Exo-botánica: artista japonés instala flores en el espacio exterior

La extravagancia estética de esta obra podría actuar como recordatorio de la increíble belleza inscrita en las flores, algo que, lamentablemente, a mucha gente ya no asombra.

 

Entre el capricho estético y el acto poético se debate la reciente instalación del artista japonés Azuma Makoto. Se trata de Exobotanica, un acto que consistió en enviar dos “objetos botánicos” al espacio exterior, y luego registrarlos, flotando, en fotografías y video: el primero es un bonsái de pino blanco, con 50 años y que es parte de la colección del propio Makoto, mientras que el segundo corresponde a un arreglo floral compuesto por orquídeas, lilas, e irises.

Las flores no solo son hermosas para adornar una mesa. Quería ver el movimiento y la belleza de las plantas suspendidas en el espacio.     

El inusual cargamento fue propulsado a la estratósfera desde el desierto de Black Rock, en Nevada, gracias al apoyo de un equipo de diez integrantes de JP Aerospace, organización de voluntarios que desde hace tres décadas ejecuta lanzamientos a la atmósfera superior. Las carcazas empleadas para sostener las plantas fueron recuperadas, evitando así alimentar el gigantesco acervo de basura que órbita alrededor de nuestro planeta.

El proyecto en sí resulta un tanto polémico, ya que el discurso de su autor resulta un tanto frívolo o simplista. Por otro lado,  la obra podría interpretarse como una especie de oda a la belleza natural, atrayendo la atención del público hacia ella y recordándonos que, si bien son elementos que, por fortuna, acompañan nuestra cotidianidad, no por ello debemos olvidar su asombrosa esencia.    

En todo caso, aprovechemos la ocasión para disfrutar la peculiar hermosura de las que documentaron esta excentricidad. 

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Increíbles altares geométricos de verduras (cortesía de un artista anónimo)

Algunos artistas primero dibujan y luego hacen “naturalezas muertas”; para otros, la inspiración llega en un rojo jitomate.

Este artista atiende un puesto de verduras en Wisconsin. Los cebollinos, rábanos, brócolis y pimientos coloridos y con texturas fantásticas hacen diseños originales que cambian todos los días. Su autor ha preferido mantener su privacidad y hacerse llamar “Brad” para la difusión del talento que pone en práctica en su negocio.

Inicialmente, los trabajos artísticos de Brad sólo se hacían sobre pedido; ahora, confeccionarlos para la tienda, confiesa el autor, “es uno de los mejores momentos del día”.

La gente que pasa en frente, aunque no vaya a comprar su mercancía, sonríe nada más de ver de reojo el diseño de coles, espárragos, perejil y cebollas adornando los muros, la vitrina y las mesas del negocio.

Al principio eran el goce personal de los vecinos, pero cuando supo que ya había fotos en línea de sus diseños y algunas personas estaban copiando la idea, Brad prefirió abrir una cuenta en Instagram para compartir lo que crea y lo que lo inspira.

Después de incursionar con la naturaleza viva Brad ha decidido comenzar a dibujar y a pintar acuarelas, disciplinas tradicionales de artista, pero no abandona a su primera musa: ¡la hortaliza colorida!