Secretos naturales para balancear tus niveles de hormonas

Vivimos en un mundo que nos sobreexpone a los estrógenos y esto está vinculado a todo tipo de enfermedades (como el cáncer) y desbalances emocionales. Aquí te damos consejos para evitarlo.

Aprende sobre los distintos tipos de estrógeno

Lo primero que debes saber es que las mujeres producen tres tipos de estrógeno: la estrona (E1), el estradiol (E2) y el estriol (E3). Estos deben estar balanceados, para que las mujeres puedan estar saludables y se reduzcan los muy conocidos efectos del desbalance hormonal (mal humor, irritabilidad, melancolía, bochornos, cambios de ánimo, acné, perdida de cabello, aumento de peso y un largo etcétera). Aparte de ello, estamos expuestas a los xenoestrógenos, estrógenos que vienen de fuentes externas al cuerpo. Al vivir de manera sencilla, podemos reducir nuestra exposición a los xenoestrógenos nocivos.

Los xenoestrógenos se encuentran en la carne comercial y los productos lácteos, ya que a la mayoría de los animales les inyectan estrógenos para que produzcan más leche y para acelerar su crecimiento. La carne y los lácteos de animales alimentados con hierba (grass-fed), salvajes y de fuentes orgánicas contienen xenoestrógenos menos dañinos.

Las drogas sintéticas hormonales, así como aquellas que se administran para controlar los bochornos, y los anticonceptivos, contienen formas nocivas de estrógeno.

Tanto los plásticos como los contaminantes ambientales, los productos de cuidado personal, la radiación y la corriente eléctrica pueden provocar problemas en nuestro balance de estrógeno. Estas son algunas de las causas más tóxicas del desbalance de estrógeno. Minimiza tu exposición a todos estos productos, siguiendo estos pasos:

-Compra productos naturales para el cuidado de la piel (o mejor aún, aprende a hacerlos tú misma).

-Evita la exposición cercana a cables de poder.

-Cocina tu propio alimento en una estufa, no en un microondas.

-Utiliza productos no tóxicos para la limpieza (o aprende a hacerlos tú misma).

 

Alimentos que promueven el balance saludable de hormonas

Además de limitar tu exposición a xenoestrógenos, las decisiones dietéticas tienen un impacto enorme en reducir el desbalance hormonal.

La soya contiene fitoestrógenos, que son estrógenos que se encuentran en los vegetales pero que son parecidos a los estrógenos humanos. Estos son benéficos porque se unen a los receptores del cuerpo a los que también se unen los estrógenos nocivos. Como resultado, los fitoestrógenos eliminan a los estrógenos nocivos del cuerpo. Procura comer soya, pero tampoco te excedas, y recuerda que la mayoría de la soya es OGM (busca soya orgánica).

Algunos alimentos son ricos en químicos vegetales protectores, llamados isoflavonoides. Dos de los más poderosos son la genisteína y la daidzeína. Estos compuestos tienen muchas bondades curativas, y bloquean diversos receptores para que los estrógenos nocivos no puedan quedarse en el cuerpo.

Las mejores fuentes son: soya, frijoles, chícharos, lentejas y germinados. La mayoría de estos alimentos son accesibles y contienen muchísimos nutrientes. Aquí te decimos cómo crecer tus propios germinados durante todo el año.

Las plantas de la familia de las brasicáceas contienen compuestos químicos llamados indol. El indol reduce la producción del tipo de estrógeno que está vinculado al cáncer, los bochornos y otros problemas de salud. Además, las verduras crucíferas (como las coles) ayudan al hígado a funcionar bien, por lo que mejoran la habilidad del cuerpo para desintoxicarse y eliminar el exceso de estrógenos nocivos. Las verduras crucíferas incluyen:

-todos los tipos de col

-colirrábano

kale o col rizada

-col china

-rábanos

-nabo

-germinados de mostaza

Los flavonoides, a su vez, bloquean los sitios de recepción de estrógeno y ayudan a eliminar los estrógenos tóxicos. La mayoría de las frutas y verduras son buenas fuentes de flavonoides. Así pues, aliméntate de una gran variedad de productos locales y orgánicos. Consume alimentos crudos tanto como puedas, ya que contienen más vitaminas que los alimentos cocidos.



De la biodiversidad depende lo que comes (y de lo que comes depende la biodiversidad)

Una dialéctica de la naturaleza para comprender por qué defender la biodiversidad es urgente.

Todo esta interconectado: la vida se sustenta en los intercambios que día a día se realizan entre las 1,4 millones de especies vegetales y animales que poblamos la Tierra. Ya sea entre peces y aves, entre aves e insectos o entre insectos y flores… todos tenemos una relación de dependencia mutua, porque la naturaleza es un gran organismo vivo. Y eso es la biodiversidad.

De este delicado equilibrio depende una de las cuestiones clave de la vida:
la alimentación.

Mucho hemos oído de la “cadena trófica”, o “cadena alimenticia”, y normalmente la concebimos como un proceso que sucede en un ecosistema dado. No obstante, si pensamos a la naturaleza como un gran todo holístico, también podemos pensar que el planeta entero tiene su propia gran cadena trófica. Ésta cadena vendría siendo la biodiversidad total de planeta, de la cual depende también nuestra alimentación. Así que también depende de ello nuestra cultura, pues mucho de ella se sustenta en la variedad alimenticia.

La biodiversidad es clave para la agricultura y la producción de alimentos.
Por tanto, también lo es de nuestra cultura.

Si de la biodiversidad depende nuestra alimentación eso quiere decir que de nuestra alimentación también depende la biodiversidad. Sería muy arrogante pensar que nosotros estamos fuera de esta gran cadena trófica que une a todas las especies. No hay mejor ejemplo de ello que los cultivos de arroz. Porque los arrozales, según ha podido comprobar la FAO, son un microcosmos de vida. Ahí se han encontrado 700 especies de insectos y otros organismos.

Así que no somos sólo un mal para el planeta, siempre y cuando la agricultura como práctica no se entrometa con los ciclos de la naturaleza –algo que, lamentablemente, ocurre cada vez con más frecuencia–. Pero en la dialéctica que supone la biodiversidad, nosotros también somos necesarios. Si queremos conservar esta cadena trófica funcionando y seguir nutriéndonos como es necesario, defender la biodiversidad es un imperativo.

¿Qué está poniendo en riesgo a la biodiversidad?

El alto consumo de carne

Según la WWF, los cultivos para alimentar al ganado dañan el ecosistema. Esto ha ocasionado la extinción de más de 30 especies en el mundo. Es por ello que comer menos carne verdaderamente salva especies y ecosistemas. Por tanto, es una forma de proteger la biodiversidad y asegurar nuestra alimentación, que no debe basarse en la proteína animal.

La modificación genética

La tecnología genética pretende adueñarse de la naturaleza, e incluso de sus bases más profundas. Y por si eso no fuese suficiente motivo de indignación, hay que agregar que, a dicho crimen, se suma el hecho de que los transgénicos son una sentencia de muerte para cientos de cultivos. Entre ellos las 64 razas de maíz que hay en México, ya que el maíz modificado es capaz de matar y sustituir a las especies nativas para siempre.

Por eso es muy importante evadir a toda costa los transgénicos. Comprar orgánico es la mejor forma de hacerlo, y de paso le estaremos haciendo un bien a nuestro organismo.

El uso desmedido de pesticidas químicos

La ONU ha sido tajante: los pesticidas son catastróficos para el ambiente, para la salud humana y la sociedad. Éstos sólo han provocado colapsos en miles de cultivos alrededor del mundo, ya que matan indiscriminadamente a toda la población de insectos en los cultivos: incluso aquellos que son necesarios para la salud de las plantas y la tierra. Además, contaminan a los ecosistemas más allá de las granjas, desestabilizándolos por completo.

La poca variación en lo que comemos

Según la FAO, sólo 14 especies de mamíferos y aves componen el 90 por ciento del suministro de alimentos de origen animal que consumen las personas. Y apenas cuatro especies –el trigo, el maíz, el arroz y las patatas– proporcionan la mitad de la energía que obtenemos de las plantas. Estas prácticas, al no promover la diversidad genética, pueden provocar colapsos ambientales a mediano plazo, algunos de los cuales ya se han dejado sentir.

Por eso es importante variar lo más posible nuestra propia dieta y, sobre todo, incluir insectos en ella. Entre otras cosas, los insectos son el alimento del futuro por ser de gran ayuda para conservar la biodiversidad.

Un planeta biodiverso es un planeta donde todos los seres vivos podemos alimentarnos dignamente.

*Imágenes: 1) BiodiversidadLA; 2) Madras Courier; 3) Neil Palmer



Mantén tu salud hormonal de manera natural (y hazte orgánicamente resiliente)

Tu salud hormonal depende de un equilibrio que, después de saber esto, querrás restablecer cuanto antes.

Un desequilibrio hormonal tiene efectos desastrosos sobre la manera como experimentamos el mundo. Porque las hormonas están inmiscuidas en las funciones del organismo que resultan más vitales ­–si es que existe una función más importante que otras–. Ellas son, junto con las neuronas, los mensajeros más importantes en nuestro organismo.

mejorar-salud-hormonal-como-balancear-equilibrar-hormonas-

Pero, ¿qué pasa cuando no llega un mensaje al destinatario? Éste no se entera de nada, y actúa sin la información que necesita. Lo mismo pasa en nuestro organismo: si no mantenemos nuestra salud hormonal, nuestro cuerpo comienza a tener problemas para regular procesos biológicos como el metabolismo, la libido, el crecimiento y el mantenimiento de la temperatura corporal, entre muchos otros.

La salud hormonal depende de un equilibrio delicado. Muchas variables pueden perturbar la secreción de hormonas que se genera en diversas glándulas como la tiroides y la pituitaria, y órganos como los ovarios, los testículos y el páncreas. El equilibrio depende de nuestros hábitos: de la alimentación, la actividad física, la cantidad y calidad del sueño o el estado emocional. También existen algunas variables fisiológicas, como la genética, que pueden acarrear un desequilibrio hormonal.

¿Qué nos produce un desequilibrio hormonal?

mejorar-salud-hormonal-como-balancear-equilibrar-hormonas

La falta o exceso de una sola hormona puede desencadenar un desequilibrio. Lo más común es tener niveles bajos de testosterona, niveles bajos o altos de estrógeno, niveles bajos de progesterona, o niveles altos de cortisol u hormonas tiroideas.

Los efectos dependerán de la hormona. En el caso de un aumento de la hormona cortisol, la persona experimentará un estrés crónico y a veces sin causa aparente. Otros desequilibrios, sobre todo de testosterona, estrógeno o progesterona, ocasionan:

  • Cambios en el apetito
  • Cambios bruscos de peso
  • Depresión
  • Insomnio
  • Estado de ánimo voluble / irritabilidad
  • Problemas digestivos
  • Disfunción sexual / disminución de la libido
  • Infertlidad
  • Períodos irregulares en las mujeres.

Según el autor y doctor Josh Axe, las hormonas pueden balancearse de muchas maneras; por ejemplo, remplazando las que falten con hormonas sintéticas, o usando anticonceptivos o inyecciones de insulina. Esto depende de qué hormonas sobran o faltan, y se trata de combatir lo que las desequilibra directamente. Pero este especialista no recomienda estos tratamientos, que suelen llevar a dependencias y a desarrollar nuevas irregularidades.

Para Axe, lo mejor es que equilibremos las hormonas equilibrando nuestra dieta, porque los dos grandes grupos de hormonas que circulan por el cuerpo humano se derivan de los aminoácidos y los lípidos, y porque el sistema endocrino depende en gran medida de los nutrientes para funcionar correctamente.

Formas de equilibrar las hormonas naturalmente

mejorar-salud-hormonal-como-balancear-equilibrar-hormonas9

Sustituye algunos carbohidratos simples por grasas buenas

La mayoría comemos más carbohidratos simples (como harinas refinadas) que las grasas buenas de alimentos como las nueces, el aguacate o el pescado. Además solemos consumir muchas grasas saturadas, como las presentes en dulces y comida chatarra. Se debe restringir estos alimentos y comenzar a incluir más aceites esenciales en la dieta, como el aceite de coco o incluso la mantequilla, para estimular un buen funcionamiento de la tiroides. Si quieres ideas, checa de qué se alimentan las personas más longevas del mundo.

 

Consume hierbas curativas

Existen muchas plantas medicinales que ayudan a regular las hormonas. Entre ellas las más eficientes, y cuyos efectos están comprobados, son:

  • Cúrcuma: es usada en la medicina tradicional hindú en forma de infusión. Sus fitoestrógenos funcionan como el estrógeno.
  • Raíz de maca: un adaptógeno que aumenta la producción de hormonas. También incrementa la fertilidad y ayuda con el trastorno endocrino producido por un déficit de hormonas tiroideas (se puede conseguir en línea).
  • Hoja de frambuesa: tomada en forma de infusión, ayuda a bajar los niveles de azúcar en la sangre y promueve un mejor funcionamiento de los órganos reproductivos.
  • Hoja de tulsi: es usada también en la medicina tradicional hindu que se puede mascar o preparar en infusión (se puede conseguir en línea).

No perturbes tus emociones

Las perturbaciones anímicas tienen un impacto directo sobre tus hormonas. Por ejemplo, una mala experiencia puede hacer que produzcas más hormona cortisol o insulina. Es importante realizar actividades que nos relajen, y si es posible, meditar por lo menos 5 minutos todos los días.

 

Cuida qué medicamentos tomas

Muchos medicamentos tienen efectos secundarios, y la mayoría pueden desequilibrar tus hormonas de una u otra forma. Asesórate con tu médico al respecto y busca alternativas.

 

No tomes pastillas anticonceptivas.

De acuerdo con Axe, está comprobado que las pastillas anticonceptivas suben el estrógeno a niveles muy peligrosos. Tanto es así, que él simplemente recomienda una cosa a sus pacientes: no tomar pastillas anticonceptivas. Y menos por períodos prolongados, ya que pueden provocar cáncer de mama, migrañas, alta presión arterial y cambios de humor. Y por supuesto, un desequilibrio terrible en las hormonas.

 

Duerme mucho

Por lo menos 7 horas para recuperar tu mente y cuerpo, y que no falle tu ritmo circadiano. De lo contrario, tus hormonas no tendrán una agenda a la cual atenerse, y la confusión puede causar serios desequilibrios.

 

* Imagen 1-3) Mali Fischer; 4) La Morse