Aprende a combinar las frutas para mejorar tu alimentación

Para aprovechar al máximo sus beneficios, evitando que nos perjudique en la digestión, es necesario saber cuáles son los tipos de fruta y la combinación más saludable para nuestro organismo.

Comer frutas, además de nutritivo, es sencillamente delicioso. A través de sus sabores exóticos, ácidos y dulzones, las frutas transmiten increíbles fuentes de nutrientes y energía, tales como la fibra, antioxidantes y vitaminas.

A pesar de ser un alimento de fácil digestión, hay ocasiones en que nuestro estómago no soporta del todo cierta fruta a una hora del día. Esto sucede pues la fructosa natural de las frutas es azúcar que nutre al cerebro y al páncreas, la cual no causa fermentación siempre y cuando se le combine correctamente.

 Por lo que, es recomendable evitar combinar la fruta con otros alimentos, ya que el azúcar de las frutas fermentará el complemento con el que se le combine, causando descomposición prematura e indigestión. Además que lo ideal es comerlas solas y con el estómago vacío, esperando a que hagan digestión (aproximadamente media hora) para consumir otro tipo de alimentos. Por ejemplo, combinar pan o guisados con jugo de naranja no es lo mejor para la digestión, ya que la naranja fermentará los alimentos afectando al hígado. De modo que el cuerpo, a la larga, pueda debilitarse y esté más propenso a otro tipo de enfermedades.

Para aprovechar al máximo sus beneficios, evitando que nos perjudique en la digestión, es necesario saber cuáles son los tipos de fruta y la combinación más saludable para nuestro organismo: 

 frutas

Puedes combinar las frutas ácidas con las semiácidas, las dulces con las semidulces. Sin embargo, evita mezclar más de tres tipos de frutas a la vez, de modo que no sobrecargues la digestión estomacal. Como por ejemplo: un licuado de piña con limón y guayaba (frutas ácidas), licuado de plátano con pera o papaya (frutas semidulces), licuado de jugo de naranja con fresas (frutas ácidas).

Por cierto, nunca agregues azúcar blanca o refinada, ya que estarías estropeando las cualidades nutricionales de la fruta. 



¿Conocías estos sorprendentes usos del vinagre de manzana?

El uso cotidiano del vinagre de manzana ha trascendido las barreras del tiempo y de los países

¿Sabías que el vinagre de manzana es un elixir que data del 400 a.C.? Fue Hipócrates, el padre de la medicina moderna, quien descubrió sólo unos cuantos beneficios de este sencillo menjurje. Y desde ese entonces, el empleo cotidiano del vinagre de manzana ha trascendido las barreras del tiempo y de los países.

Actualmente pueden encontrarse múltiples usos de este líquido; sin embargo existen cientos de recetas que, en ocasiones, se contradicen entre sí. Por ello, en Ecoosfera te compartimos varias maneras en las que el vinagre de manzana puede cambiar tu vida:

Para la casa

Es un limpiador natural (es decir, está libre de tóxicos nocivos) para el hogar. Basta con una mezcla de la misma cantidad de agua y vinagre de manzana, añadiéndole un poco de bicarbonato de sodio. Notarás que tu casa estará libre de toxinas, bacterias y suciedad. Y no te preocupes por el olor: se irá en cuanto se seque.

Es posible liberarse de la mala hierba con mezclar vinagre de manzana, 1/4 de taza de sal y 1/2 cucharadita de jabón para platos. Esto matará efectivamente a las hierbas, evitando que dañe a las flores y otras plantas que quieras salvar.

Es un neutralizador de olores. Coloca el vinagre en un plato, cerca de aquello que desprenda el mal olor.

Para la salud

El vinagre de manzana reduce el azúcar en la sangre, previniendo así la diabetes. Prueba consumir 2 cucharadas antes de dormir.

Además de disminuir los niveles de colesterol, ayuda a bajar de peso. Esto se logra porque reduce la acumulación de grasa. En caso de que el sabor sea muy fuerte considera añadirlo a jugos o aderezos, o tomarlo con agua.

El consumo de este líquido promueve la circulación, desintoxicando el hígado. Además, tiene el poder de eliminar las toxinas y las mucosas que bloquean los nudos linfáticos.

Disminuye los síntomas de la sinusitis y heridas en la garganta. Basta con hacer gárgaras con una mezcla de agua caliente y vinagre de manzana.

También reduce la comezón de alergias y los efectos de la piel expuesta en exceso al Sol. Aplica un poco en las zonas afectadas; inmediatamente sentirás alivio.

Es más efectivo que un café. Agrega un poco de vinagre de manzana a un vaso de agua y bébelo durante la actividad física para prevenir la fatiga.

Para la higiene y belleza

Gracias a sus propiedades antibacteriales, es un limpiador y tonificador facial. Inclusive, puede prevenir el acné. Disuelve un poco de vinagre de manzana en agua y aplica la mezcla con un poco de algodón.

Es un desodorante efectivo y natural. Aplica un poco de vinagre en las axilas. Una vez que se seque, ni siquiera sentirás su aroma.

Ayuda a desaparecer várices y moretones, ya que actúa como agente antiinflamatorio.

Funge como blanqueador dental y como eliminador de malos olores.

Reduce el mal olor de los pies, ya que crea un equilibrio en el pH. Basta con remojar un poco los zapatos en vinagre de manzana (y secarlos con una toalla).



¿Por qué te conviene consumir más verduras que frutas durante el invierno?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, es recomendable consumir cinco piezas de frutas y verduras al día; sin embargo, es importante tomar en consideración la dieta que la persona lleva

En las últimas semanas hemos sido testigos de los fríos que inundan los paisajes tanto urbanos como rurales de México. Salimos de casa cubiertos con cualquier vestimenta que nos ayude a mantener el calor y así evitar que virus como el de la gripa alcancen a nuestro organismo. Para lograrlo necesitamos primero procurarnos herramientas que protejan al cuerpo como, por ejemplo, la alimentación.

¿Qué tipo de alimentos son los ideales para esta temporada invernal? ¿Qué tan seguido debemos consumirlos? ¿Cuál es la dieta indispensable?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, es recomendable consumir cinco piezas de frutas y verduras al día; sin embargo, es importante tomar en consideración la dieta que la persona lleva.

En ocasiones, con una dieta alta en proteínas (en especial de animales) es necesario equilibrar y alcalinizar el organismo por medio de las frutas. Por otro lado, con una dieta basada en verduras y cereales integrales no es recomendable consumir tanta fruta, ya que puede inclusive debilitar al organismo.

Si se desea tener una dieta con mayor cantidad de frutas lo mejor es consumir frutas de la temporada, ya que “la naturaleza es sabia y nos da lo que necesitamos allí donde estemos”. Esto sucede puesto que consumir frutas tropicales en un país frío (y en pleno invierno) favorece la pérdida de calor del cuerpo. Existen algunas frutas de temporada ideales para el invierno, tales como manzanas, peras, plátanos y cítricos.  

En cambio, de acuerdo con los nutriólogos, es recomendable aumentar el consumo de verduras ya que son una fuente rica de vitaminas y minerales, en especial el brócoli, la col y el perejil. Inclusive, las fuentes de vitamina B, A y E se centran en cereales, legumbres y verduras verdes (y no tanto en frutas).