No hace falta decir lo importantes que son las abejas para el planeta Tierra. O quizás sí hace falta, ya que recientemente se decretó que están oficialmente en peligro de extinción y nadie está haciendo mucho al respecto. Las cosechas genéticamente modificadas o aquellas que utilizan pesticidas superpoderosos se están encargando de eliminar a las colonias de abejas del mundo.

Adicionalmente, la demanda de miel ha resultado en que muchas marcas de miel comercial alimenten a sus abejas con jarabe de maíz, en lugar de flores silvestres. Las abejas aman lo dulce, pero si se alimentan de jarabes se enferman y su miel es de bajísima calidad. Así que asegúrate de comprar miel orgánica, silvestre y local, de apicultores de confianza (en México, una gran opción es Cata con Amor, una empresa responsable con el medioambiente, orgánica y sostenible).

Pero además de comprar miel orgánica, esto es lo que puedes plantar en tu jardín para ayudar a las abejas:

 

Flores nativas

Las plantas más benéficas y fáciles de cuidar siempre son las nativas. Las plantas nativas se pueden encontrar en tu región y, por ello, se adaptan naturalmente al clima. Las flores son lo mejor para las abejas.

 

Plantas tradicionales (hairlooms)

La hibridación de muchas flores ha creado capullos resistentes y bellos, pero eso no significa que sean lo mejor para el ambiente de tu jardín o para el ecosistema. Las plantas de una sola germinación son mejores para las abejas y tienden a proveer más néctar y polen que su híbrido, las versiones de dos o más flores. Busca flores nativas, orgánicas, que pudieron haber tenido tus abuelos o bisabuelos en su huerto, por ejemplo, petunias, amapolas, margaritas, claveles, alceas, geranios y rosas clásicas. Las abejas tienen una excelente percepción del color, así que no dudes en mezclar azules con morados, rojos y amarillos. Además, la variedad de formas en el jardín ayudará a que las 4,000 distintas especies de abeja tengan acceso al néctar.

 

Hierbas

Con las hierbas no puedes fallar. No sólo las abejas las adoran, sino que son comestibles, ayudan a controlar poblaciones invasivas de insectos, huelen y se ven preciosas. Muchas hierbas se reproducen por sí mismas, especialmente si tienes abejas que las polinicen, así que asegúrate de plantarlas donde quieres que se queden. La menta, la lavanda, el romero, la albahaca y el tomillo son muy populares entre las abejas.

 

Vegetales

Antes de convertirse en lo que comemos, muchos vegetales deben primero florecer. Así atraen a polinizadores y aseguran una buena cosecha. Las abejas aman las flores del pepino, la cebolla, el cebollín, las calabazas y los melones. También el brócoli y la coliflor son un deleite para ellas.

 

Frutas

Casi todos los árboles frutales atraen a las abejas cuando florecen, pero algunos tipos, como la manzana Gala Royal y los árboles de cerezo, producen abundantes flores para ellas. Los árboles de durazno, al igual que los cítricos fragantes, son grandes opciones. Cada árbol frutal tiene distintos requerimientos de polinización; algunos simplemente necesitan que el polen se esparza dentro de sus capullos y otros requieren polinización cruzada (es decir, ser polinizados por otros árboles de la misma especie). Cuando se trata de árboles frutales, el trabajo de las abejas es especialmente importante. Los arbustos como las moras son especialmente atractivos para los polinizadores.

 

No hay duda de que las abejas de la actualidad no tienen una vida fácil, pero podemos realmente ayudarlas (y a nosotros mismos) plantando un jardín delicioso y sano para ellas.