El tequila es famoso por ser la bebida favorita cuando estás “cantando malas rancheras” y tienes el corazón roto. Sin embargo, un estudio de 2014 señala que la planta del tequila, el agave, podría convertirse en el nuevo endulzante nutritivo para las personas con diabetes tipo 2 y con obesidad.

De acuerdo con la investigadora mexicana Mercedes G. López, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados en Biotecnología y Bioquímica de Irapuato, los azúcares del agave actúan como fibra dietética, por lo que no son absorbidos por el flujo sanguíneo y, en consecuencia, el agave es un endulzante que no afecta los niveles de glucosa en el cuerpo.

El estudio mencionado se realizó con ratones machos, los cuales fueron distribuidos en siete grupos de cuatro integrantes. Mientras que uno de los grupos recibió una dieta estándar con agua simple, los otros tuvieron dietas con agua suplementada con glucosa, fructosa, sacarosa, jarabe de agave, derivado de agave y aspartamo. Los ratones que consumieron agave redujeron su consumo de comida, perdieron peso y mostraron una reducción considerable de los niveles de glucosa en sangre.

López explicó para MedPage Today que:

Creemos que el agave tiene un gran potencial como un endulzante ligero. Es un tipo de azúcar, altamente soluble, con un bajo índice glucémico y un sabor neutral. Eso coloca al agave en una posición tremenda para su consumo por personas con diabetes y obesidad.

Esto se debe a que el agave, al reducir los niveles de glucosa, incrementa el péptido similar al glucagón tipo 1, el cual es una hormona que ralentiza la sensación de estómago vacío y estimula la producción de insulina.

De acuerdo con López, hay una diferencia significativa entre el jarabe de agave y el néctar que son vendidos como una alternativa al azúcar. Dichos productos del agave están hechos con fructantes, que son similares a un jarabe de maíz con altos niveles de fructosa.

Sin embargo, ¿la solución es reemplazar los endulzantes calóricos con endulzantes no nutritivos? La American Heart Association y la American Diabetes Association afirman que usar alternativas al azúcar es la solución a este problema.