Impactantes imágenes que evidencian el consumismo contemporáneo

Chris Jordan, fotógrafo estadounidense quien exploró cada rincón de los basureros de su país. Como resultado de su travesía surge su proyecto Intolerable Beauty: Portraits of American Mass Consumption, donde se exponen los inicios del Apocalipsis en progreso.

La Tierra ha sido testigo y víctima del consumo inmoderado del humano. Esta tendencia ha moldeado el paradigma de nuestra sociedad, y por ende de sus miembros. Hemos convertido los bienes materiales en nuestros medios como en nuestros fines. Por consiguiente, nos alejamos de aquello que nos une a lo humano, a lo natural. Al no precisar el objetivo del humano en relación con la naturaleza, los individuos viven en sueños de grandeza y poder sobre sus pares. Renunciar avariciosamente a lo esencial.

Sin embargo, diversos grupos ecologistas han tratado de generar conciencia acerca de la problemática que genera el consumismo masivo. Y gracias a estas personas y a su revolución ecológica, se han logrado medidas que han impactado positivamente en el medio ambiente.

Un ejemplo de esta situación es Chris Jordan, fotógrafo estadounidense quien exploró cada rincón de los basureros de su país. Como resultado de su travesía surge su proyecto Intolerable Beauty: Portraits of American Mass Consumption, donde se exponen los inicios del Apocalipsis en progreso:

Estoy consternado por estas escenas, aunque también atraído con cierto asombro y fascinación. La inmensa escala de nuestro consumo puede aparecer como un hecho desolador, macabro, extrañamente cómico e irónico, e incluso sombríamente hermosa. Es una complejidad asombrosa. […] La omnipresencia de nuestro consumismo tiene una seductora especie de mentalidad masiva. […] Me temo que en este proceso que estamos haciendo es un daño irreparable a nuestro planeta y a nuestros respectivos individuos. […] yo sé que cuando no obtenemos una respuesta ante una interrogante complicada, nuestra atención puede tornarse hacia uno mismo, y en ese espacio puede existir la posibilidad de cierta evolución de algún pensamiento o acción. Entonces mi esperanza es que estas fotografías puedan servir como un portal que conduzca a una deliberación cultural. Puede ser que salgamos de nuestra zona de confort, pero he escuchado que cuando nos arriesgamos a una toma de consciencia, al menos sabemos que estamos despiertos.

Por esto, si se desea alcanzar una reconstrucción de la sociedad, es necesario realizar cierta revolución del espíritu. Y cada vez que un individuo esté consciente del riesgo que implica el consumismo y sus detritos, es una batallada ganada. No necesitamos a personas cínicas ni escépticas, sino a personas que estén dispuestas a tomar consciencia de la situación, así como encontrar soluciones. A individuos que digan “¿y por qué no?”

 

 



Banksy aparece de nuevo con esta heroica obra en las calles de Venecia

Banksy logró montar una obra callejera en Venecia antes de ser expulsado por la policía.

Banksy llega siempre a donde no lo invitan. Este mes no fue la excepción: el artista apareció en Venecia para revelar una obra nueva al público. En el marco de la exposición de la Bienal de Venecia, que reúne lo mejor del arte internacional, Banksy aprovechó para plantear una obra que sólo podría lucir en las calles.

Quizá en contraste con la elegancia y buen gusto asociadas a la Bienal, Banksy escogió un puesto callejero para montar su obra, que tituló Venecia al óleo. El artista acomodó nueve pinturas para revelar una sola imagen masiva a los transeúntes. En ella, un crucero cubre por completo la ciudad de Venecia. Sus movimientos llamaron la atención de la policía, quien terminó por echarlo del sitio.

En la obra, unos pequeños personajes en góndola parecen huir con miedo del enorme monstruo que bloquea la vista de una de las ciudades más bellas del mundo. La imagen parece criticar el turismo de masas desalmado y mecánico que inunda a la ciudad de Venecia cada vez con más frecuencia. 

Una sola imagen deriva en cientos de significados. Al ver esta obra de Banksy, pensamos en los preocupantes efectos del turismo económico que no conoce límites, incluidos los estragos al medioambiente. El artista, cuya identidad permanece en secreto, también tomó en cuenta a aquellos extranjeros que no son tan bienvenidos en Europa: los migrantes.

Antes de desaparecer de nuevo, Banksy dejó una última provocación. El muro de un canal en Venecia ahora tiene un grafiti con un niño migrante que pide socorro.

Te dejamos el video que el propio artista compartió en su Instagram, el cual ya tiene más de 2 millones de reproducciones:



John Cage: la bondad es un logro colectivo de la humanidad (y hay que seguir cultivándola)

Si algo hay intrínseco al hombre… eso es la bondad.

John Cage era, quizá antes que nada, un gran músico y compositor. Uno muy peculiar, para quien los elementos más importantes de cualquier creación estaban en cosas inusuales, como el silencio.

john-cage-naturaleza-humana-arte-bondad-filosofia

¿Un músico a quien le parece más importante el silencio que los sonidos? Efectivamente, así era Cage. Con ese pensamiento original nutrió una larga e increíble carrera como músico, pero también como pintor, pensador y poeta. Un artista en todo el sentido de la palabra, que veía en el quehacer del artista el acceso a reconocer nuestra verdadera naturaleza, y un medio a través del cual podemos seguir construyendo la bondad que descansa en cada uno de nosotros.

Es esencial que estemos convencidos de la bondad natural del ser humano, y debemos actuar como si la gente fuera buena. No tenemos razón para pensar que son malos.

En el lado humanista de Cage, el arte es también un gran esfuerzo colectivo:

El arte no es algo que haga una sola persona, sino un proceso puesto en movimiento por muchos.

Ese “artista colectivo” es el contrapunto de lo que se presenta como la supuesta naturaleza malvada y ególatra del hombre. Para Cage no había tal cosa: si bien algunos comportamientos provienen del instinto de supervivencia y llevan a realizar actos contra el otro, dichos actos en la sociedad se convierten en la máxima (originalmente en latín) que Hobbes popularizó: el hombre es un lobo para el hombre. No implican, por ende, una maldad “natural”, intrínseca al hombre, sino una “programática” social que debe ser combatida.

john-cage-naturaleza-humana-arte-bondad-filosofia

En ese sentido, la apropiación de John Cage del pensamiento rebelde, anarquista, fortalece su peculiar visión de la naturaleza humana y del arte como mediador de ésta. Para muchos teóricos del anarquismo, el ser humano es por naturaleza sociable, y es ahí donde se debe empezar todo análisis de lo humano. Piotr Kropotkin, por ejemplo, pensaba que la solidaridad es un principio fundante de la socialidad animal y humana: He ahí por qué esa práctica de la solidaridad no cesa nunca, ni aún en las peores épocas de la historia.

Por eso, para Cage el egoísmo o la maldad no son comportamientos naturales pero “correctibles”, y sí, en cambio, lo es la bondad (algo que muy probablemente aprendió de la práctica zen). Es esa bondad, y la búsqueda de la misma, el principal catalizador de la práctica artística y la llave para potenciar al ser humano:

El arte, como yo lo veo, tiene todo que ver con cambiar la mente, alejarla de los confines del ego (el arte en mi opinión no es expresión personal) y llevarla a surcar sobre el círculo completo de las percepciones sensoriales.

Mediante el arte, es posible liberar al pensamiento y hacer estallar la bondad (propia y ajena) en todos los ámbitos de la vida. Así, el arte puede devenir incluso ecológico y sustentable, cuando está orientado hacia los demás —no por nada el pensamiento de Cage inspiró al gran futurista Buckminster Fuller—.

El planteamiento de Cage puede parecer utópico para muchos, pero ¿de dónde (sino de desear alcanzar la anhelada utopía) podría salir un pensamiento tan libre y, a su vez, tan liberador como el de este rebelde? 

john-cage-naturaleza-humana-arte-bondad-filosofia