¿Sabes qué contiene el bote de yogurt Yopli de Yoplait?

Cada botecito de 150 g contiene sólo 1 g de manzana y 12.3 gramos de azúcar añadida, equivaliendo a prácticamente 2 ½ cucharadas cafeteras de azúcar.

“Yopli, la marca de Yogurt infantil, tiene una consistencia y sabor delicioso que no sólo les encantará a los niños, sino también los ayudará en su desarrollo físico e intelectual gracias a que está fortificado.” Estas ideas son las que hacen creer que este alimento es la mejor opción nutricional para nuestros hijos… Pero ¿y si no fuera así? 

Este producto está dirigido a la población infantil: su etiqueta es muy colorida, con una caricatura de un niño sobre una patineta. En grande, están las palabras que dan a entender que es el alimento mágico para un mejor desarrollo; en pequeño e ilegible, la información nutricional de una porción de 100 g (cuando el botecito es de 150 g): 

Cada botecito de 150 g contiene sólo 1 g de manzana  y  12.3 gramos de azúcar añadida, equivaliendo a prácticamente 2 ½ cucharadas cafeteras de azúcar. Es decir, el yogurt cubre desde el  62 por ciento hasta el 82 por ciento de la cantidad máxima tolerada de azúcar para cualquier niño o niña. En consecuencia, el alto consumo de azúcar de este producto se le asocia no sólo a problemas metabólicos (obesidad) y diabetes, sino también a adicción al azúcar. 

El producto cuenta con 21 ingredientes en total (Leche entera pasteurizada, azúcar, preparado de fruta 2.8% (azúcar y/o de jarabe alta fructosa, manzana 24%), sabor manzana, pectina, ácido cítrico, sorbato de potasio y/o benzoato de sodio, almidón modificado, mezcla de vitaminas y minerales (A, B1, B2, B12, ácido fólico, calcio), colorantes (amarillo 5 y amarillo 6), sólidos de leche, almidón modificado, jarabe de alta fructosa, pectina, sucralosa, cultivos lácticos). Entre los cuales están los colorantes artificiales que inducen cambios de conducta, como la hiperactividad y déficit de atención; el jarabe de maíz de alta fructosa, cuyo consumo excesivo se encuentra asociado con la diabetes tipo 2; el endulzante artificial (sucralosa) que induce a acostumbrar el paladar a sabores intensamente dulces, lo cual no es recomendable para niños o niñas. 

De acuerdo con El Poder del Consumidor, este producto no es recomendado para uso habitual en adultos, aunque se puede consumir como postre. Tampoco es recomendable para niños, debido a las altas cantidades de azúcar, de colorantes artificiales y la presencia de sucralosa. 

 

 



Por descontento ciudadano, legisladores se retractan de favorecer a las refresqueras en México

Los diputados votaron disminuir un 50% el impuesto de 1 peso por cada litro, pero los senadores revocaron este intento considerado un evidente impulso por favorecer a la industria.

Foto:huffingtonpost.es

La semana pasada el descontento ciudadano, sobre todo en redes sociales, se hizo notable cuando los diputados aprobaron disminuir los impuestos a las bebidas azucaradas en México. Por primera vez, en el último año, había descendido hasta un 6% el consumo de refrescos y bebidas azucaradas en el país, y ello como resultado de un impuesto especial de 1 peso aplicado por cada  litro .

Muchas personas argumentan que este tipo de medidas en realidad no hacen un impacto significativo en la venta y compra de alimentos, sin embargo, las cifras apuntan a que, por primera vez en décadas, no solo dejó de crecer sostenidamente la venta, disminuyó también el consumo.

Por ello, organizaciones sociales como la Alianza por la Salud Alimentaria iniciaron una campaña en contra de la medida para disminuir los impuestos a estas bebida, aprobada sobre todo por diputados del PAN y del PRI. Finalmente, aún pese al enorme poder de estas transnacionales, los senadores decidieron no modificar los impuestos.

Cuando se trata de corporaciones tan poderosas, es muy difícil aplicar medidas en contra de sus ventas, dado el gran poder que tienen y el lobby que hacen con los políticos. Hace un año que comenzó a aplicarse la medida, muchos se sorprendieron, e incluso el impuesto ha sido aplaudido por diarios como The New York Times.

Los argumentos para reducir el impuesto eran en realidad muy débiles, como el del prirista Estefan Chidiac. Según él, al reducir los impuestos, las corporaciones encontrarían incentivos para desarrollar bebidas menos azucaradas.

Desde su implementación se ha demostrado que el impuesto ha tenido un efecto positivo en el consumo de bebidas azucaradas, logrando una disminución en el consumo de estas bebidas en un 6% en promedio en los hogares mexicanos y llegando hasta 12% en diciembre 2014. Según Inegi, el impuesto disminuyó el consumo en alrededor del 7%, ya que indica que el crecimiento anual en estas bebidas venía siendo de 3.4% y se presentó una reducción de 3.8%. – apunta un comunicado de la Alianza por la Salud Alimentaria.

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd

 

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional


A un año de impuestos, baja 12% la venta de bebidas azucaradas en México

Ong´s piden que los $18 mil millones que recaudó este impuesto sea dirigido a paliar verdaderamente la obesidad.

Las versiones sobre el porqué las personas en México toman tanto refresco van desde la desbordada disponibilidad de estos productos hasta aspectos culturales. Lo cierto es que no siempre los mexicanos han bebido refresco en las cantidades en que lo hacen ahora.

Entre 1989 y 2006, el consumo de soda aumentó en México un 60%, y curiosamente ello coincide con la entrada de tratados de libre comercio que permitieron que los lugares más accesibles para hacer compras, como “tienditas” u Oxxos, fuesen atiborrados de comida chatarra.

Por lo anterior, los especialistas saben que existen mediadas para volver menos accesibles los productos azucarados y disminuir su consumo. En  2014, en este país entró en vigor el impuesto especial (IEPS) a bebidas azucaradas de un $1 peso por litro, que equivale al 10% del precio del producto.

A pesar del escepticismo, a finales de 2014 había disminuido el consumo de refrescos y bebidas azucaradas en un 12% y a la par se registró un aumento de 4% en bebidas sin impuesto como el agua natural, según los resultados de un estudio del Centro de Población de la Universidad de Carolina del Norte y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

La reducción en el consumo se dio en todos los estratos económicos, pero aún más en el de menos recursos, con una disminución de 17% a finales de 2014. Lo anterior podría explicarse por el aumento de pobreza de un 1% de 2012 a 2014, lo que implica menos ingresos; pero lo cierto es que la disminución en el consumo es más alta aún que esa proporción.

En los últimos meses de 2014 las familias más pobres no sólo habían reducido el consumo de bebidas azucaradas en sus hogares sino que también estaban gastando menos en estas bebidas, ya que la baja del consumo alcanzó 17% hacia el final del 2014, esto quiere decir que la reducción está superando al impuesto y, por lo tanto, el total del gasto en bebidas azucaradas es menor” declaró el activista y miembro de el Poder del Consumidor, Alejandro Calvillo.

La disminución de 12% es importante considerando el consumo exponencial que por tantos años mantuvo el mercado de bebidas azucaradas, por supuesto estos deben acompañarse de políticas públicas integrales para paliar la obesidad y la diabetes. Sin embargo, así lo celebra la Alianza por la Salud Alimentaria, se trata de una buena noticia aún en sus dimensiones. 

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd

 

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional