¿Presagio de una mega erupción? Video registra inquietante huida de animales del Parque Yellowstone

Circula en Internet este video de bisontes alejándose del Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos, donde a principios de este año se analizó la posibilidad de que su súper volcán hiciera erupción.

Hace unos meses un equipo de la Universidad de Grenoble, en Francia, dio a conocer un estudio en el que se alertaba sobre la posibilidad de una erupción súper-volcánica en el Parque de Yellowstone, en Estados Unidos. El término se refiere a fenómenos geológicos capaces de, entre otros efectos, alterar el clima del planeta, tal y como sucedió hace 70 mil años, por ejemplo, cuando un súper-volcán hizo erupción y a causa de la ceniza liberada, la luz del Sol no llegó a la Tierra como era habitual durante 8 años y, como resultado, ocurrió un enfriamiento global de mil años.

En Yellowstone existe un súper-volcán que hizo erupción por última vez hace 600 mil años y, de acuerdo con las observaciones y mediciones que equipo dirigido por Jean-Philippe Perrillat realizó de la presión subterránea, parecía posible que el evento ocurriera pronto.

Ahora, algunos videos difundidos en blogs y redes sociales han causado cierta inquietud porque muestran a grupos de animales alejándose de Yellowstone. Desde tiempos remotos se ha notado que distintas especies de aves y mamíferos con cierta frecuencia “prevén” fenómenos como terremotos y erupciones volcánicas y, en consecuencia, se alejan del lugar a punto de ser afectado por el desastre.

Como antecedente cabe resaltar que el pasado 30 de marzo se registró un temblor de magnitud 4.8 en Yellowstone, el más potente de 1980.



¿Es posible predecir sismos a través del campo magnético terrestre?

Científicos chilenos buscan crear una red de magnetómetros que pueda aprender y predecir eventos sísmicos de gran magnitud, lo que podría salvar incontables vidas humanas.

Un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile publicaron una revolucionaria investigación en la revista Advances in Space Research. Ahí explican la relación entre los eventos sísmicos de gran magnitud y el campo magnético terrestre.

Enrique Cordaro tiene formación en física, matemáticas e ingeniería; sin embargo, ha estudiado los sismos y terremotos durante más de medio siglo a través del campo magnético de nuestro planeta.

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Enrique Cordaro afirma que, con las herramientas adecuadas, podríamos predecir sismos con más de 1 mes de anticipación.

Su investigación ha demostrado que “sí existe una relación entre las variaciones del campo [electromagnético de la Tierra] y la incidencia de los sismos”.

Gracias a una red de magnetómetros y medidores de neutrones de fabricación chilena, los investigadores lograron medir las variaciones del campo magnético de nuestro planeta, entre la línea del ecuador y la Antártida, durante las últimas 5 décadas.

En sismos como el de Japón (2011), Sumatra (2005) y Maule (2010), las ondas electromagnéticas del campo terrestre se debilitaron. Y no sólo eso: a decir de Cordaro, en los tres eventos las ondas “tenían la misma frecuencia”.

 

¿Qué tiene que ver el campo magnético con los sismos?

Los cuerpos estelares desarrollan naturalmente un campo magnético que se origina (en el caso de planetas como el nuestro) en el núcleo, entre los 1500 y 5000 kilómetros de profundidad. Este campo protege a los planetas de las partículas provenientes del espacio exterior.

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Esquema del campo magnético terrestre (U. de Chile)

Pero a nivel interno, cuando las placas tectónicas de la Tierra se mueven, el campo magnético de la zona sísmica muestra una menor intensidad de onda. Según Cordaro, en el centro de la Tierra:

se produce una intensidad de 300 tesla pero en la superficie de la Tierra las ondas que medimos tienen unas 20 nanotesla.

La investigación de Cordaro y su equipo tomó en cuenta datos sobre la rigidez geomagnética de la anomalía magnética atlántica, fenómeno natural del hemisferio sur, además de variables como el viento y el ciclo solar.

Sin embargo, la falta de financiamiento para la investigación científica de los sismos podría evitar el desarrollo de nuevos instrumentos de alerta temprana (que podrían salvar incontables vidas humanas y millones de dólares).

 

¿Será posible predecir los sismos?

Cordaro afirma que con este sistema será posible anticipar sismos de gran magnitud no sólo con minutos de anticipación, sino prácticamente con meses. Para las zonas que tomó como referencia, los científicos podrían anticiparse “30 días en Sudamérica, 106 días en Sumatra y 20 días en Japón”.

El objetivo de los investigadores es convencer a los gobiernos y a la iniciativa privada de invertir en una red de magnetómetros que funcionan como neuronas de un gran sistema capaz de medir la interrelación entre los sismos y el magnetismo terrestre. Cordaro explicó en una entrevista que la falta de financiamiento había resultado “asfixiante”:

Queremos que nuestros magnetómetros funcionen como neuronas y comunicarlos entre ellos mediante Machine Learning, con la finalidad de poder predecir los sismos […] Necesitamos que el gobierno y los privados nos escuchen, este trabajo podría salvar vidas y millones de dólares en pérdidas materiales.

Se estima que, a nivel mundial, 2,700 millones de seres humanos viven en zonas sísmicas; esto es, uno de cada tres humanos vive en una zona propensa a sufrir los embates de sismos de gran magnitud.

Los sismos y terremotos son eventos fuera del control y la previsión humanos, que pueden causar grandes daños a nivel material y social. Si bien algunos países han desarrollado sistemas de alerta temprana para avisar a la población, comprender a fondo los fenómenos telúricos de nuestro planeta es el primer paso para poder enfrentarnos a ellos en el futuro.



Así se ve la insólita erupción de un volcán del Antártico sobre un glacial

Tras 30 años en que la isla estuvo abandonada y unos 15 años sin tener actividad volcánica, ahora el Big Ben gana presencia en la investigación de ecosistemas similares.

Hace poco más de cinco días, los científicos lograron ser testigos de la erupción del volcán Big Ben, en la isla Heard, en la parte sub-Antártica de Australia. Por lo que, tras 30 años en que la isla estuvo abandonada y unos 15 años sin tener actividad volcánica, ahora el Big Ben gana presencia en la investigación de ecosistemas similares.

En palabras de Mike Coffin, investigador en el Instituto de Estudios Marinos y Antárticos, en Australia, “después de lograr ver cómo emana vapor de varios volcanes activos en Australia y ver ahora cómo al Big Ben lo hace sobre un glacial, provoca que esto sea una sorprendente fuente de investigación submarina que vale la pena realizar”.

Al ver las dinámicas de la Tierra, como un volcán hacer erupción, puede ser uno de los procesos más temidos e hipnotizantes que un individuo puede presenciar. Aún si para hacerlo, requiere un viaje de 58 días.