Fotografías de una ciudad que integró la cultura ciclista a la perfección

En la ciudad de Malmö, en Suecia, el gobierno se encargó de incentivar el uso de la bicicleta a través de diversas facilidades

La bicicleta se ha convertido en uno de los medios de transporte más influyentes en los últimos años. Gracias a su nula producción de gases invernadero cada vez más personas se unen a la cultura del ciclismo a lo largo y ancho del mundo, por lo que es normal encontrarnos a un número significativo de ciclistas andando por las rutas urbanas. 

Hay ocasiones en que la cultura ciclista tarda un tiempo en permearse con la automovilista. Sin embargo es grato encontrar detalles que, por más pequeños que sean, fomentan la igualdad de transporte. Un ejemplo de ello es la ciudad de Malmö, en Suecia, donde el gobierno se encargó de incentivar el uso de la bicicleta a través de diversas facilidades. Te compartimos una galería al respecto: 

 



Suecia, la próxima potencia en energías ecosustentables

Esta ley pretende comprometer la neutralidad de carbono para el 2021, convirtiéndolo en el único país con más de 1 millón de personas con el mismo objetivo ambicioso.

Desde 2018, la Ley del Clima en Suecia entrará en rigor planteando como metas que la política climática del gobierno en torno a los objetivos del Acuerdo de París. Este proyecto busca promover una ley de presupuesto así como un plan de acción de política climática para la consecución de sus objetivos climáticos cada cuatro años. 

Esta ley pretende comprometer la neutralidad de carbono para el 2021, convirtiéndolo en el único país con más de 1 millón de personas con el mismo objetivo ambicioso. En palabras de Gareth Redmond-King, jefe de clima y energía de World Wildlife Fund, “Con Donald Trump planeando retirarse del acuerdo de París, ahora más que nunca necesitamos que el resto del mundo aumente su contribución en la lucha contra el cambio climático. Es una victoria importante, no sólo para Suecia, sino para todos los que se preocupan por el futuro de nuestro medio ambiente.”

En los últimos años, Suecia ha ido eliminando el carbono de su suministro de energía. Desde la década de los 70, comenzó a construir una flota de reactores de energía nuclear; en la década de los 90, introdujo un impuesto sobre el carbono, que alentó un alejamiento de los combustibles fósiles; hasta ahora, que se comenzó a invertir más en energías renovables, como la eólica y solar. De hecho, actualmente sólo una cuarta parte de la energía de Suecia proviene de los combustibles fósiles, en comparación con las 4/5 partes en EE.UU. y Reino unido. 

Esta ley compromete al país a reducir sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero hasta en un 85 por ciento por debajo de los niveles de la década de los 90. Se planea compensar las emisiones invirtiendo en proyectos que contribuyan a reducir la contaminación en Suecia y en otros lugares.