Cómo reusar aguas grises en tu casa y jardín

Las aguas grises son absolutamente reusables, sin embargo se desperdician en casi todos los hogares, Aquí te decimos como reciclarlas de la manera más fácil.

Qué son las aguas grises:

Muchas personas confunden el agua gris del agua negra, cuando son distintivamente diferentes. El agua negra es lo que se va en el retrete. El agua gris es la que queda después de un baño en la regadera, del lavabo de manos, la lavadora de ropa. Esta puede ser usada para regar plantas, jardines o incluso para jalar el retrete.

El problema es que nuestra plomería moderna no distingue entre estas dos, más bien combina ambas y las manda como aguas residuales; así que, a menos que las separemos manualmente o capturemos el agua gris, esta última se convierte esencialmente en agua negra y por lo tanto inútil hasta que pasa a través del proceso de tratamiento de agua municipal.

Cómo recolectar agua gris:

1. Una de las maneras más fáciles de recolectar este tipo de agua es poner una cubeta bajo el chorro de la regadera mientras esperas que el agua se caliente. Esta es agua completamente limpia y no nos cuesta nada recolectarla en lugar de dejar que se desperdicie. Usa esta agua para regar, jalar el retrete, trapear el piso.

bat_greywater-toilet_2013-4-112. Otra manera es quitar el sifón del lavamanos (la pieza en forma de “J” que se encuentra debajo) y capturar el agua que sale con una cubeta. Si decides hacer esto, necesitas ser muy diligente y estar checando el nivel del agua para que no se inunde tu baño. Esta agua gris puede ser usada para jalar el retrete (viértela en el inodoro, no en el tanque), o regar las plantas de tu hogar, siempre y cuando no utilices jabones o detergentes tóxicos (te recomendamos usar detergentes orgánicos).

3. También puedes usar el agua gris de tu tina, si tienes una. Esto requeriría un poco de trabajo de plomería; tienes que instalar una válvula de tres salidas para que el agua del drenaje puede ser mandada a un sistema de aguas grises o directamente a la tubería de aguas residuales. Sin embargo, si no quieres poner demasiado trabajo en un sistema de aguas grises para la tina, siempre puedes reusar el agua de las regaderas o tinas, pero tendrás que usar una cubeta para vaciar manualmente la tina.

4. Las aguas grises de la lavandería también son absolutamente reusables, siempre y cuando el jabón que uses para lavar tu ropa no tenga cloro o sea muy tóxico. Lo más fácil es remover la manguera de desagüe de la lavadora puedes incluso instalar un sistema de lavadora a jardín como método efectivo para regar los árboles. El siguiente video (en inglés) explica distintos métodos para hacer esto.

 



Esta jardinera, además de adornar tu hogar, es un biofiltro que limpia aguas grises

Cuidar el agua va mucho más allá de no gastarla; también puedes volver a utilizarla si la filtras adecuadamente. Esta propuesta es una opción muy útil y a bajo costo para hacerlo.

Sabemos con mucha certeza, gracias a la creciente conciencia ambiental, que hay que cuidar el agua. Pero no se trata sólo de no desperdiciarla, el agua es un recurso que también se puede reutilizar. El secreto está en aprender a limpiarla correctamente, para que su uso sea seguro. Utilizamos agua para todo y esto representa un gasto fuerte, tanto económico, como ambiental. Si procuramos reutilizar el agua, no solo le damos larga vida a este preciado recurso, también estamos disminuyendo el gasto de energía utilizada para hacerla llegar hasta cada casa.  

En muchas ciudades, que carecen de fuentes propias de agua, esta se trae desde muy lejos, impulsándola con bombas eléctricas y esto representa altas emisiones de carbono. Además, hay diferentes tipos de aguas residuales, algunas necesitan ser tratadas en plantas muy especiales (como las aguas negras) y eso también requiere un gasto energético. Por otro lado, hay otro tipo de agua que tú puedes limpiar desde tu casa, evitando que se mezclen con las llamadas aguas negras y ayudando a ahorrar energía. El ahorro también es económico, pues si reciclas agua, utilizaras mucha menos de la que viene directamente de la corriente y eso se va a reflejar en tus gastos cotidianos.

¿Qué tipos de agua puedes limpiar?

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Las aguas negras (que provienen de los escusados) no se pueden tratar desde casa de forma segura para la salud. Por otro lado, las aguas grises o aguas jabonosas son mucho más fáciles de manejar. Las aguas jabonosas son las que vienen del lavabo, fregadero, regadera, lavadora y lavadero. Además de jabones, las aguas grises sí contienen materia orgánica y bacterias, pues hemos utilizado esa agua para deshacernos de estos residuos. Vale la pena limpiarlas, porque esa materia orgánica se descompone y las bacterias se multiplican, convirtiendo las aguas grises en una variante muy similar a las aguas negras.

¿Cómo tratarla fácilmente?

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Las aguas jabonosas se pueden tratar utilizando un biofiltro. Este consiste en la utilización de plantas y microorganismos para degradar la materia orgánica que contamina el agua. Los biofiltros de este tipo se pueden estructurar en forma de jardinera para que, además de cumplir su función, adorne tu casa o calle.  Sòlo debes recordar que las plantas que te ayudarán a limpiar el agua tienen que poder sobrevivir a un medio pantanoso, es decir, constantemente húmedo.

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El funcionamiento del biofiltro-jardinera es muy sencillo. Tienes que conectar todas tus salidas de aguas jabonosas hacia las jardineras a utilizar. El agua pasa por una “trampa de grasas” que sirve para captar toda los residuos grasos que puedan estar contaminándola. Esa misma trampa se encarga de separar los componentes sólidos más grandes, así el filtro no se tapará. A continuación, el agua llega a la jardinera, que es de un material impermeable y el relleno se divide en tres fases. La primera y tercera fase son grava volcánica, que ayudan a distribuir el agua de forma uniforme al entrar y salir. La fase intermedia es una mezcla de tierra y arena, que estará constantemente húmeda y aquí es donde se siembran las plantas de pantano. El jabón en el agua contiene nitrógeno y fósforo y las plantas lo aprovechan. Aunque, de cualquier forma, es recomendable tratar de utilizar poco cloro y detergentes biodegradables en la limpieza de casa. El agua filtrada se puede volver a aprovechar en labores domésticas, cerrando el ciclo de reutilización.

La construcción, instalación y mantenimiento del biofiltro en jardinera requiere tiempo y cuidado. Pero la inversión es valiosa en muchos sentidos. Si quieres aprender a armar el tuyo, diseñándolo para cubrir las necesidades de tu familia, puedes consultar este manual.



Botellas de agua vs. Agua del grifo: ¿cuál es la mejor opción para consumir en México?

“La vieja desconfianza y el temor histórico promueven la desinformación sobre el agua potable. Los consumidores no tienen confianza en el agua potable que reciben.”

Cada hogar en México compra alrededor de 1 500 litros de agua embotellada al año, de acuerdo con un estudio realizado en 2016 por la firma Kantar WorldPanel. Esto a pesar de que en el Artículo 115 de la Constitución Mexicana se establezca que “todos los municipios del país están obligados a entregar agua potable”, para beber, bañarse, drenaje, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales. 

Se trata de un negocio multimillonario, la de las aguas embotelladas. A diferencia de lo que sucede en otros países, en donde las botellas de agua son una mercancía gourmet para un estilo de vida, en México se consumen como un artículo básico y de primera necesidad. Pese a que académicos y múltiples organizaciones no gubernamentales explican que los mexicanos no las necesitan. 

De acuerdo con los datos de la revista Forbes México, el negocio de 66 500 millones de pesos anuales comenzó con un brote de cólera en la década de los 90. Fue en el año de 1991 que un mensaje gubernamental informó que la comunidad de San Miguel Totolmaloya, en el Estado de México, reportaba el primer episodio de una epidemia de cólera. Surgió un miedo a enfermarse severamente, pese a que la tasa de mortalidad fue de 0.04 por ciento de cada 100 habitantes y un total de 34 defunciones durante 1991. 

Ahora, tras décadas de ese fenómeno, los mexicanos dejaron de beber agua del grifo: el miedo a enfermarse continúa como una tradición cultural. En vano fueron los mensajes gubernamentales con advertencias para hervir el agua y tomar otras medidas preventivas, como comercializar los primeros garrafones de vidrio con “agua purificada” mediante la marca Electropura –hoy Epura–. En palabras del director del Programa de manejo, uso y reuso del agua –Pumagua– de la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM–, “Han convertido el cuidado de la salud en un elemento de venta”, pese a que el 50 por ciento de las muestras de las marcas de botellas de agua que se vendían en la década de los 90, no cumplía con los requerimientos de salud necesarios para su consumo. Por su lado, Raúl Pacheco-Vega, Investigador y catedrático del Centro de Investigación y Docencia Económica –CIDE–, “Se convirtió en la salida fácil. Se incrementaron las campañas de transnacionales, que invirtieron mucho dinero para vender las botellas en México y dar paso al debilitamiento de la infraestructura.”

Por esta razón, empresas como Danone, Coca-Cola y Pepsico concentran ahora el 64 por ciento del mercado nacional que incluye agua gasificada, embotellada y de manantial. Para Pacheco-Vega, una “manera de debilitar al proveedor estatal, y favorecer a las empresas, ha sido a través de la transferencia de recursos de los estados a municipios, donde el dinero no llega y permite a los privados acaparar la demanda que debería aliviar los gobiernos municiales. […] Ha sido una serie de acciones concertadas entre diferentes actores: el gobierno federal, mercadotecnia agresiva de transnacionales, desidia de gobierno y el cambio en los patrones de consumo. La culpa es de varios.” Por ejemplo, en el caso de Coca Cola FEMSA –KOF–, la empresa paga 2 600 pesos por cada una de las 46 concesiones de explotación de aguas subterráneas al año, y obtiene ganancias por 32 000 millones de pesos: “Esta falta de proporción de pago por los derechos de explotación y utilidades revela cómo el sector político privilegia los intereses del sector económico por encima de los derechos fundamentales. Es un círculo vicioso con intereses que se oponen.”

En otras palabras, el agua en México es potable y bebible. Desgraciadamente, “la vieja desconfianza y el temor histórico promueven la desinformación sobre el agua potable. Los consumidores no tienen confianza en el agua potable que reciben.”