¿Te falta apetito? Estos productos naturales te ayudarán

Para potencializar y ayudar a nuestro organismo a recuperarse, necesitamos una buena alimentación

Alguna vez en nuestra vida hemos experimentado lo que es el hambre, aquella sensación de vacío estomacal que, al no prestarle la debida atención, nos libera otras experiencias dolorosas, tales como dolor de estómago y cabeza, enojo o simple molestia, debilitamiento físico e incluso sensaciones de depresión.
Estos síntomas son sólo un llamado de nuestro organismo para recuperar el nivel de la línea basal, aquella homeostasis que nos ofrece una sensación de bienestar y comodidad. A través de los alimentos podemos obtener la energía necesaria para el óptimo funcionamiento fisiológico, cognitivo, conductual y hasta emocional.
Es vano mencionar entonces la importancia de los alimentos en nuestro cuerpo. No obstante, no siempre gozamos de un buen apetito, debido las presiones académicas o profesionales, las complicaciones relacionales o los estragos de alguna enfermedad. Por ello, para potencializar y ayudar a nuestro organismo a recuperarse, necesitamos una buena alimentación. Estos son algunos ingredientes que abrirán el apetito:

– Cardamomo

– Cúrcuma

– Lima

– Canela

– Azafrán

– Hinojo

Fotografía principal: Vicente Villamón



Descubre las cantidades adecuadas de la canasta básica de alimentos

Con tan sólo un bocado, los alimentos brindan una sensación de confort y bienestar que es capaz de optimizar tanto el funcionamiento como el autocuidado del cuerpo.

La alimentación es tanto una de las necesidades básicas como uno de los grandes placeres de la vida. Con tan sólo un bocado, los alimentos brindan una sensación de confort y bienestar que es capaz de optimizar tanto el funcionamiento como el autocuidado del cuerpo.

Por lo que es indispensable prestar atención adecuada a aquellos productos que ingerimos a nuestro cuerpo. En especial si se trata de alimentos  rodeados de mitos y dudas. Tales como:

Mantequilla. Lo ideal es evitar la mantequilla y remplazarla con productos con baja grasa poliinsaturada. Puedes consumirla en pequeñas dosis, y así reducir los riesgos de incrementar los niveles de colesterol en la sangre.

Leche. Procura consumirla desnatada o semi-desnatada, una vez al día. Esto brindará un tercio de la cantidad de calcio que necesitas.

Huevos. Debido a su cantidad de colesterol, es recomendable limitar su consumo. Por otro lado, los huevos cuentan con toda clase de nutrientes, tales como las vitaminas y las proteínas. Ayudan a controlar la sensación del apetito. El consumo recomendado es de tres veces a la semana.

Aceite de oliva. Se trata del súper ingrediente para mejorar la salud. Su principal uso es en ensaladas. Por lo que la dosis recomendada es entre una y dos cucharadas al día.

Carbohidratos. Estos deberían ser alrededor del 50 por ciento del consumo de la comida en general. En especial si provienen de alimentos integrales. Sin embargo los carbohidratos simples incrementan el riesgo de sufrir de obesidad y otras enfermedades como diabetes y cáncer. Por lo que no es recomendable consumir grandes cantidades de pastas, arroz y pan blanco, ya que se digieren rápidamente liberando azúcar directamente en el flujo sanguíneo.

Carne procesada. Está bien si se consume con moderación, y así se evita riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares, cáncer en los intestinos y otros. Lo ideal es consumirlo sólo un par de veces a la semana si en verdad no hay otra opción (pero no más).

El vino tinto en pequeñas cantidades es bueno para la salud del corazón. Sin embargo, en grandes cantidades, se eleva el riesgo de desarrollar cáncer y otras enfermedades. Por lo que se recomienda consumir una copa de vino tinto al día, con un descanso de un par de días a la semana.

Yogurt. Siempre y cuando sea de sabor natural, el yogurt permite reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes; así como de ayudar a bajar el exceso de peso. Consúmelo regularmente.

Jugo de frutas natural. Los jugos comerciales tienden a tener grandes cantidades de azúcar (cerca de diez).

El pan es bueno para ti, siempre y cuando sea en proporciones moderadas. Por ejemplo, entre dos y cuatro rebanadas al día.

Cafeína. Entre dos y cuatro copas de café o té es bueno para tu salud; sin embargo, es indispensable revisar las calorías en caso de que incluyan otros productos como la leche.

Chocolate oscuro (sin azúcar) es bueno para el corazón, ya que disminuye la glucosa de la presión sanguínea.

 

 



Estos son los alimentos que debes evitar si te preocupas por el medio ambiente

A través de estos pequeños movimientos, actualmente se cuenta con alternativas ecológicas que reducen al máximo la destrucción de nuestro planeta

Ante el abuso de los recursos del planeta, numerosas minorías han procurado mover cielo, mar y tierra como un llamado de atención a esta situación. A través de estos pequeños movimientos, actualmente se cuenta con alternativas ecológicas que reducen al máximo la contaminación, el uso excesivo de minerales del suelo y la sobreexplotación de los ecosistemas naturales, entre otros.

No obstante, falta todavía un largo camino que recorrer, y a cada uno de nosotros le corresponde caminarlo. Esto es posible mediante alternativas accesibles como por ejemplo, comenzar a usar vasos y envases de vidrio (en vez de plástico), llevar el mandado en bolsas de tela y reciclar papel o ropa, entre otros, e inclusive, a través de reducir el consumo de algunos ingredientes nocivos para el medio ambiente. Ejemplos:

El café convencional. Muchas casas cafetaleras usan pesticidas, herbicidas, fungicidas y fertilizantes químicos que, además de filtrarse a los subsuelos, destruyen hábitats enteros.

Carne de res. El maíz y la soya que se usan para alimentar a las vacas están contaminadas por pesticidas y otros tóxicos.

Aceite de palma. Se encuentra normalmente en galletas, crackers y sopas. Es el causante de deforestaciones en las selvas de Malasia, destruyendo así el hábitat de numerosas especies, como el orangután.

Atún de aleta azul. Es el atún más popular en los restaurantes de mariscos y comida oriental; sin embargo, su número se ha reducido considerablemente en los últimos años. Además, contiene altos niveles de mercurio. 

Maíz genéticamente modificado. Los productos genéticamente modificados destruyen hábitats, maltratan los suelos, rompen los ciclos de nutrición, contaminan el agua y el aire, entre otras consecuencias graves para el medio ambiente.