El maíz es el cereal más consumido del mundo. Esta planta gramínea es oriunda de América, aunque su origen exacto no ha sido ubicado: en el valle de Tehuacán en Puebla, México, se encontraron restos arqueológicos alusivos a esta planta de hace 8,000 años, y en la década de 1950 se hallaron extractos de polen de maíz con una antigüedad de entre 60,000 y 80,000 años ceca de la Ciudad de México, pero aun así se desconoce su sitio de nacimiento. A lo largo de Latinoamérica hay al menos 300 especies, y su presencia es tal  que se cree que su origen se dio en brotes separados por todo el continente.

En México, como en otras regiones de Centroamérica, el maíz está profundamente arraigado a la identidad cultural: este producto ha sido el sustento de millones de familias desde hace milenios, es el compañero y musa del arte e idiosincrasia de América. Desde Brasil y Argentina hasta Norteamérica,  los cientos de especies de esta venerada planta han acompañado la cultura.

Las 300 especies de maíz existentes, hoy tienen un enemigo común: los transgénicos producidos en enormes cantidades en Estados Unidos. En México, desde 2008, el Tratado de Libre Comercio con América del Norte ha permitido que por primera vez ingresen toneladas de maíz híbrido a precios muy bajos, lo que ha hecho que la producción con semillas nativas sea un mal negocio, y que la compra de maíz a menor calidad sea barata y accesible.

Las variedades criollas o nativas de maíz tienen una gran cantidad de propiedades que aquí te compartimos. Consumir maíz natural es actuar por tu salud:

– Es un alimento muy eficaz para saciar el hambre, debido a que contiene almidón.

– Consumido en una ración de 100g brinda la mitad del total de calorías y el 60% de proteínas requeridas diariamente.

-Tiene un alto contenido de fibra soluble.

-Concentra un alto contenido de antioxidantes y, por lo tanto, tiene muchas propiedades anticancerígenas.

– El maíz dulce es rico en hidratos de carbono, en vitaminas A, B1, B2, B3, B6, B9, E y C, en fibra y en sales minerales como potasio, magnesio, hierro, calcio, zinc, sodio y fósforo.

– Tiene grasa, proteínas, hidratos de carbono, fósforo, potasio, hierro, sodio, manganeso, magnesio, calcio, cinc, selenio y niacina.