Autoridades ambientales decomisan más de 250 animales exóticos a +Kota

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente realizó un decomiso de animales a la conocida cadena +Kota.

+Kota es hasta el momento la cadena de tiendas de venta de animales más exitosa de México, un negocio que ha sido duramente criticado en los últimos años por el trato que brinda a los animales que oferta y que, sin embargo, se había mantenido más o menos intocable.

Al menos hasta hoy, día en que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente decomisó 258 animales silvestres destinados a su comercialización en distintas sucursales de la empresa, esto como resultado de una inspección llevada a cabo a 30 distribuidoras de la firma comercializadora en 26 estados de la República Mexicana.

Grosso modo, la requisición tuvo como motivo que +Kota no pudo acreditar la propiedad legal de los animales, violando así la Ley General de Vida Silvestre y a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES).

De acuerdo con la PROFEPA, la mayoría de los animales asegurados son iguanas, guacamayas, loros, cacatúas, geckos, tarántulas y erizos africanos.



¿Por qué cuatro civiles decidieron liberar a tiburones gato a mitad de la noche?

De forma anónima y a las primeras horas de la madrugada, cuatro tiburones gata que vivían en cautiverio en Playa Tiburón, en Isla Mujeres –Quintana Roo– fueron liberados después de sufrir condiciones paupérrimas en las que eran sometidos.

Hay ocasiones en que el pueblo necesita gritar un “¡Basta!” ante las injusticias a minorías que no poseen los recursos para defenderse; minorías que pueden ser de índole humana, animal o vegetal, pero que no pueden salvarse del acoso y abuso que alguna mayoría de poder ejerce sobre ellos. Un ejemplo de este acto heróico es el de la liberación de los tiburones nodriza en la Isla Mujeres el pasado 4 de mayo del 2017.

De forma anónima y a las primeras horas de la madrugada, cuatro tiburones gata que vivían en cautiverio en Playa Tiburón, en Isla Mujeres –Quintana Roo– fueron liberados después de sufrir condiciones paupérrimas en las que eran sometidos. De acuerdo con el Frente de Liberación Animal México y algunos activistas, los tiburones eran sometidos a posar bajo el rayo del sol y durante varias horas para ser fotografiado con decenas de turistas. Un tiburón recibía decenas de turistas al día durante seis horas; y por tan sólo 100 pesos, el animal podía ser manipulado, fotografiado, sacado del estanque de 150 cm de profundidad y 5 metros cuadrados. 

Los encargados de tal acto fueron habitantes de la comunidad en Isla Mujeres, pues notaron que los animales “Se encontraban en un corral dentro del mar, sólo abrieron la jaula para que salieran.”

En palabras de la activista Xane Vázques, la liberación “es un ejemplo del hartazgo de una sociedad consciente e informada que llena el vacío y la omisión de funciones de autoridades, quienes sólo ocupan un espacio en oficinas a costos altísimos para los contribuyentes.” Además que, según Víctor Hirales, presidente y fundador de Derecho Sin Fronteras, “Este tipo de acciones esquivan todos los obstáculos burocráticos y políticos para atender inmediatamente situaciones en las que las autoridades impiden hacer valer los derechos de alguien, en este caso esos alguien son los tiburones. Esa acción quizá era la única esperanza para esos tiburones de no morir encerrados siendo explotados.”

Previa a la liberación directa, según la presidenta de la asociación civil Grupo Ecologista del Mayab, Araceli Domínguez Rodríguez, se habían presentado ya diversas denuncias ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente –Profepa– por el caso de los tiburones gata; no obstante, la dependencia no actuó para resolver la situación: “La Profepa aquí no existe. Los animales silvestres en Quintana Roo sufren maltrato constante.” Por su lado, Hirales agrega que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales –Semarnat– “se encuentra secuestrado por administradores no aptos para esta materia, con opacidad e ineficiencia en la distribución de recursos. No es un error, incurren en responsabilidad administrativa y penal como servidores públicos por su negligencia y omisión.”