Buenas noticias: estudio confirma que la comida orgánica sí es más saludable

De acuerdo con la investigación, los cultivos orgánicos cuentan con compuestos antioxidantes como el polifenólico.

Un estudio de la Universidad Newcastle, en Reino Unido, descubrió que los alimentos orgánicos son 70 por ciento más ricos en antioxidantes, y por lo tanto menos nocivos, que las cosechas regulares (con pesticidas y metales tóxicos).

De ese modo, de acuerdo con el profesor Carlo Leifert, autor de la investigación, la comida certificada como orgánica puede mejorar el nivel de antioxidantes nutritivos entre un 19 y 69 por ciento en sus consumidores. Ya que, de acuerdo con la investigación, los cultivos orgánicos cuentan con compuestos antioxidantes como el polifenólico.

Después de analizar la información de 343 estudios anteriores, este es la primera investigación en demostrar de manera tan clara la enorme diferencia nutricional entre los alimentos orgánicos y los regulares.  

Para Helen Browning, directora de Soil Association, “[esta investigación] es crucialmente importante ya que destruye todos los mitos de cómo la manera en que cultivamos no afecta la calidad de la comida que comemos. La investigación encontró diferencias significativas, debido al sistema de agricultura, entre los alimentos orgánicos y no orgánicos.”

No obstante, los resultados parecen no haber sido bien recibidos por todo el público científico.  De hecho, el estudio contradice la declaración de la Food Standards Agency (FSA), quien en 2009 encontró que no había un beneficio nutricional significativo al consumir productos orgánicos.

Y mientras que el Dr. Alan Dangour, de la London School of Hygiene & Tropical Medicine, explica que no existe evidencia lo suficientemente fuerte que sugiera el beneficio en cuestión de salud al consumir polifenólicos; el profesor Tom Sanders, del King’s College London’s School of Medicine, concluye que el artículo engaña a los lectores acerca de la definición de antioxidantes: “Se refieren a los antioxidantes en la planta como si fueran los mismos nutrientes esenciales que el cuerpo necesita, y no lo son. El artículo sugiere, engañosamente, que el alto consumo de estos antioxidantes traerá un beneficio en cuestión de la salud, particularmente la protección contra el cáncer.” 



Ciencia y drama: los alimentos que han sido demonizados en los últimos años

El azúcar, el aceite de oliva, la carne, los transgénicos: todos ellos condenados por la ciencia reciente, pero ¿qué hacer ante la información que nos depara a la desconfianza a todos los alimentos?

Foto: stellar-therapy.com

¿Has sentido que no queda más por comer? Los alimentos inmiscuidos en la cadena de la producción y agricultura industrial están inmersos en el uso de agroquímicos, conservadores, sabores artificiales, ¿Qué hacer?

“Primero fue el azúcar. Y el mundo abrazó la sacarina. Pero luego la sacarina se reveló dañina y apareció la estevia. El aceite de oliva, saludable por el tipo de grasas que posee, fue una vez demonizado hasta que el de girasol le sustituyó como enemigo mortal.” Así comienza un interesante artículo reciente de El País.

Este texto devela una premisa que muy pocos medios tocan. Y es que, es verdad, pareciera que hay tendencias según la información científica en boga. Tampoco es tan extraño, cada vez vamos a ir descubriendo lo que es mejor para el organismo; y la información irá tumbando algunos mitos por otros… lo nocivo es que quizá se siembre una desesperanza respecto a la alimentación en general.

Fernando Rivera, de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), nos comparte una noción básica: más allá de cada uno de los ingredientes, lo que importa más es la mixtura final que integra tu dieta. En el informe reciente de la OMS donde las carnes procesadas se catalogan como cancerígenas la recomendación es comer solamente dos veces por semana este producto, no necesariamente causar la  demonización por completo del mismo.

El equilibrio, como siempre, pareciera la mejor respuesta:

“No son tan importantes los alimentos concretos, que siempre deben ser de calidad y lo más frescos posibles, sino el patrón alimentario [la dieta]” apunta María Ballesteros, nutricionista y vocal de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional


Cómo averiguar si tu producto es orgánico en dos minutos

Existe un estándar de la industria, que aunque no está dirigido directamente a los consumidores, es un indicador que puede revelarte datos importantes.

Cuando vas a un mercado de trato directo con los granjeros locales es mucho más sencillo que te asegures de que tus productos son orgánicos. Pero si estás inmiscuido como la mayoría de nosotros en la vida citadina y quizá tu sitio de compra más accesible es el supermercado, entonces ello se complica.

La especialista en mercado verde, Melissa Breyer, ha desglosado para TreeHugger una fórmula de lo más sencilla para que descubras qué productos del supermercado son orgánicos.

La fórmula, además, puede funcionar en muchas partes del mundo, pues se trata de un estándar internacional que no depende de los gobiernos nacionales. En realidad este código que nos invita Breyer a revisar, no está dirigido a los consumidores, sino a la misma industria (lo que quizá lo hace más seguro. Existe una fórmula para enterarte si el producto que buscas es realmente orgánico y es la siguiente:

Debes ubicar el PLU (Price Look Up) que obedece a un sistema global estandarizado por la Federación Internacional para Productos Estandarizados (IFPS por sus siglas en inglés). Sus códigos son de 5 dígitos y ha sido empleado desde 1990.

Si la serie comienza con un 9, entonces es un indicador de que el producto es orgánico.