Remedios con cítricos que podrían ayudarte con tu gripa

Recurrimos a las recetas ancestrales que nuestros padres o abuelos solían darnos cuando éramos pequeños

Estamos entrando en épocas donde el frío predomina en el ambiente, convirtiéndonos en seres vulnerables a infecciones tales como la gripa. En consecuencia sufrimos de un interminable dolor corporal y muscular, ardor en la garganta, fiebre, pérdida de apetito, conjuntivitis, tos e inclusive vómito.

Al visitar al doctor este nos receta un sinfín de antibióticos y desinflamatorios para los ganglios y, de paso, una alimentación rica en vitaminas C y D, hierro y magnesio, entre otros. Entonces recurrimos a las recetas ancestrales que nuestros padres o abuelos solían darnos cuando éramos pequeños:

– Un jugo fresco de limón para elevar los niveles de vitamina C. Exprime ½ limón en una taza con agua purificada. Bébelo tres veces (o más) al día. En caso de querer eliminar la mucosidad de la gripa, añade al jugo pimienta negra o jengibre en polvo.

– Té con limón y vapor. Coloca una olla con agua a hervir, añadiéndole dos cucharadas de ungüento de menta o hierbabuena. Una vez hervida, coloca una toalla encima de la olla para contener el vapor; de esa manera podrás sentir los beneficios del vapor conforme tomas el té. En cuanto a la bebida, necesitas té de hojas de naranja, miel y jugo de limón: haz el té hirviendo las hojas, agregándole una cucharadita de miel y otra de jugo de limón. Es recomendable hacer este remedio antes de dormir, y lo más caliente posible. Así, al entrar en cama, sentirás el calor recorrer el cuerpo (relajándolo).

– Jarabe de limón y miel. Coloca en una olla dos vasos de zumo de limón y seis cucharadas de miel. Deja la mezcla a fuego lento durante 1 hora y media. Toma tres veces al día para aliviar los síntomas.

– Jugo de cítricos. Necesitas dos naranjas, un limón y dos cucharadas de miel. Extrae los jugos de las naranjas y el limón, agregándole la miel al final. Tómalo en pequeños tragos.

 Fotografía principal: José Luis Ruiz



Tres remedios caseros con jengibre para enfermedades respiratorias

Existen numerosas maneras se sanar este tipo de enfermedades, sin embargo no todas son efectivas o naturales para el cuerpo.

 Al año se reportan 893 mil casos de enfermedades respiratorias en el país, de los cuales, el 60 por ciento corresponde a niños menores de cinco años. Estas enfermedades se relacionan con afecciones en los bronquios, cavidades nasales, faringe, laringe, pleura, pulmón y tráquea; y entre las más populares se encuentran silicosis, asma, bronquiolitis y afecciones pulmonares derivadas de sustancias químicas aromatizantes; sin mencionar la gripa, tos y catarro. 
 
Existen numerosas maneras se sanar este tipo de enfermedades, sin embargo no todas son efectivas o naturales para el cuerpo. Por lo que hemos reunido tres remedios naturales que utilizan el jengibre como planta medicinal efectiva, saludable y deliciosa: 
 
– Infusión de jengibre y limón para bajar la fiebre, pues además es un gran analgésico y antibacteriano, es un remedio ideal para enfermedades como la gripa. Necesitas: 3 cucharaditas de jengibre fresco y una taza de agua hirviendo. Deja reposar por 10 minutos y añade 1 cucharada de zumo de limón recién exprimido. Endúlzalo con miel. 
 
– Té de jengibre para la garganta. Necesitas dos cucharadas de té negro en hierbas, trozo de jengibre, limón, un litro de agua y miel. Instrucciones: Corta en trozos el limón con su pulpa y miel, y el jengibre previamente pelada. Llévalos a una cacerola con el litro de agua y deja que hiervan durante cinco minutos. Apaga el fuego y añade dos cucharadas de té negro, y deja que repose durante quince minutos más. Cuela y listo. 
 
– Infusión de jengibre y ginkgo para la circulación. Al ser vasodilatadores, esta combinación es un remedio interesante y efectivo para mejorar la circulación sanguínea. Necesitas: una taza y media de agua, una cucharada de jengibre rayado, una cucharada de hojas de ginkgo biloba y miel. Instrucciones: Hierve la taza y media de agua, añadiendo el jengibre y la cucharada de hojas de ginkgo. Deja hervir durante cinco minutos, apaga el fuego y deja reposar durante unos 15 minutos.