Come flores: 25 brotes que son tan bellos como sabrosos

¿Has intentado comer tu flor favorita? Revitaliza el aspecto y el sabor de cualquier comida con alguno de estos ejemplares.

Desde hace muchos siglos las flores se han utilizado en las comidas tradicionales de diferentes culturas, por ejemplo la flor de calabaza que se consume en México, los pétalos de rosa que perfuman los postres indios, etc. Añadir flores a cualquier comida es una manera fácil de agregar más color y sabor a tu rutina.

Antes de presentarles la lista de 25 ejemplares, les debemos advertir que no todas las flores son comestibles, algunas pueden ser venenosas. Si están seguros de que un tipo de flor en particular es comestible, asegúrense de que no venga de una florería ya que las plantas de estos establecimientos generalmente son tratadas con pesticidas que no son aptos para el consumo humano. Si es posible consuman flores que cultivaron ustedes mismos, orgánicamente. Si sufren de alergias a ciertas flores traten de incluirlas gradualmente a su dieta ya que pueden disparar ciertas reacciones desfavorables. Antes de cocinarlas quiten siempre el pistilo.

 Lista de flores comestibles:

  1. Flores de la familia Allium: todas las flores de la familia Allium Cepa, es decir, las flores de las cebollas, ajos, puerros y cebolletas. Su sabor es fuerte en general, el más suave es el puerro, el más fuerte el ajo.
  2. Angelica archangelica: esta familia de flores tiene un sabor adulzado como el regaliz. Dependiendo del tipo de flor, los pétalos pueden ser de un color azul lavanda hasta un color rosado.
  3. Arúgula: generalmente consumimos el arúgula en ensaladas sin su flor, que es de color blanco o amarillo con líneas moradas. Al igual que el resto de la planta, la flor tiene un fuerte sabor entre amargo y pimientesco.toasted-quinoa-salad

  4. Albaca: el sabor es muy similar al de sus hojas, pero un poco más suave.

  5. Monarda: esta colorida flor tienen un sabor similar al de la menta, ideal para ensaladas, postres o tés.
  6. Borraja: la familia de Borago officinalis son de un hermoso color azul y tienen unrefresecante sabor a pepino.
  7. Calendula: esta flor es ideal para comer ya que tienen mucho sabor y su color dorado aporta un elemento lujoso a cualquier platillo.
  8. Clavel: (Dianthus caryophyllus): debes consumir exclusivamente los pétalos, que aportan un sabor dulce y altamente perfumado.
  9. Manzanilla: generalmente consumimos esta flor en tés, sin embargo su dulce sabor aporta mucho a postres o guisados.20100313ChamomileScallops610-thumb-518xauto-78614
  10. Achichoria común: (Cichorium intybus) esta herbácea perenne tiene un sabor levemente amargo. Sabe particularmente bien en encurtidos.
  11. Crisantemos: los pétalos de esta colorida flor son un poco picantes, los puedes incluir en guisados o pastas.
  12. Cilantro: la flor comparte el fuerte sabor de la planta, van mucho mejor crudas y frescas.
  13. Cítricos: las flores de as naranjas, limones, limas y toronjas perfuman cualquier alimento. Su perfume puede llegar a abrumar entonces úsalas en cantidades pequeñas.
  14. Trébol: estas pequeñas flores tienen un sabor dulce con un toque de regaliz.
  15. Eneldo: las flores amarillas del eneldo saben como la planta.
  16. Hinojo: las flores del eneldo son hermosas y aportan un sabor a regaliz muy sutil.
  17. Fucsia: estas coloridas flores tienen un sabor agrio.Fuschia
  18. Gladíolo: esta flor no tiene un sabor muy fuerte ni particularmente interesante pero, por la misma razón, puedes rellenarlas con verduras picadas o queso.
  19. Jamaica: consumida en México en aguas frescas o infusiones, la jamaica también puede ser sazonada como la flor de calabaza.
  20. Jazmín: estas flores perfumadas van muy bien con postres, si usas pocas.
  21. Lavanda: dulce, picante y perfumada esta flor va tan bien con platillos dulces como con los salados.
  22. Rosa: los pétalos pueden ser empleados en postres o en bebidas, así como en mermeladas. Todas las rosas son comestibles y mientras más oscuros sean los pétalos, más fuerte será su sabor.
  23. Girasol: los pétalos y el tallo son comestibles, trata al tallo como si fuera una especie de alcachofa.
  24. Violeta: van bien en bebidas y en postres, tienen un sabor delicado y dulce.
  25. Orégano: las flores tienen un sabor similar al de las hojas pero mucho más suave.Microleave-Edible-Flower-Salad


Sobre cómo la comida nos civilizó y nos volvió salvajes de nuevo

La comida como un pulso a partir del cual danzan la antropología, la civilización, la ciudadanía y, por qué no, la alquimia.

Según el famoso antropólogo Claude Lévi-Strauss, la comida cocinada fue —incluso más que el lenguaje– el gran factor civilizatorio de la raza humana. El hecho de comer alimentos pasados por un proceso intermedio (cocer, hervir, hornear, etc.) creó una serie de prácticas nuevas e inéditas en el orden de la naturaleza: convenir con los miembros de la tribu un horario y un ritual propio de la preparación, y a través del ritual (entendido como receta que debe seguirse, una serie de pasos ordenados) nos mostró nada menos que la magia.

En su libro Cooked: A Natural History of Transformation, el escritor Michael Pollan afirma que el proceso civilizatorio iniciado por la comida prehistórica ha llegado a ponerse en riesgo en nuestros días: la diferencia entre comer comida preparada en casa y la expresión más brutal del capitalismo en la comida procesada amenaza con subvertir definitivamente los órdenes que han permitido el desarrollo del ser humano sobre la Tierra.

Es en esta contradicción que Pollan encuentra tristemente fascinante el actual estatus de los chefs y conocedores de la haute cuisine en celebridades mediáticas: son el último reducto de lo que significó en algún momento la magia de observar y participar en la preparación de los alimentos. 

Muchos de nosotros tuvimos esa experiencia de primera mano en nuestra infancia al ver a nuestra madre o padre cocinar un plato simple (un par de huevos revueltos, o incluso un pastel en ocasiones especiales como los aniversarios), es decir, transformar un cúmulo de elementos disociados en una forma unitaria y deliciosa: mágica.

alimentacion-comida-transformacion-alimentos-michael-pollan-beneficios-alquimia-y-gastronomia alquimia-9

La especialización de nuestra vida moderna nos hace conceptualizarnos, según Pollan, como trabajadores en un aspecto específico de la cadena productiva, con roles dados dentro de nuestra estructura familiar y social, y con apenas un esporádico papel cada tantos años en la elección de nuestros gobernantes, es decir, en el papel de ciudadanos. 

No hay tiempo para cocinar en una sociedad tan ocupada… 

Por lo que para recobrar el asombro de la alquimia que ocurría en las antiguas cocinas acudimos a locales de comida donde el aspecto humano está virtualmente disuelto.

Platos que parecen arquitectura modernísima, fast-food que parece salir totalmente armada de una fábrica, ingredientes llenos de conservadores y colorantes que apenas recuerdan a sus antiguos ancestros naturales: la comida que ponemos en nuestros platos parece venida de un planeta misterioso. Pronto, afirma Pollan para el sitio Brain Pickings, cocinar una ensalada, un sándwich o una pasta nos parecerá tan exótico como fermentar nuestra propia cerveza u hornear una hogaza de pan, actividades que por generaciones fueron parte de las actividades cotidianas de la familia.

La comida es deliciosa, eso es innegable. Pero el hecho de compartirla con seres queridos, el contacto visual, el compartir, incluso el retraerse y el ofrecer generosamente lo que tenemos son prácticas que sirvieron a nuestros antepasados para trascender el salvajismo atávico. 

Tal vez con un mínimo esfuerzo (cocinar en lugar de salir a comer fuera de vez en cuando) podría producir la magia que en otros tiempos tuvo el salir con un plato de comida recién preparada de nuestra cocina –como un cavernícola volviendo a la cueva con un delicioso pedazo de mamut, para alegría de todos los suyos.

 

*Imágenes: 1) Concrete Playground; 3)  design milk; 5) firstwefeast.com



Así se cree que fue la primera flor del planeta

Entre los investigadores surgió el término de “planta hermafrodita”.

Pese a la extinción de los dinosaurios hace más de 65 millones de años, los científicos han intentado rastrear cómo era la biodiversidad de aquella época. Hasta ahora lograron representar cómo sería la primera flor en el planeta Tierra, la Iguanodon. Se trata de una flor ancestral que data de hace 140 millones de años o más, y que los científicos no tenían la más remota idea de su aspecto sino hasta ahora. 

Gracias al trabajo en equipo de un grupo internacional de botánicos, se logró realizar una reconstrucción de la Iguanodon. Ésta se publicó en la revista Nature Communications, explicando que aunque no se basaron en el descubrimiento de fósiles, realizaron un análisis riguroso de las características de 800 especies descendientes que aún habitan en el planeta. Es decir que al comparar los últimos ancestros de cada una de las especies, se pudo extrapolar hacia el pasado y realizar una base de un árbol genealógico de las plantas florísticas. 

En algunos aspectos, la flor original tiene rasgos de la magnolia moderna: tiene múltiples pétalos –técnicamente se llamarían tépalos– y anillos concéntricos. En el centro, surgen múltiples órganos sexuales, incluyendo polen y ovarios. Por ello, los botánicos consideraron que la vida sexual de esta flor era realmente controversial, pues poseía ambos órganos sexuales, macho y hembra, en una misma planta. Entre los investigadores surgió el término de “planta hermafrodita”.