y uso han estado envueltos en polémica, pues el acueducto pasa por sobre la cuenca del río Yaqui. Su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ha sido incluso invalidada por la Suprema Corte de Justicia por sus inconsistencias y su sustentabilidad ha sido cuestionada pues, por ejemplo, se desconoce la cantidad de líquido exacto extraído de la cuenca del Yaqui. 

La historia

Desde 1940 un decreto del presidente Lázaro Cárdenas otorgó, por derechos de territorio, el uso de 50% del agua existente del caudal del río al pueblo yaqui. De esta manera, este grupo  milenario depende férreamente del uso de dicho río para su supervivencia cultural y productiva. 

En 2010 el gobierno de Sonora presentó un proyecto para la construcción del Acueducto Independencia, que transportaría desde el río Yaqui y la presa Plutarco Elías Calles (El Novillo) el trasvase 75 millones de metros cúbicos de agua anuales hasta la ciudad de Hermosillo (ubicada en la cuenca del río Sonora).

Ante esto, y como muchas luchas sociales colectivas que ahora se llevan a cabo en el terreno judicial, los yaquis interpusieron un amparo que invalidara la autorización del MIA que la autoridad de México en materia ambiental, la SEMARNAT, había aprobado. Así, la Suprema Corte de Justicia anuló ese dudoso estudio de impacto ambiental y ordenó la consulta al pueblo yaqui conforme a estándares internacionales de reconocimiento de los derechos indígenas. 

Sin embargo, organizaciones como el  Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) han cuestionado el hecho de que, aunque se invalidó el permiso de la SEMARNAT, la obra sigue operando. Es un acto paradójico: por un lado las autoridades judiciales más importantes del país han reconocido que existen fallas en los estudios de impacto ambiental presentados pero, por otro, ello no ha implicado la detención de la obra. 

El Acueducto Independencia ha despertado una vez más la discusión sobre la polémica antagónica, desde hace un siglo, entre la supuesta modernización o el beneficio de las mayorías a costa de las minorías, y el medio ambiente, un binomio en el que las minorías suelen ser las más perjudicadas en el supuesto “progreso” aunque, de hecho, numerosos pueblos indígenas han probado que tienen mucho mejor comprendido este tema.

Twitter de la autora: @anapauladelatd

 

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional