¿Alacranes voladores? Avistan algunos al norte de México

En redes sociales han circulado fotografías de un insecto muy similar al alacrán, pero con alas, que ha estado rondando las afueras de la ciudad de Hermosillo.

Las redes sociales han potenciado, sin precedentes, la documentación de información. Hoy un ejército de individuos tienen casi 24 horas un dispositivo disponible, con el que pueden grabar lo que sea que ocurra frente a ellos. Aunque lo anterior es una mina de posibilidades, también puede prestarse a las bromas, o la desinformación.

En el estado de Sonora, al norte de México, han circulado fotografías de espeluznantes escorpiones con alas, una rama de la especie Nuptialis de Panorpa. La imagen ha fluido sobre todo por Facebook, y según los usuarios, se han registrado ataques en las inmediaciones de la ciudad de Hermosillo, Sonora.

La historia pavorosa que cuenta la sola imagen de esta especie, está salpicada de rumores sobre horrorosos ataques, pero según información más seria, el estremecedor aguijón del alacrán volador, sirve solo para fecundar a las hembras. Según información oficial, en realidad esta especie, usualmente, no ataca a los humanos a menos que se les disturbe.

escorpión-volador

Aparentemente los ataques son rumores, pero el solo avistamiento de estos seres, evidentemente poco usuales, puede ser una experiencia perturbadora. ¿Quién pensaría que semejante aguijón, es sencillamente un medio procreador?

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Métodos caseros para ahuyentar mosquitos, piojos y otros insectos

Este tipo de insectos pueden llegar a transmitir ciertas enfermedades infecciosas o, incluso, matarte. Cuídate con estos remedios.

En épocas de calor es frecuente encontrarse con mosquitos, piojos, hormigas, cucarachas, pulgas y zancudos. Por ello, es más fácil encontrarse con piquetes que molestan y hasta lastiman. Este tipo de insectos pueden llegar a transmitir ciertas enfermedades infecciosas o, incluso, morbilidad.

Por ello se hace uso de repelentes que puedan protegernos de las picaduras; no obstante, la mayoría de éstos contienen químicos que son nocivos para la salud. Existen opciones naturales que ayudan a ahuyentar algunos bichos, como las que les compartiremos a continuación:

–       El uso de aromas intensos como el romero, poleo, menta, albahaca, caléndula, clavos de olor, el tomillo y la nepeta cataria. Incluso, contar con ramitas de eucaliptos.

–       Puedes preparar lociones repelentes con la base de aceites esenciales de citronella, menta o extracto de vainilla.

–       Procura lavar constantemente los platos del fregadero, y tapa el basurero; de ese modo, no sólo se evitará atraer insectos como las cucarachas y moscas, sino también se mantendrá la casa limpia y ordenada.

–       Mantén la casa oscurecida en épocas de calor, ya que las moscas no suelen estar en la oscuridad.

–       Coloca barreras físicas como una tela mosquitera.

–       Utiliza un ambientador antimoscas, al tomar un frasco pequeño con una tela de algodón o gasa en su interior; después, añade una taza de agua y 20 gotas de los aceites esenciales anteriormente mencionados. Tapa el contenedor y deja reposar durante un día. Cuando pierda el aroma, rellénala con la misma mezcla.

–       Crea un spray antimoscas. Puedes hacer la fórmula con ½ taza de vinagre de manzana y 20 gotas de aceite esencial de eucalipto; mezcla los ingredientes en un atomizador y listo. Otra opción es: 1 taza de agua, dos cucharadas de hierbas secas (menta, lavanda, cintronella), ½ taza de alcohol desnaturalizado de 70°; hierve el agua con las plantas y dejamos reposar la mezcla hasta que se enfríe. Se cuela, y se introduce en el atomizador junto con el alcohol.

–       Utiliza un poco de ajo: parte un diente y frótalo sobre la piel.

¿Qué otro consejo se te ocurre utilizar para combatir a estos insectos?



Conoce la importancia de criar insectos como parte del ciclo de la vida

Con la ayuda de diversos insectos, el ecosistema puede desarrollarse: se forma la tierra, los bosques producen oxígeno, se previene la erosión del suelo y se regula el flujo del agua

Sí, parece inverosímil que algunos insectos puedan formar parte del proceso fundamental de la vida; sin embargo, como todo, su existencia permite que la naturaleza fluya apropiadamente. Por consiguiente, al tratar de desaparecer a cualquier ser vivo (gusanos, cochinillas, ciempiés), estamos alterando la cadena alimenticia, y así surgen ciertas complicaciones en la nueva adaptación. ¿Cómo sucede este fenómeno?

A través del proceso de la polinización (el intercambio de polen entre las flores) las plantas se reproduzcan, generando cualquier tipo de semilla y de fruta, y alimentando a otros animales de la cadena alimenticia. Para esta reproducción vegetal, cada especie tiene sus exigencias para multiplicarse: muchas de ellas dependen únicamente de insectos (como las abejas, moscas, mariposas, aves y hasta murciélagos) y así transportar su polen. De hecho, en un día, una abeja puede pasar por miles de flores, recogiendo y esparciendo el polen por cada una.

De este modo, con la ayuda de diversos insectos, el ecosistema puede desarrollarse: se forma la tierra, los bosques producen oxígeno, se previene la erosión del suelo y se regula el flujo del agua; la cadena alimenticia sigue su curso cuando los pájaros se comen a los insectos, plagas, moscas y escarabajos para romper con el estiércol animal, y así se continúa.

Además, aunque no parezca, la polinización también ejerce un gran impacto económico en la mayoría de los países; por ejemplo, se estima que este proceso equivale a 14.6 miles de millones de dólares en la economía de EE.UU.

Sin embargo, la agricultura moderna, al intentar erradicar a los mismos insectos que dan vida, ha provocado la alteración del estilo de vida de los demás animales. Estudios recientes de la Universidad de Reading informaron que la diversidad de las abejas ha disminuido al grado de provocar la extinción de siete  especies: “Cuatro especies de abejorros se han extinto de toda Europa, y la tendencia evidencia situaciones similares en Norte América y China. Las especies de abejorros en Norte América han disminuido a un 96% en el pasado siglo; en China, debido a la pérdida de las abejas, los granjeros han tenido que empezar a polinizar con pinceles”.

Esta situación ha sido la consecuencia de dos factores: primero, la ausencia de áreas verdes donde los insectos puedan realizar la polinización; segundo, las únicas áreas disponibles están infestadas de insecticidas, por consiguiente, tanto el proceso como los mensajeros sufren el impacto químico. Por consiguiente, los polinizadores esenciales no pueden sobrevivir.

¿Cuáles son las posibles soluciones?

Ante esta situación, estudios europeos y estadounidenses han propuesto plantar franjas de flores silvestres, y así permitir el crecimiento de la vegetación natural. Se espera que esta práctica pueda no sólo aumentar la población de polinizadores, sino también de depredadores naturales (lo que disminuiría el uso de pesticidas):

Es parte de un experimento para observar si las flores silvestres pueden alentar la polinización de insectos y, de cierta manera, empezar a revocar la disminución de los insectos. También es un esfuerzo pionero para persuadir a los granjeros que críen insectos, casi como si fueran parte de su cultivo.

El reto es convencer a la mayoría de los granjeros quienes no conciben las palabras “benéfico” e “insectos” en una misma frase; ya que, es el proceso del criadero de insectos puede ser una coyuntura decisiva en el movimiento de conservación en la agricultura moderna.

Razón por la cual, el Servicio  de la Conservación de Recursos Naturales (USDA, por sus siglas en inglés) del departamento de agricultura de EE.UU., y otros grupos de conservación, proponen técnicas para este tipo de agricultura. Incluso, han sacado programas con beneficios monetarios. Para más información, pueden visitar: United Nations International Pollinator Initiative.

Por el otro lado, las Universidades de California y de Berkeley ofrecen otras alternativas al cultivo de flores silvestres. Por ejemplo, algunos granjeros han experimentado con técnicas más sencillas a través de tubos de bambú  o tableros con agujeros, como hábitat para los polinizadores. Incluso se propone el policultivo, aunque requiere demandas más rigurosas en la agricultura moderna. David Kleijn, de la Universidad de Waginengen, explica:

Lo que necesitamos ahora son estudios como los de Rufus Isaac, del estado de Michigan, con granjeros de arándanos: muestra que los granjeros pueden tomar los esquemas de la biodiversidad, de los cuales se benefician, sin que el público en general tenga que pagar por ello. El hecho de pagarle a un granjero para producir polinizadores realmente no lo compromete en el procedimiento de la conservación. Pero si él puede demostrarle a sus vecinos que está mejorando el hábitat para los polinizadores en su propia área, que estaba incrementando la capacidad de su terreno en un 5%, eso puede ser un alardeo para atraer a los demás. Necesitamos utilizar más esos aspectos psicológicos para trabajar con la biodiversidad.

Se trata de algo más complejo que sólo salvar especies en extinción, se trata de salvar las interacciones y relaciones ecológicas. Por ello es imprescindible que la gente conozca lo que implica el criadero de insectos. Si las abejas y otros insectos han polinizado durante milenios, pueden continuar haciéndolo; el objetivo es lograr que nosotros, los humanos quienes se benefician de su trabajo, les reconozcamos su labor y ofrezcamos ayuda en el proceso.