Baja 10% la venta de refrescos por los nuevos impuestos en México (pese a estrategias publicitarias)

En un año la disminución en el consumo es notable, aun cuando algunas marcas han implementado ingeniosas estrategias de marketing

Por primera vez, después de muchos años en auge, cayeron las ventas de los refrescos y las bebidas azucaradas en México. Este país es el principal consumidor de refrescos y también el más obeso del mundo, tanto en el nivel infantil como adulto.

El año pasado fueron etiquetados nuevos impuestos a las bebidas azucaradas y al refresco; también se bloqueó la publicitación de comida chatarra en horarios para niños (aunque algunas marcas lograron colarse tramposamente, pese a no ser nutritivas). En este contexto, han emergido los primeros resultados de ventas. 

Afortunadamente, en un año cayeron 10% las ventas de refrescos, desde el inicio de la aplicación de los nuevos impuestos (aproximadamente de 1 peso por litro). Esto pese a las estrategias de marketing altamente afectivas implementadas por Coca-Cola (principal refresco ingerido en México), que desde julio ha incrustado nombres de personas a sus latas para generar un vínculo emocional con los consumidores. Según la propia marca: “Las reacciones positivas de la gente nos han dejado impactados, pues más allá de un nombre en un empaque hecho especialmente para ellos, se han creado motivos para compartir momentos de felicidad con quiénes más quieren” (declaración de José Luis Basauri, director de marca de Coca-Cola México para El Financiero).

En una reciente encuesta hecha por la Alianza por la Salud Alimentaria se develó también que 52% de los mexicanos considera que consume menos refresco y 16% de los padres señala que sus hijos casi nunca los consumen, 9% más que el año pasado. Al parecer, los nuevos impuestos están impactando positivamente en la disminución del consumo en bebidas chatarra; ahora, las organizaciones como la antes mencionada buscarán que parte de los nuevos impuestos sean destinados verdaderamente a la implementación de bebederos en las escuelas de todo el país.



Esto le sucede a tu cuerpo cuando comes un poco de azúcar

El consumo de azúcar condiciona la calidad de nuestras neuronas y, en consecuencia, de nuestra salud general y conducta.

El azúcar refinado, aquel que se encuentra en nuestras bebidas favoritas, zumos artificiales, cereales, pan industrial e inclusive caldo de verduras, se ha asociado a amargas consecuencias para la salud; como por ejemplo el Síndrome Metabólico –SM–, el cual resulta en cardiopatías, sobrepeso, obesidad, diabetes II, algunos tipos de cáncer, deterioro renal, hígado graso, disfunción endotetial, inflamación silenciosa, estrés oxidativo, enfermedad renal, poliquistosis ovárica, etcétera. En, en otras palabras, un endulzante que capaz de impactar significativamente en nuestra salud física y emocional. 

No es la primera vez que artículos prestan atención a los efectos negativos del azúcar sobre la salud. La mayoría de ellos se enfocan en cómo el consumo “moderado” de azúcar –alrededor de tres latas de refresco azucarado al día– se relaciona con una serie de enfermedades físicas y trastornos emocionales. Pero hay algunos, unos pocos realmente, que explican cómo consumir un poco de azúcar refinado provoca una serie de daños en la salud.  

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Por ejemplo, según la investigación de Wayne Potts, profesor de Biología de la Universidad de Utah –EE.UU.–, una dieta con un 25 por ciento de azúcar añadida –alrededor de 12,5 por ciento de dextrosa o glucosa, y 12,5 por ciento de fructosa– es perjudicial para la salud. Estas pequeñas dosis de azúcar producen una serie de alteraciones metabólicas que resultan en una muerte prematura y problemas reproductivos. 

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Otro ejemplo es un estudio en la Universidad Técnica de Munich, en Alemania, en donde descubrieron que el cerebro lleva el azúcar consumido al flujo sanguíneo. Por lo que no sólo las neuronas son responsables de absorber todo el azúcar, también las células gliales –las cuales se encargan de la formación de todas las neuronas–. Es decir que el consumo de azúcar condiciona la calidad de nuestras neuronas y, en consecuencia, de nuestra salud general y conducta.

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Matthias Tschöp, líder de la investigación, explica que este descubrimiento indica que los procesos conductuales y metabólicos no están sólo regulados por las neuronas, también por otros elementos –como los astrocitos en las células gliales– que se encargan de regular enfermedades como la diabetes, obesidad y trastornos alimenticios.

Pero… si los astrocitos no reciben las dosis adecuadas de insulina –hormona producida por el páncreas para que el cuerpo pueda usar o guardar glucosa de los carbohidratos de la comida–, se vuelven ineficientes a la hora de transportar glucosa al cerebro, particularmente en el hipotálamo para mandar señales de estar satisfechos. Esto provoca antojos de junk food munchies cada vez más frecuentes e intensos; en especial de productos azucarados como refrescos, jarabe de maíz, galletas o pan industrial, dulces artificiales, helado comercial, crema de avellanas y chocolate, etcétera. 

Una manera de reducir el consumo de azúcar refinada son sus deliciosas alternativas naturales: 

– Néctar de agave, 

– jarabe de arce,

– miel, 

– eritritol,

– pasas –para los postres–,

– stevia, 

– azúcar de coco, 

– jarabe de arroz integral, 

– extracto de malta de cebada. 



Sociedad civil demanda a Coca-Cola por publicidad engañosa en México

El Sidral Mundet es promocionado como si fuese hecho a base de jugo natural, por ejemplo.

Desde hace unos meses, organizaciones de la sociedad civil en México han estado señalando cómo es que, en general, el etiquetado de los alimentos en este país es engañoso. También han reprobado el cómo algunos distintivos nutrimentales son tramposos. Muchas bebidas que contienen ínfimas cantidades de extracto de jugo de fruta se adjudican en sus publicidades de estar hechas a base de estos y evitan hablar de las grandes cantidades de azúcar empleadas.

Recientemente, la organización El Poder del Consumidor demandó a Coca-Cola por la intensa y engañosa campaña de su producto Sidral Mundet, uno de los más promocionados por la compañía, luego de la mala  reputación que han estando sumando sus productos más clásicos.

“Coca-Cola ha centrado la campaña de los primeros meses del año en una bebida que los consumidores mexicanos consideran erróneamente como saludable o menos mala, engañando en su publicidad para tratar de mantener esa falsa percepción”(…) “Se sigue centrando en presentar a Sidral Mundet como si fuera una bebida en base a jugo de manzana, cuando sólo contiene 1% y no de jugo sino de concentrado de jugo., señaló Alejandro Calvillo, director El Poder del Consumidor.

Una de estas bebidas de 600 mililitros contiene 12 cucharadas de azúcar, que para un niño representa el 240% del máximo tolerable para todo un día establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como criterio ideal.

“ El engaño al consumidor es tan evidente que podemos decir que un Sidral Mundet de 600 mililitros contiene solamente seis mililitros de jugo de concentrado, lo que equivale a seis gramos.

“Mientras tanto contiene una cantidad de 60 gramos de azúcar, equivalente a 12 cucharadas cafeteras.” Apuntó en un comunicado la organización.

Las autoridades mexicanas están permitiendo que este tipo de publicidad prevalezca, por lo que ahora miembros de la sociedad civil usarán la vía jurídica contra el poder de las corporaciones, que parece imponerse, pese a las nuevas medidas legislativas en contra de la obesidad en el país.