Los perros son de los animales que más tiempo han acompañado al ser humano. Su domesticación se remonta a tiempos prehistóricos y ahora, con el paso de los siglos, ha adquirido formas muy especiales. Del pastoreo a la vigilancia, de la caza a la compañía, los perros son sin duda un elemento imprescindible de nuestra cultura e, incluso, de nuestra evolución como especie.

Sin embargo, esta importancia a veces no se corresponde con el trato que les brindamos. En particular, por la práctica de compraventa que desde hace ya varias décadas es el método más usual para hacerse de un cachorro. Así, existen criaderos en donde los animales son tratados como máquinas de producción, existe la idea del “pedigree” y de la superioridad de las razas, existe un trato diferenciado, perros abandonados y perros “sacrificados” cuando se convierte en un problema urbano, y otras circunstancias y situaciones en las que casi siempre es el perro quien termina pagando los costos del descuido y la irresponsabilidad humanas.

La organización Trio Animal Foundation, con sede en Chicago, ha dado a conocer estas imágenes que dan cuenta del enorme contraste entre un perro rescatado en un refugio y su estado posterior, cuando una persona decidió adoptarlo y hacerlo parte de un hogar.

Las imágenes son elocuentes en sí mismas y quizá, si estás pensando en tener un perro como mascota, te convenzan de que adoptar es la mejor opción para ti pero, sobre todo, para el animal que siempre te agradecerá el haberlo hecho.