Estos son 6 alimentos que puedes cultivar desde la comodidad de tu hogar

La jardinería, además de implicar tiempo y dedicación, representa un increíble apoyo ecológico y monetario que ofrece tanto satisfacción personal como salud.

La jardinería autosuficiente es una manera de conectarse con el medio ambiente, la naturaleza y con nosotros mismos. Esta actividad, además de implicar tiempo y dedicación, representa un increíble apoyo ecológico y monetario que ofrece tanto satisfacción personal como salud. 

En el caso que no sepas cuáles plantas son las ideales para plantar en tu jardín, te compartimos seis que podrán enverdecer tu hogar y enriquecer cada uno de los platillos de tu cocina. 

Menta. Esta planta cubre rápidamente varias partes del suelo, en especial aquellas partes que son húmedas. Por lo que es importante que te asegures que tenga límites para que no afecte el crecimiento de otras plantas. Existen diferentes tipos de menta, como la hierbabuena, menta verde, chocolate, menta de piña, etcétera. Puedes utilizarla para cocinar o para hacer un té frío o caliente. 

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Tomillo rastrero. Además de ser una hierba culinaria increíble, el tomillo también enaltece la belleza de tu jardín, en especial en las áreas de los pasillos o donde haya un camino. Entre las variedades del tomillo, las hay aquellas que crecen hacia los lados (en vez de hacia arriba), por lo que son ideales para cubrir de verde a tu jardín. 

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Fresa alpina. Este tipo de fresa, con un sabor y fragancia inigualable, es delicada por lo que tienes que ofrecerle cuidados específicos. Para recibir sus deliciosos frutos, estas plantas son ideales en áreas limitadas. 

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Romero rastrero. Esta planta es popular para sus usos gastronómicos, sin embargo no todos sus estilos se adecúan al hábitat de un jardín. El tomillo rastrero es ideal para los patios (aún en las regiones áridas), ya que es resistente y con potencial para cubrir todas las áreas. Necesita mucho sol. 

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Axocopaque o gaulteria. Tanto las hojas como las bayas rojas de esta planta cuentan con un sabor único, el cual puede usarse en tés o algunos platillos. Crecen, lentamente, en ambientes con sombra. 

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Orégano. Además de ser una hierba culinaria, el orégano también ayuda a enverdecer el jardín. Forma parte de la familia de la menta, y en ocasiones se le conoce como mejorana salvaje. Es recomendable plantarlo en áreas con mucho sol y suelo seco (es una de las plantas que realmente detesta estar en la humedad). La planta responde bien cuando se le pincha y se le cosecha. 

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Una planta es sensible: puede morir si le hablas mal o no la respetas (Video)

Un interesante experimento echa luz sobre el poder de las palabras y cómo las plantas reaccionan a ellas.

Las plantas perciben el mundo. Sólo que lo hacen de una manera radicalmente diferente a nosotros . No tienen el cerebro arriba, sino abajo: en sus raíces, que funcionan de manera similar a nuestras neuronas. Ahí se concentra la energía que las estimula y que hace posible que perciban el exterior.

Biólogos de todo el mundo han comprobado que, a su manera, las plantas funcionan como cualquier otro ser vivo. Desde los años 60 del siglo XX se ha estudiado la sensibilidad de las plantas, de maneras quizá más “rupestres” si las comparamos con la tecnología con la que actualmente contamos. Pero esto ha llevado a descubrir que las plantas, como otros animales, buscan nuevos territorios, se camuflan, engañan a sus presas e incluso tienen dispositivos de supervivencia.

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Pero dichos estudios, como los expuestos en el ensayo La vida secreta de las plantas, han sido puntos de partida clave para ahondar en el fascinante e inédito mundo botánico, y comprender que muy probablemente los seres humanos no somos los únicos dotados de conciencia.

 

Las plantas sienten el bullying

Un experimento de la compañía sueca IKEA, que ha trabajado junto con una agencia con base en Dubái, muestra algo muy interesante: las plantas responden al estímulo de las palabras, o más concretamente, al bullying.

Se trata de una campaña contra el bullying que demuestra cómo esta nociva práctica puede afectar incluso a los seres del reino vegetal. Sin tomar en cuenta la veta publicitaria del experimento, lo cierto es pone sobre la mesa mediáticamente la sensibilidad de las plantas, que por tanto tiempo se ha negado o matizado.

En el citado libro La vida secreta de las plantas se documenta un caso similar: un par de científicos pusieron a prueba dos hojas arrancadas de un arbusto. A una se le enviaron pensamientos positivos para que se mantuviera con vida, mientras que la otra simplemente no era tomada en cuenta. A las pocas semanas, la hoja a la que se le mandaban pensamientos positivos se mantenía verde y sana, mientras que la otra ya estaba marchita.

Este experimento comprueba algo parecido. Quizá los niños que “bullean” a la planta no lo hacen con una verdadera intención de odio, pero es probable que, como nosotros, las plantas no soporten el odio, ni siquiera si es simulado. Sea como sea, este experimento abre interesantes preguntas que esperamos que la comunidad botánica y otros científicos de todo el mundo se esfuercen por responder, para que comencemos a tomarnos más en serio a las plantas (pues verdaderamente son algo más que ornamentación para el hogar).



Si escuchas a una planta, ¿qué crees que te platique?

Gracias a este efecto de la flora, como es el del peyote y la ayahuasca, el cuerpo “habla” sin necesidad de las palabras pero de las sensaciones.

A diferencia del ser humano que usa el lenguaje verbal para comunicar sus sensaciones, pensamientos y concientizaciones, otros seres vivos aprenden a transmitir información a su propia manera. Por ejemplo, los perros ladran como un método de comunicar sus instintos; un bebé, el llanto como única vía de transmitir sus necesidades y sentimientos; una planta, sigue a los rayos del sol como medida de supervivencia. No obstante, ¿qué pasa con el resto de las plantas: realmente tienen un mensaje que transmitir?

Si bien hay plantas que proveen alimento y medicamento, algunas de ellas están tratando de comunicar sobre su historia ancestral y terrenal al poseer propiedades con el efecto de concientización sobre nuestros cuerpos. Gracias a este efecto de la flora, como es el del peyote y la ayahuasca, el cuerpo “habla” sin necesidad de las palabras pero de las sensaciones.

Dicen que los artistas poseen una sensibilidad más aguda cuando se trata de la comunicación entre las plantas y los humanos. Un ejemplo es Alex Grey o Luis Tamani, quienes han inmortalizado en cuadros las palabras de ríos, cascadas, plantas y animales de bosques y selvas.

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Tamani, por un lado, se encarga de pintar visiones ceremoniales de la comunicación entre humanos, plantas y animales. Se trata de una relación profunda, única y valiosa capaz de no sólo amplificar la presencia en el aquí y en el ahora, también de proveer beneficios terapéuticos en casos de trauma y adicción.

Es decir que cuando una planta habla, como el tulsi o la espirulina, nuestro sistema nervioso se calma a través de una infusión o un superalimento. No se trata de una relación esencial para nuestra supervivencia, también para la salud y bienestar tanto físico como emocional.