7 exquisitos jardines-laberinto en el norte de Europa

Un trayecto por cualquiera de estos hermosos laberintos de plantas es una invitación a la contemplación y la paciencia

Cuando pensamos en un jardín-laberinto imaginamos quizá tiempos renacentistas en Europa central, castillos que tenían laberintos de plantas para el divertimento de la corte o mujeres con sombrillas recorriéndolos en pares. Los laberintos de plantas pueden representar diversión casi metafísica para algunos y ataques de pánico para otros, pero son preciosos.

Estos son siete laberintos-jardín de la actualidad están abiertos al público. Casi todos se encuentran en Inglaterra, el país del gran laberinto por excelencia.



5 consejos para que tu jardín ayude a combatir al cambio climático (aún más)

La proliferación de bacterias y microorganismos de la tierra es esencial para que tu jardín absorba más Co2.

Todos sabemos que las plantas limpian el aire absorbiendo el bióxido de carbono, y aunque por las noches expiran este mismo compuesto, es mayor su contribución para regenerar el ambiente. También conocemos los beneficios de crecer el número de espacios verdes, sobre todo en las ciudades, los cual mejora las temperaturas y la calidad del aire circundante. Sin embargo, hay ciertos consejos que pueden hacer que tú jardín o espacio verde contribuyan aún más a limpiar el aire,  y con ello reducir el cambio climático; recordemos que los cambios individuales, en suma, pueden hacer grandes diferencias. 

Sami Grover, experto en jardines, ha desarrollado en un artículo reciente una serie de consejos para que tu jardín pueda absorber mayor cantidad de CO2. Los siguientes tips pueden ser un paso notable en la contribución individual por el medio ambiente (también aumentarán tus conocimientos básicos sobre jardinería). 

1. Aplica siempre composta a tu jardín.

La composta no solo alimenta tus plantas, también crea un magnífico mundo de microorganismos y bacterias que absorben mucho más Co2 que el cultivo mismo.

2. No excaves.

En el mismo sentido que el anterior consejo, al cavar, haces que aquél submundo microscópico quede al descubierto y a expensas del oxígeno y la luz del sol, lo que merma la cantidad de Co2 que absorbería de no haber quedado al descubierto. 

3. Usa cubiertas de abonos naturales.

Si cubres el suelo con abonos naturales, como con una especie de cubierta, harás que los microorganismos y los nutrientes de la tierra se multipliquen. Además, esas capas pueden ser retiradas cuando el crecimiento de la planta lo necesite. 

4. Diversifica tus cultivos

Es muy curioso, pero en la naturaleza los cultivos nunca son homogéneos. Aún así, las personas parecemos empeñarnos en hacer de nuestros jardines un lienzo estético de pocas especies. Mientas más diversidad de alimentos y plantas cultives, mayor será tu aporte al consumo de Co2 y el mejoramiento de la temperatura. 

5. El césped no es tan buena idea

Los jardines de césped perfectamente podado son de hecho una invención criticada por los expertos. No suelen ser muy ecoamigables, por el gran uso de agua que requieren, y su contribución para limpiar el aire no es si quiera cercana a la de un jardín diversificado.



Conoce porqué el jardín de Frida Kahlo será replicado por el Jardín Botánico de Nueva York

Este espacio colmado de plantas endémicas es atractivo por su diseño y la trascendencia que tuvo en la vida de la artista

Los jardines, un exquisito uso milenario, han estado estrechamente ligados a las artes y los creadores. Estos espacios, donde estos últimos divagaban entre la “ociosidad” y la creatividad, como Claude Monet, entre muchísimos, fueron el encuadre perfecto para que las ideas y las formas se materializaran con un puente verde de por medio. 

Además de los notables beneficios de tener un jardín recordemos que estar en contacto con un área verde nos hace incluso sentirnos más exitosos en la vida, por lo tanto menos frustrados y por ello, más felices; también ofrecen un espacio de soledad: ¿has notado que, cuando estás en la naturaleza, aunque estés presente con más personas, sueles sentirte más introspectivo?, lo cual es significativamente positivo para la creatividad. 

En este sentido, otra de las artistas cuyo trabajo mantuvo una estrecha relación con su jardín fue la pintora mexicana Frida Kahlo. De Kahlo se dice que vivió y murió mirando su jardín. Como Diego Rivera, el también pintor y esposo de Frida, pintaba plantas endémicas mexicanas constantemente, estas eran parte de su jardín; de igual manera, Kahlo era una ferviente estudiante de botánica.

Decorado con una gran variedad de cactáceas (magueyes, nopales, viejitos, biznagas, yucas) y adornado con figuras prehispánicas auténticas de la colección de Rivera, hoy la diversidad en este espacio está impregnada de truenos, fresnos, jacarandas, una palma y un tepezcohuite. Siendo un espacio que marcó fuertemente la creación de ambos artistas, el Jardín Botánico de Nueva York inaugurará una réplica de este sitio la próxima primavera.

Las macetas de terracota, el camino de piedras volcánicas y muchas de las particularidades prehispánicas del jardín serán imitadas como una manera de acercar al público al túnel verde de la casa de estos pintores fascinantes y extrovertidos del siglo pasado, que sedujeron a una generación entera.