Mira a este granjero hechizar a 380 vacas con su trombón (VIDEO)

Derek Klingenberg, granjero de Kansas, se grabó en la pradera tocando una famosa canción en su trombón para atraer a su ganado de 380 vacas.

A los animales les encanta la música. Pero no solo eso, parecen tener una atracción especial hacia ella, como si se sintieran magnetizados o incluso hipnotizados cuando la escuchan. Es sabido que las vacas, por ejemplo, dan mejor y más leche cuando escuchan música lenta y melódica. Algo tienen las vacas que son entrañables y pacíficas como pocas otras especies (quizá los cebúes, las ballenas, los elefantes), baste ver este video en que un granjero de Kansas las atrae con una canción que toca en el trombón.

Derek Klingenberg, el granjero, se filmó en una pradera enorme mientras hechizaba con su música a 380 vacas lecheras. La canción que escogió fue, extrañamente, la sonadísima “Royals”, de Lorde, pero al son de su trombón parece una canción tradicional o folclórica. Después de subir el video a Youtube, el Internet inmediatamente lo acogió como “serenata a las vacas” y lo viralizó. Pero este tipo de videos virales es el mejor de todos; el único que justifica su híper-expansión mediática porque es, en pocas palabras, inspiración. Disfruta viendo a las vacas.

 



Planean modificar genes de vacas para sobrevivir a las olas de calor

Los científicos alegan que se trata de un proyecto que proveerá carne de vaca de calidad, incrementando la eficacia del proceso pese a las dificultades del cambio climático

Frente a los grandes impactos del cambio climático, como olas de calor, grupos de científicos intentan encontrar maneras de salvar la diversidad tanto animal como vegetal de numerosos sitios. En el caso de la University of Florida Institute of Food and Agricultural Sciences –UF/IFAS–, su plan es crear vacas cada vez más resistentes a los aumentos de temperatura. Para ello han conseguido la inversión federal de 733 000 dólares para un proyecto de investigación de tres años. 

Los científicos alegan que se trata de un proyecto que proveerá carne de vaca de calidad, incrementando la eficacia del proceso pese a las dificultades del cambio climático. El primer paso es conducir la investigación en torno a las vacas que ya sobreviven al calor al identificar la manera en que regulan la temperatura corporal; el segundo, usar el gen como una herramienta de edición que permita a las demás vacas sobrevivir. 

Para Dr. Rachel Mateescu, profesor asociado en UF/IFAS, “el estrés del calor es un factor limitante en la producción de proteínas animales, y está afectando negativamente en la salud y bienestar en regiones tropicales y subtropicales.” Este impacto podría impactar en la industria alimenticia así como en la supervivencia de estas especies. Para los investigadores, el cambio climático está cambiando fundamentalmente al planeta, al grado que se ha alterado incluso la genética tanto de animales como de humanos, y el funcionamiento de todos los ecosistemas terrestres, aéreos y marítimos. 

Sin embargo, las investigaciones relacionadas con la alteración genética en animales han sido muy controversial en las últimas décadas.  ¿Acaso se tiene que provocar cambios drásticos en la naturaleza para poder preservarla o deberemos aprender a respetarla y aceptarla tal y como es?

 

 



Granjeros de Malasia ponen música clásica a sus gallinas

Mozart es el repertorio que, según los directivos de la empresa, disminuye notablemente el estrés en estas aves.

Las pésimas condiciones en las que millones de animales viven, repartidos en granjas, y en un encierro ofensivo, han hecho que numerosos ganaderos modifiquen y mejoren las condiciones en que viven sus animales.

En algunos sitios se ha documentado cómo, por ejemplo, las vacas escuchan música clásica, y verdaderamente funciona para calmarlas. Esta tendencia se ha expandido a otro tipo de animales por los probados efectos benéficos de la música para ellos. Un estudio de 2008, por ejemplo, develó cómo la música clásica disminuía los comportamientos anormales en los elefantes.

En Malasia, la compañía Kee Song Group, asentada también en Singapur, está poniendo música de Mozart a sus gallinas, quienes además como snack se alimentan de ricos probióticos y en su crianza se prescinde de hormonas o de drogas. 

La idea es tener gallinas que vivan en condiciones más dignas; también aplican un lineamiento de salubridad especial en el lugar. La música, según los directivos de la empresa, verdaderamente funciona para que las gallinas mejor.