Las ballenas y delfines sienten placer y emiten pequeños gritos de felicidad

Nuevo hallazgo científico demuestra que los cetáceos liberan dopamina en momentos de placer y lo expresan en gritos de felicidad, al igual que los humanos.

De los cientos de estudios que se han hecho para comprender un poco del fascinante y metafísico mundo de los cetáceos, este es uno de los más gratos, y sus implicaciones son importantes. Publicado en el Diario de Biología experimental, el estudio encontró que los delfines emiten pequeños gritos que son genuinas expresiones de placer.

“Creemos haber descubierto que [el sonido] tiene contenido emocional”, apuntó el autor Sam Ridgway, presidente de la Fundación Nacional de Mamíferos Marinos. Aunque cualquier persona sensible o receptiva ya sabía que los delfines expresan el más jubiloso placer en ciertas ocasiones, el hecho de que se demuestre científicamente ayuda a entender, en parte, que tienen plena conciencia de su circunstancia, y que por supuesto también experimentan la contraparte del dolor y la angustia.

Nosotros los humanos, cuando gritamos de felicidad o placer hay un retraso de 100 a 200 milisegundos del momento del evento al momento del sonido feliz. Ello es porque el evento detona la liberación del compuesto dopamina en el cerebro.

Los científicos descubrieron que los delfines sienten el mismo placer que los humanos gracias a este retraso en su respuesta a un evento placentero; alrededor de 200 milisegundos en promedio. El mundo de los delfines y ballenas, entre más lo conocemos, más se parece al del ser humano e incluso rebasa algunos rasgos que la mayoría solo tenemos en potencia. Debemos considerar esto para su protección y aprecio.

 



Así hablan los delfines: la primera traducción en tiempo real de sus sonidos

Para graban, interpretar y responder a los sonidos de los delfines, el proyecto CHAT construyó un prototipo de una computadora, del tamaño de un teléfono inteligente.

¿Te imaginas ir a la playa, encontrarte a unos delfines nadando cerca de ahí y entender qué tratan de decirte con sus chasquidos?

Desde 1998, Denise Herzing, fundadora del Wild Dolphin Project, ha investigado la manera de crear una comunicación bilateral entre los delfines y los humanos. Al principio, se dedicó a entrenarlos para que asociaran sonidos con cuatro íconos de un teclado subacuático. No obstante, no fue suficiente para ella: “El sistema se encargó de mantener la atención del delfín, pero no era tan ‘amigable’ para que fuera exitoso. […] Se espera que los delfines aprendan el sistema, y lo hacen, pero no se sienten motivados para usar el sistema con el fin de pedir objetos a los humanos.”

Entonces, Herzing empezó a colaborar con Thad Starner, un investigador de inteligencia artificial en el Georgia Institute of Technology, en Atlanta. Juntos forjaron el proyecto de Cetacean Hearing and Telemetry (CHAT) con el fin de crocrear un lenguaje con las características de los sonidos, los cuales son utilizados por los delfines para comunicarse entre sí.

Los delfines pueden producir sonidos de frecuencias más arriba de 200 kilohertz (un equivalente a diez vez más alto de lo máximo que podemos escuchar). Para graban, interpretar y responder a los sonidos de los delfines, Starner construyó un prototipo de una computadora, del tamaño de un teléfono inteligente, con dos hidrófonos capaces de detectar un amplio rango de los chasquidos de estos animales. Además, el driver también cuenta con Twiddler, un dispositivo que actúa como una combinación entre un ratón y un teclado, para seleccionar qué respuesta se desea interpretar.

Herzing y Starner empezaron a probar este dispositivo con los delfines del Atlántico, los Stenella frontalis. Al principio, todos los aparatos señalaban una de las ocho “palabras” que chasqueaban los delfines: como por ejemplo, algas, arco, paseo, ola. Una vez que el sistema pueda reconocer las palabras mímicas de los delfines, el objetivo será escuchar, al natural, su sistema y crear “unidades fundamentales” de su lenguaje: “No sabemos siquiera si los delfines tienen palabras. Nosotros podríamos utilizar sus señales, sólo si las conociéramos. Pero no lo hacemos.”



Descubren nueva especie de delfín de río en el Amazonas y ya está en peligro de extinción

Por primera vez desde hace cien años, científicos han descubierto una nueva especie de delfín de río llamado Inia araguaiaensis, pero debido a las condiciones de peligro del ecosistema amazónico, no saben cuánto tiempo más podrá existir.

Los delfines de río están remotamente relacionados a los delfines marinos y sólo se encuentran en ambientes de agua fresca en Asia y Sudamérica. Estas especies son las más raras y amenazadas de todos los vertebrados que existen.

Se distinguen por tener ojos muy pequeños y narices muy largas, y tienen una visión pobre que casi no sirve de nada debido a las aguas lodosas donde viven. Hasta ahora solo se conocían cinco especies, pero la última de estas ya está considerada extinta.

Ahora, científicos de la Universidad Federal del Amazonas y el Instituto de Investigación Nacional del Amazonas han hecho el primer descubrimiento en 100 años de una nueva especie de delfín de río.

El Inia araguaiaensis fue encontrado en las aguas del Río Araguaia en la gran selva del Amazonas, en Brazil. Fue distinguido de otros miembros de su familia por la base de su ADN y por algunas diferencias en la morfología de su cráneo. Este descubrimiento solo pone en evidencia  el inmenso déficit en nuestro conocimiento de biodiversidad neotropical, al igual que la vulnerabilidad de la biodiversidad en un ambiente cada vez más amenazado.  Nos queda esperar que no suceda lo mismo que sucedió el delfín del Río Yangtze, que se extinguió en 2007 por ignorancia y falta de protección, y que este descubrimiento proporcione un ímpetu para la conservación no sólo de esta especie sino del ecosistema acuático del Amazonas en su totalidad.