8 razones para nunca ir a SeaWorld

Gracias al acceso a información, hoy en día nos podemos enterar de las atrocidades que hace SeaWorld para dar shows con orcas y ganar millones. Estas son 8 razones para nunca, nunca regresar allí.

1. Muertes prematuras

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Las orcas salvajes tienen una esperanza promedio de vida de 30 a 50 años; su máximo estimado es de 70 años para las hembras y 100 para los machos.  EL promedio de vida de orcas en cautiverio es de sólo 9 años, y las orcas de SeaWorld rara vez llegan al promedio de 30 años de sus familiares libres.

 

2. Son ballenas asesinas, ¿o no?

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En el océano, a pesar de haber compartido el océano con los humanos por siglos, sólo ha habido un reporte confiable de una orca lastimando a un ser humano. En cautiverio, debido al estrés involucrado, las orcas han atacado y matado a tres humanos desde 1993 y muchos más han sido heridos.

 

3. Aletas dorsales colapsadas

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Todos los machos en cautiverio tienen las aletas dorsales colapsadas, probablemente porque no tienen espacio para nadar libremente y son alimentadas con pescados muertos, lo cual no es natural para ellas. SeaWorld apunta que esta condición es común, mas sin embargo en el océano rara vez se ve una situación así, de no ser porque el cetáceo está herido o enfermo.

 

4. Tanques

Orca tank at SeaWorld San Diego, 2011.

SeaWorld confina a ballenas que a menudo viajan 160 km al día en el océano, así que, para ellas, el tanque es equivalente una tina de baño. Tendría que nadar la circunferencia de la alberca principal 1,900 veces en un día para nadar la misma distancia.

 

5. Peleas

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Las orcas que no son compatibles son forzadas a vivir juntas en pequeñas albercas. La ansiedad resultante y la tensión causada causan peleas entre ellas. En libertad, las orcas tienen fuertes vínculos sociales que duran toda la vida, sus reglas sociales prohíben la violencia seria entre ellas, y cuando ocurren peleas, encuentran espacio para huir. En cautiverio no hay a donde irse, lo cual resulta en heridas y muerte.

 

6. Dieta de cerdo y huesos de vaca

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En cautiverio, las orcas no pueden pescar y obtener agua de sus presas, así que SeaWorld les da gelatina, una sustancia que no es natural para ellas, en un intento de hidratarlas. Una orca puede llegar a comer 40 kg de gelatina, proveniente de huesos de vaca y del cerdo, lo cual atenta para su salud en general y probablemente tiene que ver con su promedio cortísimo de vida.

 

7. Se rompen los dientes para tratar de escapar

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Las orcas en cautiverio muerden barras de hierro y de concreto como resultado del estrés, la ansiedad, el aburrimiento, y a veces para tratar de salir de sus claustrofóbicos tanques. Al hacer esto se rompen los dientes y los cuidadores tienen que curarlos sin anestesia.

 

8. Asuntos de familia

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Las orcas son animales sociales que viven en grupos estables de 10 a 15 cetáceos. En algunos grupos, las crías se quedan con sus madres para siempre. En cautiverio, las orcas son forzadas a vivir con orcas de otras unidades familiares que hablan un lenguaje completamente distinto que ellas, y constantemente las mueven a distintos sitios para que se reproduzcan y den presentaciones.

Las orcas sufren mental y físicamente sólo para llenar los bolsillos de SeaWorld. Pero todos podemos ayudarlas. La capacidad de ello está en nuestras manos con el lanzamiento del documental Blackfish, y una demanda reciente en contra de SeaWorld. Únete a la lucha contra la crueldad al no ir a este establecimiento nunca más.

 

También en Ecoosfera: ¿De dónde sacan los delfines con los que nadas en Playa del Carmen y Cancún?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Una manada de ballenas adopta a un narval (y todo es hermoso)

Lecciones animales de inclusividad: una manda de belugas lleva un par de años incluyendo a un miembro distinto, un narval.

Mientras un grupo de investigadores seguía a una manada de ballenas beluga cerca del río St Lawrence, en Canadá, notaron que uno de los integrantes era distinto. Su lomo grisáceo, que contrasta con el tono claro de las belugas, lo delataba; y es que en realidad se trataba de un narval (llamado “unicornio marino” y presente en múltiples mitos y leyendas), que aparentemente lleva un par de años formando parte de la pandilla de cetáceos.

La inclusión de un narval en la manada de ballenas ha sorprendido a los científicos, sobre todo considerando el nivel de aceptación que tiene entre sus compañeros. El peculiar grupo fue documentado por la organización Group for Research and Education on Marine Mammals (GREMM), y su director Robert Michaud advierte:

Se comporta como uno de los chicos. Es como una gran banda de jóvenes que se la pasan en juegos sociales y sexuales.  

Aunque son de la misma familia (Monodontidae) y particularmente sociables, es raro encontrar este grado de conexión entre miembros de distintas especies. Sin embargo, las belugas parecen aceptar plenamente la presencia del joven narval. En palabras del biólogo marino Martin Nweeia:

Creo que no debería sorprendernos tanto. Creo que muestra la compasión y la apertura de otras especies para hacer sentir bienvenido a otro miembro que tal vez no sea o se comporte igual. 

En pocas palabras, estamos ante una hermosa muestra de inclusividad cortesía de otras especies; curiosamente, se trata de una cualidad que el ser humano, incluso a estas alturas, todavía está luchando por dominar.

Así que cuando creas que el paisaje es poco alentador y que quizá no hay esperanza en el planeta, regresa unos segundos a esta imagen de una manada de ballenas más un narval y recuerda que las cosas son suficientemente inspiradoras como para no decretar una derrota definitiva.  



SeaWorld cancela sus espectáculos de orcas (pero las mantendrá en cautiverio)

Naomi Rose, ambientalista y experta en el tema, comenta que “esto es algo, pero no es suficiente cuando la situación de todas las orcas que tienen en cautiverio mejore realmente”.

En un comunidad, SeaWorld anunció que cancelará sus espectáculos con orcas en su parque de San Diego, EE.UU., y el cual se convertirá en uno que permita a los visitantes conocer “el comportamiento de las ballenas en su entorno natural”.

De acuerdo con Joel Manby, el presidente de Sea World, se tomó esta decisión tras años de “combatir” una serie de protestas por parte de organizaciones ecologistas. Así que, si bien no liberará a los cetáceos porque, a su juicio, ya no pueden adaptarse a la vida salvaje, el espectáculo se centrará en un compromiso de “educación, investigación de ciencia marina y rescate de estos animales marinos”.

Naomi Rose, ambientalista y experta en el tema, comenta que “esto es algo, pero no es suficiente cuando la situación de todas las orcas que tienen en cautiverio mejore realmente”. Este anuncio sólo afecta a uno de sus tres parques en EE.UU., en donde se hacen exhibiciones con las falsamente llamadas “ballenas asesinas”. De hecho, según About Whales & Dolphins, en diciembre del 2015 había 56 orcas en cautividad, de las cuales 23 fueron capturadas en los océanos y 33 nacidas en cautiverio.

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Con Blackfish, un documental del 2013 en que se denunciaba el mal estado de estos animales en los parques, la empresa tuvo una caída en los ingresos de hasta 84 por ciento. De manera que SeaWorld selló una alianza con la organización de defensa de los animales Humane Society con el objetivo de educar a los visitantes sobre el bienestar y conservación de la vida salvaje y los lugares en donde viven los animales:

PETA ha luchado mucho y por mucho tiempo y hoy esta lucha ha rendido frutos a favor de las generaciones futuras de orcas. Por décadas, orcas, delfines, belugas, ballenas, focas y muchos otros animales han sufrido el confinamiento en SeaWorld y con el fin de hacer lo correcto para ellos en este momento, SeaWorld debe cambiar los tanques por los santuarios costeros para que estos animales, los cuales han sufrido por tanto tiempo, puedan tener una semblanza de lo que es la vida fuera de sus tanques prisión. SeaWorld ha dado un paso adelante pero se necesitan más. PETA insta a las personas bondadosas en todas partes a no bajar la guardia

Por su lado, PETA reaccionó a este comunicado pidiendo a SeaWorld que abra sus “tanques al océano para permitir que las orcas que ahora mantiene cautivas puedan tener una vida fuera de sus prisiones”. Sin embargo, las orcas permanecerán en las instalaciones de EE.UU., en Orlando –Florida–, San Antonio –Texas– y San Diego –California–.