Conoce por qué los químicos siguen contaminando a los productos envueltos en plástico

Una nueva investigación reveló que los químicos que remplazaron el BPA podrían ser igual de dañinos para la salud.

Hace algunos años, se dieron a conocer los efectos negativos en la salud que eran producidos por el aditivo de plástico, Bisferol-A (BPA). Este hecho se propagó alrededor del mundo, yendo de boca en boca de todos sus consumidores preocupados por su salud física y mental. Y gracias a la presión social que se ejerció sobre las empresas que vendían esos productos, desde2012, se prohibió y eliminó el uso de BPA en la producción de plásticos.

Se llegó a afirmar que el BPA influía en los niveles de estrógeno dentro del cuerpo humano, relacionándose con la incidencia de enfermedades  como: diabetes, obesidad, cáncer de pecho y paros cardíacos, problemas en el desarrollo de órganos en niños. Incluso, un estudio estimó que el uso del aditivo en los contenedores de comida y de bebidas era responsable de tres mil millones de dólares al año en gastos de salud.

Y ahora, la reportera de la revista Mother Jones, Mariah Blake, explica que los productos de plásticos que ahora se venden con la etiqueta de “Libre de BPA”, siguen liberando estrógeno sintético:

BPA es un químico que influye en la hormona del estrógeno. Muchas personas recordarán que, en 2008, los peligros del BPA eran bastante conocidos. Hubo un escándalo. Las grandes empresas tuvieron que quitar el BPA de sus estantes. Y muchos fabricantes empezaron a introducir productos que eran libres del BPA. Pero resultó que los químicos que se utilizaron para remplazarlo, eran similares, y además no habían sido examinados para ver si tenían o no propiedades similares al BPA, si en esencia influían o no en el estrógeno. Surgió que la mayoría de esos químicos sí lo hacen, implicando que también podían tener efectos similares en la salud de las personas. La industria sacó estudios basados en que esos químicos no eran dañinos; pero se apoyaron en científicos que, en muchas ocasiones, ayudaron a desacreditar a la misma ciencia que trató de relacionar las consecuencias dañinas al fumar. Entonces, en muchas maneras, enterraron la verdad.

Dentro de su investigación, Mariah Blake encontró que el suplemento del BPA es el Tritan, el cual dicen que es un componente libre de químicos, y que muchas agencias internacionales de regulación sanitaria han aprobado su propuesta, con el fin de cuidar a los consumidores cuando están tomando de una botella de agua o de contendedores de comida.  No obstante, al indagar a profundidad acerca de ese elemento, se descubrió que es realmente un producto más estrogénico que el policarbonato:

Los estudios están diseñados específicamente para garantizar que no se encuentre ninguna actividad estrogénica. Por ejemplo, ellos usan un tipo de rata; se llama la rata Charles River Sprague Dawley. Esta rata es conocida por ser insensible al estrógeno, por lo que puede resistir dosis 100 veces más grandes que una mujer, y además sin tener algún efecto secundario. También los científicos usan dosis a un nivel en el cual no tendrán ningún efecto visual, por lo que son dosis que no causan ninguna consecuencia.

Para concluir, la reportera enlista algunos consejos que pueden ayudarte a cuidar tu salud de estos químicos: primero, hay un tipo de contenedores hechos con plástico a base de maíz y que es biodegradable; segundo, remover todo el plástico de la casa y cambiar a materiales naturales; usar contendedores de cristal o acero inoxidable en vez de plástico; considerar que, aún si el plástico es inevitable, al menos intentar minimizar su uso.

 



Descubre cómo eliminar residuos de BPA en el agua que bebes

Para realizar el método sólo basta con agrupar una serie de catalizadores llamados TAML activadores y peróxido de hidrógeno.

Bisfenol A, también conocido como BPA, es un contaminante tóxico que suele encontrarse en el plástico, tales como en las botellas de agua, contenedores de comida, etcétera. Se encuentra fuertemente relacionado con enfermedades como cáncer, deformaciones, así como con  un impacto significativo en el desarrollo embrionario de las células cerebrales, las cuales controlan los genes reproductivos de la vida.

Si bien una manera de reducir el impacto del BPA en el cuerpo es reducir el consumo del plástico, actualmente investigadores de Carnegie Mellon University, en Pennsylvania –EE.UU.–, han desarrollado un catalizador químico que puede eliminar efectivamente las moléculas de BPA que habitan en el agua en tan sólo 30 minutos. Se trata de un método económico, efectivo y saludable que retira hasta un 90 por ciento los restos de BPA en el agua. En palabras de uno de los investigadores, Terrence Collins, “Hemos resuelto un problema de investigación equivalente a más de miles de millones de dólares. Este tratamiento lo puede hacer cualquiera, en cualquier lugar y con cualquier cantidad de agua.”

Para realizar el método sólo basta con agrupar una serie de catalizadores llamados TAML activadores y peróxido de hidrógeno. La idea es que los TAML activadores funjan como enzimas para acelerar la reacción química, de modo que al comibar el peróxido de hidrógeno en agua pH-neutral, el BPA se amalgama de tal manera que puede ser fácilmente filtrado y sacado. 

Este método pretender resolver de manera económica y asequible un problema que ha costado millones de dólares en gastos de salud pública como en reducción de contaminantes en los recursos naturales del planeta. Sin embargo, sigue siendo igual de recomendable disminuir el consumo de botellas, envases y bolsas de plástico y reemplazarlo por alternativas ecosustentables. 

 



¿Qué pasará si las orugas empiezan a comer restos de plástico?

Este descubrimiento podría ayudar a eliminar el plástico en sitios como el océano y otras áreas terrenales.

De acuerdo con el sitio web de Phys.org, los científicos descubrieron que una de las orugas más comunes, la Galleria mellonella, se ha estado alimentado de polietileno, un tipo de plástico que es usado principalmente en las bolsas desechables. Sin embargo, ¿qué implica este evento para la conservación del medio ambiente? 

Las orugas de cera son consideradas una peste para la población de las abejas y algunas plantas. Por esta razón, hay quienes usan bolsas de plástico para prevenir su proliferación en jardines y cercanías. Fue así que Bertocchini, la líder de la investigación, se dio cuenta que las bolsas de plástico que había dejado para prevenir a las orugas comenzaban a tener pequeños hoyos; y después de una inspección más cercana, notó que las bolsas estaban siendo consumidas por las orugas para tratar de alcanzar su libertad. 

Al realizar la investigación, Bertocchini y sus colegas, encontraron que las bolsas de plástico se estaban degradando más rápido de lo normal, y esto se debe a que las orugas producen una especie de enzimas que rompe el plástico hasta su desaparición. Gracias a ello, los científicos han considerado un método biodegradable para limpiar al medio ambiente de la contaminación de plástico. 

 

En palabras del primer autor del estudio, Paolo Bombelli, “Si una sola enzima es responsable de este proceso químico, su reproducción a larga escala con métodos biotecnológicos podrá ser viable. Este descubrimiento podría ayudar a eliminar el plástico en sitios como el océano y otras áreas terrenales.” Además, “la oruga produce algo que rompe el vínculo químico, quizá en sus glándulas salibales o una bacteria simbiótica en su estómago. El próximo paso es tratar de identificar el proceso molecular en su reacción e insolar la enxima responsable.”

Dicen que la Naturaleza es sabia, y encuentra siempre la manera de surgir resiliente y victoriosa. Las personas alrededor del mundo desperdician alrededor de miles de millones de bolsas de plástico cada año, las cuales tienden a degradarse en un periodo de un siglo o más y tienen importantes consecuencias en el medio ambiente.