Los raros y deprimentes escenarios que los zoológicos constuyen para sus animales (FOTOS)

Esta serie de fotos pone en evidencia lo bizarro y triste que son los terrarios donde muchos zoológicos meten a sus animales.

Lo más probable es que todos recordemos ese momento en que los zoológicos dejaron de ser divertidos y comenzaron a ser tristes. Cuando la jungla y las estepas detrás de los animales dejaron de verse como jungla y estepas y empezaron a verse como paredes de concreto pintadas torpemente.

La realidad es que esas pinturas en paredes o esos troncos muertos dentro de los terrarios de los animales son mucho más para nosotros los humanos que para los animales. Ellos están habitando un mundo de concreto. La razón por la que lo presentan como si fuera un hábitat natural es que sería muy disonante para nosotros verlos en un mero cuarto de cemento.

Jakub Skokan y Martin Tůma son dos artistas checos que están haciendo un ensayo fotográfico llamado Zoolandscape, y lo describen de la siguiente manera:

El ambiente de los animales es hecho artificialmente con materiales imitadores o reconstruido de productos originarios de la naturaleza. El paisaje es simplificado, sistematizado e idealizado. Se ajusta para cumplir con las demandas estéticas de un observador y, al igual que un escenario en un teatro, pretende presentar al animal –el actor- de la manera más ideal posible.

El dúo capturó los “escenarios” en cinco zoológicos distintos. Este es el resultado.

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Reconocen derecho animal a Cecilia: la trasladarán a un santuario en Brasil

Para la magistrada Mauricio ha tomado en consideración la importancia de reconocer los derechos a animales “en tanto su esencia animal”.

Sin compañeros ni espacios verdes para entretenerse, la chimpancé Cecilia vive enjaulada en el zoológico de Mendoza, Argentina. De modo que con el fin de evitar el mismo final de Arturo, el oso polar que murió por tristeza, judiciales han decidido trasladar a Cecilia a un santuario natural para grandes simios en Brasil. Esta determinación sin precedentes fue tomada por la magistrada María Alejandra Mauricio, quien consideró que la primate es “sujeto de derecho no humano”. 

Para la magistrada Mauricio ha tomado en consideración la importancia de reconocer los derechos a animales “en tanto su esencia animal”. Pese a que no se contemplan derechos civiles, se pretende restablecer los derechos propios de su especie: “su desarrollo, su vida en su hábitat natural”. Para ella, “la mayoría de los animales y, concretamente, los grandes simios son también de carne hueso, nacen, sufren, beben, juegan, duermen, tienen capacidad de abstracción, quieren, son gregarios.”

 chimpance cecilia derechos animales

Por su lado, el secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance, afirma que el traslado se concretará durante la segunda quincena de diciembre: “Hemos venido haciendo las gestiones para trasladar a un animal de un país a otro, algo que es complejo porque se busca preservar el bienestar de los animales y tener un control del tráfico. Ya tenemos el certificado internacional CITE de Brasil, que es el país receptor, y el de Argentina lo están por emitir”. Lo único que falta es la entrega del habitáculo contenedor en donde va a ser trasladada Cecilia y una cuarentena de 30 días para garantizar su estado de salud, en donde “una persona la evalúa y le da de comer y se sigue con sus prácticas para que juegue y mantenerla activa.”

Los gastos del traslado estará a cargo del Proyecto Gran Simio, haciendo historia en Argentina –pues Cecilia es el primer caso en que un animal se traslada a otro país–. Mientras tanto, Mingorance asegura que este evento será el primero de muchos: “Cecilia no podía seguir viviendo en esas condiciones, por eso estamos muy contentos. Esta medida judicial inédita refuerza nuestro proyecto de transformar el zoológico. Y Cecilia no va a ser la única que va a ser trasladada. Estamos trabajando en otras líneas con otros animales para que sean trasladados y tengan una mejor calidad de vida.”



¿Cambiaría algo si en los zoológicos los animales estuvieran libres y los seres humanos en cautiverio?

El proyecto Zootopía del arquitecto danés Bjarke Ingels propone una nueva idea de zoológico que, sin embargo, solo hace más evidente el peligro que amenaza a los animales del mundo.

La historia de los zoológicos es antigua y desde su origen está relacionada con cierto deseo de tener al alcance un fragmento de la naturaleza que nos sorprende. Un gesto sin duda egoísta que, por ejemplo, está simbolizado en el hecho de que los primeros zoológicos eran colecciones particulares de reyes, emperadores y en general personas de poder que tenían la capacidad de conservar ejemplares de animales exóticos.

En años recientes, sin embargo, los zoológicos han enfrentado serios cuestionamientos a su modelo y propósito. Mantener a los animales fuera de su hábitat, confinados y además en exhibición para entretenimiento se ha considerado una situación que va en detrimento de la naturaleza misma, por más que en no pocos casos los zoológicos cumplen también funciones de conservación ante los peligros que amenazan la biodiversidad del planeta como consecuencia de la actividad humana.

En este contexto, el arquitecto danés Bjarke Ingels ha presentado “Zootopía”, un proyecto que, grosso modo, tiene como característica principal la inversión de la situación común: los animales están en libertad mientras que los seres humanos se encuentran en cautiverio, creando una suerte de “artificialidad natural” para la fauna exhibida, disimulando tanto los sitios de observación como los edificios circundantes.

El resultado, como casi cualquier utopía, algo tiene de distópico, un proyecto que solo hace más evidente el exterminio tácito o franco al que la flora y la fauna del planeta se encuentra expuesta.