4 ríos de México sufren las consecuencias de derrames de químicos en pocos días (IMÁGENES)

Provocando enfermedades y poca disponibilidad de agua, los contaminantes derramados, entre ellos hierro, cobre, cadmio, plomo, arsénico y petróleo, afectaron a más de 24 mil personas

Como una sincronía de sucesos que alertan del peligro de la avalada Reforma Energética en México (que promueve el fracking) algunas tragedias ecológicas se han sucedido casi simultáneamente. En cuestión de días, cuatro ríos  fueron contaminados por el derrame de ácidos o petróleo. Los químicos vertidos han generado daños ecológicos que afectaron a ríos en el estado de Sonora y en Nuevo León, Tabasco y Durango. 

Los contaminantes derramados, entre ellos hierro, cobre, cadmio, plomo, arsénico y petróleo, afectaron a más de 24 mil personas. El desbordamiento de ácidos se considera sólo la punta del iceberg, ya que detrás de estas catástrofes ecológicas se encuentran las empresas más grandes del sector industrial a nivel internacional, como Grupo México y Pemex. 

De acuerdo con autoridades locales, los derrames fueron provocados por una toma clandestina en los oleoductos, así como por las pésimas condiciones de las instalaciones de Grupo México. De modo que el incidente será imputable: los responsables deberán  pagar una sanción (aunque irrisoria en el caso de Grupo México, pues no representa ni 1% de sus ganancias trimestrales). ¿Esto es suficiente para compensar la vida destrozada?

Fotografías: CNN

 

 

 

 



Derrame de 3 000 barriles de petróleo en el Amazonas de Perú

Desgraciadamente esta no es la primera vez que la selva peruana se ve amenazada por la explotación de hidrocarburos, pues desde el 2011 se han registrado al menos 20 estados de emergencia como resultado de fallas en las tuberías del Oleoducto Norperuano.

Más de 3 000 barriles de petróleo –alrededor de 477 000 litros– de Petro-Perú se derramaron sobre los ríos de la amazonia peruviano, lo cual provocó la emisión de estado de emergencia en seis comunidades indígenas ubicadas en el distrito de Morona, provincia del Datem del Marañón, en la región de Loreto. 

De acuerdo con los representantes de las comunidades indígenas atribuyeron el derrame a la falta de mantenimiento del Oleoducto Norperuano, desencadenando dos accidentes que han contaminado al menos 30 km del río Chiriaco y el río Marañón. Pese a que la zona posee grandes bloques de bosque tropical intacto, los científicos encuentran imposible calcular el impacto real del derrame. 

En palabras del biólogo de la conservación del Instituto de Investigaciones Ecológicas, en Sao Paulo, Brasil, Clinton Jenkins, “La amazonia peruana es tremendamente compleja y diversa, pero es una parte del mundo de la que no sabemos mucho […] Conocer los impactos biológicos es difícil porque tenemos muy poca información de lo que hay ahí, para empezar.”

Desgraciadamente esta no es la primera vez que la selva peruana se ve amenazada por la explotación de hidrocarburos, pues desde el 2011 se han registrado al menos 20 estados de emergencia como resultado de fallas en las tuberías del Oleoducto Norperuano. Al tratarse de un problema sistémico, los derrames ocurren de manera regular “y las repercusiones no van a desaparecer fácilmente.”

Ahora, según el ministro de Ambiente, Manual Pulgar-Vidal, restaurar la flora y fauna de las áreas afectadas demorará un año; sin embargo, la realidad es que situaciones como esta tienden a destruir paisajes naturales por completo, alterando procesos básicos en las plantas y, por tanto, en la fauna. Y una vez que el petróleo llegue a la zona más baja de Loreto, donde hay grandes extensiones de palamares, se liberaría una cantidad significativa de dióxido de carbono hacia la atmósfera. 

Muchos habitantes de la región son cazados por las comunidades indígenas que viven en aislamiento voluntario, por lo que ahora es muy probable que no tengan peces ni animales terrestres para alimentarse, ni agua dulce para beber. Algunos de ellos han comenzado a enfermarse, sufriendo de dolor de cabeza, vómitos, diarrea y ronchas, dermatitis alérgica, faringitis, bronquitis y gastroenteritis.