Conoce algunas técnicas para secar de manera natural algunos alimentos

Para cuidar tanto la cartera como al medio ambiente, te compartimos estos sencillos métodos

En los últimos años, el movimiento “Hágalo usted mismo” (DIY, por sus siglas en inglés) ha formado parte de una cultura revolucionaria en pos del cuidado personal y medio ambiente. Por ello, cientos de blogueros han expuesto técnicas para realizar cualquier tipo de producto: desde huertos urbanos hasta ropa realizada con otra reciclada.

Ahora, para cuidar tanto la cartera como al medio ambiente, te compartimos estos sencillos métodos de Katherine Martinko para secar tanto hierbas como algunos frutos, para usarlos en deliciosas recetas:

– Al Sol. Además de mantener sus cualidades químicas, esta técnica funciona siempre y cuando haya aire que circule alrededor. Usa una red sobre unos ladrillos; coloca una hoja de aluminio debajo para que refleje el calor y cubre los alimentos con una estopilla para mantener lejos a los insectos. También puedes colocar las rebanadas de frutas y verduras en la salpicadera del coche, con las ventanas cerradas, y dejarlas durante mucho tiempo.

– En el horno. Funciona para la carne, frutas, verduras y hierbas. Coloca el alimento en las rejillas del horno, a una temperatura muy baja. Deja que el fuego haga su deber durante media hora para las verduras y frutas, y unas cuantas horas para la carne.



Descubre cómo hacer un delicioso snack de frutas secas caseras

La fruta seca resulta ser ideal para reducir los síntomas del estreñimiento, entre otras enfermedades del hígado.

Gracias a las propiedades que la fruta seca provee al organismo, este tipo de alimentos consiste en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas que ayudan a reducir y combatir los niveles de colesterol en el cuerpo. De hecho, como snack resulta ser ideal para reducir los síntomas del estreñimiento, entre otras enfermedades del hígado.

En caso que se desee hacer fruta seca casera –en vez de comprarla o esperar fechas navideñas–, te compartimos métodos sencillos y económicos para contar con una bolsa de fruta seca en casa:

– Seca las frutas al sol. El calor solar evitará consumir energía en el hogar, permitiendo conservar los frutos en frascos de vidrio herméticamente sellados. Principalmente, un día soleado por encima de los 30ºC, en un espacio ventilado –pero no húmedo–.

–Elige la fruta fácil de disecar; entre ellos: higo, ciruelas, albaricoques, fresas, manzanas, piña, moras, peras, cerezas, naranjas, frambuesas, plátano, etcétera.

– También selecciona una variedad de verduras. Entre los productos ideales son las zanahorias, chiles, jamaica, pepinos y calabazas; mientras que de hierbas, puedes elegir el perejil, romero, salvia, albahaca, orégano, laurel y tomillo.

Cómo-hacer-frutas-secas-Utilizando-el-horno

– Utiliza materiales para evitar insectos. Durante la noche, recoge y almacena la fruta, colocándola debajo de un panel de metal o rejilla de acero inoxidable. Esto no afectará la presencia de nutrientes, pero sí evitará que se infeste de insectos sobre las bandejas.

– Para disecar en invierno, usa un horno. Establece la temperatura promedio de 60ºC para disecar las frutas al menos durante cuatro horas –y no mayor a las 12–. El horno requiere una ventilación para que la fruta no se queme en el horno.



Si recoges la comida del suelo antes de 5 segundos ¿las bacterias la alcanzarán?

El mito dice que no, pero ¿qué tan cierto es?

Foto:latercera.com

Existe un mito sobre la comida que dicta que si un alimento se ha caído al suelo, pero lo recoges antes de 5 segundos, entonces las bacterias no lo alcanzarán. ¿Qué tanto es cierto? The Guardian hace un interesante recuento de algunos estudios para llegar a una conclusión sobre ello.

En la Universidad de Illinios, en el 2003, la primera en investigar este mito fue la estudiante  de preparatoria Jillian Clarke; ella y su equipo llenaron los azulejos del sitio con bacterias E coli y colocaron gomas y galletas durante 5 segundos en el suelo; notaron que las bacterias habían sido transferidas a las gomas antes de este tiempo pero solo de aquel suelo más rugoso, no así del de las áreas más lisas.

Por su parte, otro estudio de Paul Dawson, profesor de la Universidad Clemson, publicado en el Journal of Applied Microbiology, encontró que más que el tiempo, la transfusión de bacterias depende de qué tan limpio se encuentre el suelo.

Otro estudio de la Universidad de Aston, encontró que tan pronto el alimento toque el suelo, estará contaminado, pero más en superficies rugosas. ¿Qué hacer? Una vez recogida tu comida, mira al suelo, y luego analiza que tan sucio está el espacio; después resuelve si comerlo o no, aunque quizá lo óptimo sería no hacerlo…