Descubren veneno de alacrán mexicano anticancerígeno y anti Parkinson

El veneno del alacrán de Colima puede bloquear los canales de las células anticancerígenas y llevarlas a la muerte. Es una especie considerada entre las más tóxicas de México.

El cáncer sigue siendo un misterio en nuestra época. Ese momento en que algunas células comienzan a matar a otras sanas es indefinido e incomprendido. Hoy millones de personas mueren de cáncer sin que los avances tecnológicos hayan logrado siquiera determinar sus causas.

En el tratamiento de los distintos cánceres han habido avances, pero hasta hoy, la mayor fuente de posibilidades de sanación está relacionada con la detección oportuna. Entre los tantos estudios que se están haciendo sobre esta enfermedad, han emergido algunos resultados bastante interesantes, como el hecho de que el veneno de un alacrán oriundo de Colima, México, el Centruroides tecomanus, tiene propiedades anticancerígenas y anti Parkinson.

Cientíicos de la Universidad de Colima encontraron que las toxinas del alacrán pueden bloquear los canales de las células cancerígenas y llevarlas a la muerte. Aún se deben hacer más estudios en animales y después en humanos, para posteriormente hacer un fármaco seguro, pero se cree que este descubrimiento tiene un alto potencial en el tratamiento del cáncer.

La investigadora Laura Leticia Valdez señaló que también las toxinas se están probando en células bacterianas y se ha visto que algunas son también afines a la bacteria, y por ell,  se piensa que podrían funcionar de antibiótico en un futuro.

Valdez advirtió que las personas deberán esperar los avances de las investigaciones y por ninguna razón dejarse picar por algún alacrán con fines médicos. Anteriormente en Cuba ya se habían publicado casos de tratamientos en pacientes con cáncer, a base de medicamentos con veneno de alacrán. Según los testimonios, el tratamiento había mejorado notablemente la calidad de vida de los pacientes.



10 cosas que pensar sobre el comercial que encendió el debate sobre la masculinidad tóxica (y que los machos odian)

Un comercial de rasuradoras encendió las redes sociales por enmarcar el debate actual sobre violencias de género de una forma provocadora y emotiva.

Las marcas comerciales son las primeras en ser señaladas en redes sociales cuando sus campañas de publicidad caen en estereotipos machistas. Pero el caso del nuevo anuncio de Gillette, “We Believe: The Best a Man Can Get”, es interesante porque parece aportar nuevas perspectivas al debate público acerca del papel de los hombres en la violencia de género (y a la vez cumple el objetivo de un comercial: promocionar el rostro rasurado de los hombres que aparecen).

Desde su estreno el lunes pasado, el video ha acumulado más de 6.5 millones de vistas en YouTube, y otras tantas en Twitter y Facebook, pero también 400 mil dislikes. Se entiende por qué: el anuncio toca fibras sensibles tanto de quienes critican la atmósfera comercial (señalando la cultura de violación imperante), así como de quienes sienten que ataca la masculinidad, el “orgullo de ser hombres”, o a los hombres en general.

Una conclusión obvia es que el anuncio logró su objetivo: hacer que la gente hable al respecto y que los productos de la marca se posicionen en la mente de los consumidores.

Pero más allá de la estrategia comercial, es interesante destacar algunos momentos del video, así como las airadas reacciones de grupos de hombres ofendidos que incluso amenazan con boicotear a la marca de productos de limpieza masculina (comprando otras marcas, lo que en suma no suena tanto como un boicot).

Aquí van 10 puntos sobre el comercial de Gillette que pueden rescatarse para pensar la masculinidad tóxica

1. ¿Qué ven los hombres al mirarse en el espejo?

El anuncio comienza con una serie de hombres adultos mirándose al espejo mientras se escuchan noticias acerca del movimiento #MeToo, el cual señaló a numerosos acosadores y depredadores sexuales de Hollywood como el productor Harvey Weinstein, el comediante Louis C.K. y el actor Kevin Spacey. Durante esos días, muchos utilizaron el hashtag #NotAllMen (“no todos los hombres”) para deslindarse de tales comportamientos.

2. La publicidad ha cambiado y la visión de la masculinidad también

Un comercial de Gillette de los 90s sirve de telón de fondo para ver a un adolescente que escapa de un grupo de bullies. El rostro rasurado y la mujer fatal que lo acaricia parecen simbolizar que la marca es consciente de que no se puede seguir perpetuando la comunicación que utiliza mujeres como adornos en la publicidad dirigida a los hombres. Los tiempos han cambiado, pero en cuanto a la violencia, lo único que ha cambiado puede ser que ahora estamos listos (o al menos mejor preparados) e informados para hablar de ella.

3. La violencia contra los hombres la ejercen… otros hombres

Después vemos a una madre que trata de consolar a su hijo por mensajes homófobos de ciberacoso. La masculinidad está en crisis, pero no es porque los hombres hablen de sus sentimientos o sean más sensibles, sino porque están matándose unos a otros, u orillándose al suicidio. Un estudio entre adolescentes ingleses mostró que los hombres pasan hasta ocho horas al día bajo amenaza de ciberacoso. Pero en el mismo estudio, un tercio de los hombres (de entre 18 y 24 años) afirmaron haber molestado a otros hombres a causa de su orientación sexual, su apariencia física, o afectado la reputación de otros conscientemente. 

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4. El género no es el sexo asignado: hombres y mujeres aprendemos del entorno

Luego, vemos a tres adolescentes viendo televisión en cuya pantalla se hace un repaso exprés de distintos estereotipos sociales de hombres y mujeres: las mujeres son jerarquizadas según su juventud y atractivo físico, mientras los hombres despliegan rudeza y agresividad, tanto física como psicológica. El mensaje es que la violencia de género también está motivada por los contenidos que observamos desde pequeños en los medios (sugiriendo que comerciales como este pueden cambiar esas percepciones, lo que solo podremos saber en el futuro). Como si fuera un jurado durante un juicio, una audiencia se ríe de un programa en vivo, lo que muestra cómo la violencia se normaliza y se vuelve “inofensiva”.

5. El medio social alienta las conductas tóxicas

Un hombre que interrumpe a su colega en una reunión ejecutiva, un grupo de padres que observa pelear a dos niños sin intervenir, y una serie de presentadores de noticias hablando sobre casos de violencia sexual parece sugerir que esas “inofensivas” violencias tienen consecuencias en el mundo real. La misma audiencia que vimos riendo sobre chistes machistas se muestra incrédula e indignada frente a la violencia (la doble moral de los espectadores). Esto también sugiere que el mensaje del comercial va dirigido a un público que hace las veces de juez (y tal vez por eso los machos “políticamente incorrectos” se sienten tan juzgados, al grado de buscar “defender” la frágil masculinidad atacando a otrxs).

 

6. ¿Cuál es el papel de los hombres para combatir la violencia de género?

El actor y exjugador de futbol americano Terry Crews fue durante muchos años la imagen del macho supremo de la marca de desodorantes Old Spice. Luego, durante los meses del #MeToo, habló públicamente durante la firma de la Ley de los Sobrevivientes de Violencia Sexual sobre cómo él mismo fue atacado sexualmente por otros hombres durante su carrera. La violencia sexual, dijo, no es un asunto de deseo ni de “urgencias biológicas”, sino de dejar claro el poder de unos sobre otros. El comercial de Gillette incluye el segmento de su mensaje en el cual dice la frase “Necesitamos hacer responsables a los hombres”, lo que funciona como un slogan subyacente.

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Ted Crews conmocionó al mundo cuando dio testimonio de haber sido víctima de violencia sexual, a pesar de ser un ícono masculino.

7. Social Justice Warriors

Desde hace años, el término “social justice warriors” (luchadores de la justicia social, o “SJW”) se utiliza peyorativamente en Internet para burlarse de quienes señalan distintos tipos de violencia. Tal vez este segmento del anuncio (alrededor del minuto 1:00) sea el que más enciende a los machos de Internet, porque parece decirles “lo que deben hacer”: no mostrar a las mujeres como objetos sexuales y tratarlas con decencia, romper los pactos patriarcales no fomentando el acoso callejero, intervenir en situaciones de desigualdad y, en general, tratar de ser un buen ejemplo para los niños.

8. La masculinidad tóxica se aprende (y no hay producto que puedas comprar para evitarla, salvo tal vez, un libro)

El anuncio parece dirigirse sobre todo a padres o a hombres que buscan ser padres en el futuro. Esto significa que los gestos asociados a la masculinidad, como rasurarse o encender el carbón para una parrillada, a menudo se asocian a la relación entre padres e hijos (varones). El anuncio funciona, para bien y para mal, apelando a la memoria infantil e infantilizada de los machos, ya sea llamándolos a cambiar radicalmente sus conductas, o reviviendo heridas asociadas a la paternidad. En el fondo (aunque eso tal vez sería tema de un artículo muy distinto) lo que molesta a los machos sobre este tipo de temas es que ven atacada la idea de masculinidad que les fue enseñada desde pequeños; de ahí la virulencia de sus ataques. Esta idea de masculinidad, además, es defendida tanto por hombres como mujeres en las redes.

 

9. El espejo como símbolo de las pantallas

Otro mensaje sutil del comercial es que lo que vemos en las pantallas de nuestros teléfonos celulares es equivalente a lo que vemos en el espejo: rostros de personas, con historias y problemas, con oportunidades de cambiar y con renuencia para hacerlo. Las violencias (incluso las domésticas) no siempre están escondidas: muchas veces están a la vista de todos.

Pero cada hombre, al final del día (o al inicio, como cuando es hora de afeitarse), debe hacerse responsable de sus actos y verse a sí mismo en el espejo, de manera metafórica. El problema de fondo es que las desigualdades sistémicas que oprimen a muchos hombres y mujeres no se terminarán con simples actos de buena voluntad: son tendencias de la sociedad que se sostienen en dinámicas económicas, como las que hacen que en México, en promedio, un hombre gane 12% más que una mujer por realizar el mismo trabajo. Afortunadamente, hay leyes como las de Islandia que comienzan a modificar, al menos en parte, estas dinámicas. 

10. Los hombres necesitan su propio movimiento

Algo muy destacable del anuncio de Gillette es que, pese a los comentarios de los machos ofendidos, en realidad no utiliza terminología de la teoría feminista. Los responsables de publicidad de la marca deben estar al tanto de que los consumidores de hoy están muy al tanto del discurso que las marcas aportan a la conversación sobre este tipo de temas; sin embargo, el tino de la campaña, y tal vez también su fracaso, consiste en que no les dice a los hombres qué hacer, sino simplemente les pide ser la mejor versión de sí mismos. Por desgracia, hace falta mucho más que eso para acabar con los alarmantes índices de violencia y desigualdad que se viven en público y en privado (en Internet y fuera también).

 

A pesar de que la campaña ha recibido en este par de días muchos comentarios negativos, e incluso supuestos llamados a no comprar las marcas asociadas a Procter & Gamble (propietaria de Gillette), es muy posible que el furor baje después de unos días, como suele ser con este tipo de temas. Sin embargo, es importante que los hombres asuman al menos parte del mensaje: los hombres no son los enemigos por excelencia, pero estadísticamente, los hombres cometen más violencias que las mujeres, ya sea sexuales, económicas o de otro tipo.

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Cambiar nuestras percepciones sobre lo que significa ser hombres en el mundo actual requiere de cambios profundos en las dinámicas de poder, y sí, también en la forma en la que enseñemos a las próximas generaciones a no reproducir patrones que afectan y hacen más difícil la vida tanto de hombres como de mujeres. Un comercial no terminará con las violencias cometidas por los hombres (a lo más, es muestra de que las marcas buscan vender lo más posible y ofender lo menos posible), pero tal vez pueda generar un buen debate, al menos mientras dura la ola.



¿El parkinson se origina en los intestinos?

Andrés Sierra nos cuenta cómo la evidencia sugiere que la salud intestinal y el equilibrio de nuestras bacterias intestinales juegan un rol importante, sino esencial, en el desarrollo de patologías neurológicas.

La enfermedad de Parkinson, es un padecimiento en el cual se ven afectadas las áreas del cerebro que gobiernan el movimiento y el equilibrio, ( la sustancia negra), pero puede afectar también otras áreas. Tradicionalmente se pensaba que la enfermedad se originaba en esa misma zona. La alteración de las células productoras de dopamina, que se expresa en trastornos del equilibrio y en temblores, eran considerados como la causa de la enfermedad.   

La evidencia reciente sugiere que  la salud intestinal y el equilibrio de nuestras bacterias intestinales juegan un rol importante, sino esencial, en el desarrollo de patologías neurológicas.  Diversos trabajos de investigación desarrollados en la última década,  muestran no solo que la enfermedad de Parkinson puede estar asociada con  la alteración de las bacterias intestinales, sino además, y en contra de la teoría oficial, que dicha enfermedad inicia en los intestinos. 

 

 

LA HIPÓTESIS DEL DR BRAAK. 

En 2003, el neuro anatomista Heiko Braak, de la Universidad J. F. Goethe , de Frankfurt,  formuló una hipótesis que ponía totalmente en tela de juicio a la teoría clásica sobre el Parkinson, propuso que ¡el Parkinson comenzaba fuera del cerebro¡, y sólo lenta y progresivamente se extendía, merced a un proceso degenerativo, hasta el tejido cerebral. El deterioro del tejido cerebral, sería en verdad una etapa final de un proceso iniciado muchos años antes a nivel del sistema nervioso intestinal. 

Heiko Braak, no es un advenedizo: en 1991 propuso una clasificación del desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, dividiéndola en 6 etapas de acuerdo con un mapeo cerebral del proceso degenerativo que la caracteriza ( formación de agregados de proteínas beta amiloideas), que hoy en día se usa mundialmente para medir la progresión de la enfermedad. Así que de nuevo su trabajo lo llevaba a investigar la progresión celular de un proceso neurodegenerativo, en este caso el Parkinson. 

Sus descubrimientos , como cualquier verdadera innovación, modificaron para siempre nuestra comprensión de la enfermedad y sorprendieron al gremio médico. El Dr Braak estableció un parámetro para medir la progresión del Parkinson basado en la presencia de lesiones características de la enfermedad: conglomerados de unas proteínas llamadas alfa-snucleinas, en el tejido nervioso cerebral. Basado en autopsias de pacientes, Braak pudo constatar que las lesiones del Parkinson aparecían muy tempranamente a nivel del sistema nervioso  intestinal, inclusive en pacientes que no presentaban lesiones a nivel del tejido cerebral,lo cual se corresponde con la presencia temprana  de estreñimiento y malestares gastrointestinales en estos pacientes, sobretodo el estreñimiento. El Dr Braak, también asoció con esta correlación intestino-cerebro, el deterioro temprano en los pacientes con Parkinson de una región cerebral conocida como núcleo motor dorsal del vago, nervio que se conecta con el sistema gastrointestinal y contribuye en gran medida a regular su funcionamiento. 

Basado en este conjunto de evidencias , el Dr. Braak  propuso que el Parkinson se origina en el tejido nervioso intestinal y vía el nervio vago se extiende poco a poco hasta afectar  el núcleo motor dorsal y otras estructuras cerebrales.  

 

En 2010, un equipo de médicos franceses confirmaron, estudiando biopsias de tejido intestinal de pacientes con Parkinson, la presencia de lesiones idénticas a las cerebrales a nivel de las células nerviosas intestinales. Por su parte, el afamado investigador del Departamento de Anatomía y Biología Celular de la  Universidad de Columbia, el Dr Michael D. Gershon, quien acuñó el término de “El Segundo Cerebro” , título de su polémico libro publicado en 1999, considera que las lesiones parkinsonianas  a nivel intestinal aparecen  años antes de que se vea afectado el cerebro y de que aparezcan los primeros síntomas motores ( temblores, pérdida de equilibrio, etc.) . 

 

¿ CÓMO SE DIFUNDE EL DAÑO DEL TEJIDO NERVIOSO DESDE LOS INTESTINOS HASTA EL CEREBRO? 

 El DR Braak postuló la hipótesis de que el factor de progresión-difusión de la enfermedad podría ser un virus difícil de detectar. Las investigaciones posteriores apuntan mas bien hacia la propia alfa-snucleina.  

Esta proteína puede formar cadenas que terminan por generar fibrosis y degeneración del tejido afectado. En las lesiones cerebrales del Parkinson se forman cuerpos de Lewy, que son agregados de proteínas constituidas mayoritariamente por la alfa-snucleína. Numerosos investigadores concuerdan en que la fibrosis generada por dicha proteína es un factor común a todos los tipos de Parkinson.  

La función normal de la proteína alfa-snucleína es desconocida, pero su presencia patológica en las lesiones del tejido nervioso intestinal y cerebral de los pacientes con Parkinson está bien establecida. 

Los investigadores creen que el proceso degenerativo consiste en la replicación de pequeñas cadenas de dicha proteína, proceso de replicación que sale de control y se repite, formando poco apoco largas e irrompibles redes de fibras que lesionan el tejido nervioso. 

 

¿POR QUÉ SE ORIGINA LA REPRODUCCIÓN PATOLÓGICA DE LA ALFA-SNUCLEÍNA?  

El Dr. Nussbaun, de la Universidad de California,  señala que puede haber , de un lado, una susceptibilidad genética, de suerte que algunas personas   produzcan dicha proteína en exceso; por otro lado, la presencia de las lesiones a nivel intestinal , habla sin lugar a dudas de la intervención de un factor medioambiental: puede ser un factor químico, o algo que genere inflamación, o un conjunto de bacterias o de microorganismos que proliferen en los intestinos y generen toxinas. La susceptibilidad genética, aunada a un factor que actúa a nivel intestinal, sería suficiente para romper los mecanismos celulares que mantienen bajo control la agregación de la proteína alfa-snucleina. 

En 2009, el premio nobel de medicina 1997, Stanley Prusiner, laureado por su descubrimiento de los “priones” ( proteínas neurotóxicas), señaló que la alfa-snucleina podría ser un prión. 

 

ALGUNOS MODELOS ANIMALES APORTAN MÁS INFORMACIÓN. 

Los pesticidas son un factor ambiental que ha sido asociado con el Parkinson; en particular, el insecticida “rotenona” se ha utilizado para generar lesiones neurológicas semejantes a las del Parkinson en animales. Recientemente, investigadores de la Universidad de Pitsburg , llevaron a cabo un experimento exponiendo ratones durante 6 semanas a una dosis baja de rotenona, insuficiente para generar daño a nivel cerebral. Los investigadores pudieron constatar que los animales se mantenían saludables, salvo por la aparición de disturbios gastrointestinales, acompañados de la formación de agregados de alfa-snucleína en el tejido nervioso intestinal. Se trataba, sostienen los investigadores, de lesiones muy similares a las que se detectan en el tejido nervioso  intestinal de los pacientes afectados de Parkinson. 

Por otro lado, un equipo de investigadores , encabezados por el Dr Robert Nussbaum, ha realizado experimentos con ratones genéticamente modificados para desarrollar agregados de la proteína alfa-snucleína. En los experimentos , estos animales presentan, a los 3 meses de vida, lesiones del tejido nervioso intestinal, y desarrollan las lesiones cerebrales después de las lesiones nerviosas intestinales. Según el Dr. Nussbaum, su trabajo “no demuestra que el Parkinson comience fuera del cerebro pero sí aporta evidencia adicional en ese sentido”. 

 

NUEVAS EVIDENCIAS SEÑALAN EL PAPEL DE LAS BACTERIAS INTESTINALES. 

En un  estudio encabezado por el Dr Filip Scheperjans, del Hospital Central Universitario de Helsinki, en colaboración con investigadores de la Universidad de la misma ciudad, se comparó el patrón de los microbios intestinales de pacientes con Parkinson con el de personas sanas. Los investigadores reportaron dos datos de importancia:  

  1. A diferencia de las personas sanas monitoreadas en el estudio, los pacientes de Parkinson , casi sin excepción , presentan cantidades muchísimo menores en sus intestinos de una familia de bacterias, a saber:  Prevotellaceae 
  1. Por otro lado, los investigadores encontraron que cuanto mayor cantidad de bacterias de la familia Enterobacteriaceae  presentaban los pacientes , más severos eran el deterioro de la marcha y el equilibrio. 

No se sabe si la ausencia de las bacterias de la familia Prevotellaceae contribuye de alguna forma al desarrollo de la enfermedad. Se desconoce cómo influyen  en la severidad de los síntomas las Enterobacteriaceae.  En  todo caso, es muy probable que exista un vínculo entre el Parkinson y  cambios negativos en nuestras bacterias intestinales. 

 

LAS EXPERIENCIAS DEL DR BORODY. 

En una clínica en Sydney, Australia, el gastroenterólogo Thomas Borody, aportó accidentalmente más evidencias entorno a esta correlación entre las bacterias intestinales y el Parkinson. 

Un  paciente, aquejado de Parkinson durante 4 años, acudió al Dr Borody a causa de un estreñimiento tenaz. Se le diagnosticó una infección intestinal asociada con la bacteria Clostridium difficile y se le sometió a un tratamiento con antibióticos. Para sorpresa del médico y del paciente, se produjo al mismo tiempo que una mejoría del tránsito intestinal una notoria regresión de los síntomas del Parkinson. Posteriormente el Dr Borody tuvo la oportunidad de implementar esta misma estrategia de tratamiento con otros 7 pacientes aquejados de Parkinson. Observó mejoría de los síntomas del Parkinson en 6 de los 7 pacientes.  

 

¿CÚAL ES PUES EL PANORAMA ACTUAL DEL ORIGEN DEL PARKINSON?. 

.La evidencia a favor de un origen intestinal de la enfermedad resulta abrumadora.  

.Los mecanismos a través de los cuales se desarrolla desde el tejido nervioso intestinal hasta el cerebro, son desconocidos. 

.La causa del origen de la enfermedad a nivel intestinal no está clara, pero los desequilibrios de nuestras bacterias intestinales y la hiperpermeabilidad intestinal pueden estar asociados de forma esencial. 

.Estos nuevos descubrimientos permitirían una detección muy temprana del padecimiento y, por ende , un tratamiento mucho más eficaz. 

. Digamos , por último, que todo lo anterior apuntala la tesis de algunos destacados investigadores, como el Dr Seignalet, quienes abogan por el retorno a un régimen ancestral para poder mantener intestinos saludables. 

 

EL CEREBRO INTESTINAL Y LA ALIMENTACIÓN MODERNA. 

 El “Cerebro Intestinal”, está conformado por unos 400 millones de neuronas, más que en ningún otro órgano , excepto nuestro cerebro central; una cantidad semejante a las neuronas que conforman la médula espinal. Este complejo nervioso se encarga de coordinar las funciones digestivas, tiene actividad propia y también se coordina con nuestro cerebro; se extiende a todo lo largo del tubo digestivo. Fue la solución natural a la necesidad de regular la complejidad de las funciones digestivas. Está protegido del contacto directo con los alimentos y demás sustancias provenientes del exterior, gracias a la barrera intestinal. Con este nombre se identifica no sólo una capa celular que separa física y bioquímicamente el contenido de los intestinos respecto de  las paredes de dicho órgano, sino también se reconocen como parte de dicha barrera elementos como la mucosa intestinal, actividades inmunológicas, diversas barreras químicas y la flora intestinal.  

En una palabra: nuestros intestinos tienen la habilidad de recibir los alimentos ( elementos provenientes del medio externo y por ende potencialmente nocivos), extraer de ellos las sustancias y energías necesarias para la vida y expulsar los desechos inútiles y/o tóxicos.  

El problema de la dieta moderna es que introducimos sistemáticamente en nuestros intestinos objetos ingeribles ( comestibles) que no son alimentos, es decir, que   contienen sustancia muy ajenas a la naturaleza de nuestras enzimas , mucosas y funciones digestivas. El resultado a largo plazo es el deterioro de  la barrera intestinal, la alteración de los procesos digestivos y de la flora intestinal, y el desarrollo de  procesos inflamatorios y toxémicos crónicos que pueden, entre otros efectos, lesionar al cerebro intestinal. 

Siendo este el panorama, podemos sin temor a equivocarnos , amplificar estas novedosas hipótesis sobre el origen intestinal del Parkinson, y sugerir una alimentación más saludable y natural ( más cercana a nuestra propia naturaleza) como parte de la prevención/tratamiento del daño crónico-degenerativo de nuestro cerebro intestinal. 

¿ A qué me refiero en particular? 

A evitar el consumo cotidiano de numerosas sustancias antifisiológicas, más o menos deletéreas según la cantidad y la regularidad con que se consumen y la resistencia genética de quien las consume. Menciono algunas de las más comunes: 

. Azúcar refinada en todas sus presentaciones. 

. Harinas y cereales refinados en todas las formas. 

.Alimentos que contengan gluten: trigo y todos sus derivados, avena, cebada, centeno. 

. Alto consumo de productos lácteos. 

.Sal refinada ( de mesa). 

. Aceites industrializados y alimentos fritos a alta temperatura.( Deberíamos consumir sólo aceites obtenidos a baja temperatura y sin químicos, los llamados aceites de primera presión en frío.) 

. Grasas hidrogenadas, presentes en las margarinas y todos los productos industrializados chatarra. 

.Pesticidas y agroquímicos, así como otros químicos presentes en los alimentos y el agua potable. 

. Aditivos alimentarios. 

. Falta de consumo de frutas , verduras y de fibra. 

Es muy probable que en un futuro no muy lejano se establezca de manera sólida una rama de la medicina que bien pudiera llamarse gastro-psico-neurología. Las investigaciones sobre el eje cerebro-intestinal apenas han comenzado y ya los descubrimientos realizados modifican radicalmente diversas concepciones, antes muy sólidas, sobre nuestra salud psicológica, neurológica e intestinal. Más aún: el eje cerebro intestinal involucra procesos que determinan el equilibrio de los grandes sistemas y procesos reguladores de nuestro organismo: metabolismo, sistema inmunológico, endócrino y nervioso. La comprensión más profunda del eje cerebro-intestinal promete el desarrollo de nuevos tratamientos para muy diversas enfermedades y una mejor comprensión de la homeostasis de nuestro organismo. Pero además, y esto no es tomado en cuenta por la investigación a nivel internacional, ofrece una sólida base científica a la teoría/práctica milenaria de la Medicina basada en la Alimentación.  

Autor: Andres Sierra
Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983, por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado al estudio, la práctica y la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en el uso curativo de los alimentos. Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia. Actualmente funge como subdirector académico de la Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.