Cómo cuidar y podar árboles, paso por paso

La poda es algo fácil, cuyos beneficios mantendrán al árbol saludable durante décadas (y hasta siglos).

Cuando vemos la apariencia de un árbol que transmite salud y belleza natural, a veces nos llegamos a preguntar qué cuidados le proporcionaron para que alcanzara ese estado. En ocasiones nos llegan consejos para que absorba mejor los nutrientes, para que incluso tenga más brillo o que se vea llamativo. Pero, de acuerdo con la Universidad del estado de Oregon, EE.UU., solo se necesita conocer un poco acerca de la estructura biológica del árbol y los principios adecuados acerca de la poda por ello, Ecoosfera les comparte algunos consejos para saber cómo hacerlo sin lastimar o matar al árbol; aunque, si llega a suceder, es importante recordar que los árboles crecen renovándose, así que es cuestión de cuidados y aprendizaje.

Por más que parezca lo contrario, la poda es algo fácil, cuyos beneficios mantendrán al árbol saludable durante décadas (y hasta siglos). Como seres vivos, cada árbol tiene una preferencia en la manera de ser tratado, por lo que existen ciertas prioridades a tomar en consideración:

  1. Mantén el árbol lo más saludable posible al: remover las hojas y ramas muertas o enfermas; quitar las ramas que se entrecruzan, ya que pueden lastimar o infectar otras partes de la planta; reparar el daño que tenga.  
  2. Nutre la copa para mejorar su apariencia.
  3. Rejuvenece al árbol quitando la madera vieja de tal manera que se propicie la formación de una nueva.
  4. Mejora la estética del árbol, y así también aumentará su valor.
  5. Disminuye el tamaño del árbol al remover eventualmente su follaje (pero cuidado en la selección).

Pero entonces, ¿cómo se puede remover y quitar esas ramas u hojas que afectan vital y estéticamente a la planta? Según los expertos del Sunset, hay cuatro maneras de la poda: Primero, pinchar, con el dedo gordo e índice, las hojas del árbol para estimular su desarrollo higiénico, darle forma y apartar cualquier anormalidad; segundo, direccionar las ramas del árbol al cortarlas justo por atrás del brote y así estimular el crecimiento; tercero, adelgazar el tallo y la copa del árbol en las ramas para eliminar aquéllas cruzadas o enredadas, utilizando podadoras de mano, tijeras de jardinería o una sierra de podar; finalmente, cizallar la estructura sin cortar los retoños y así estimular su desarrollo, a través sólo del corte de las pequeñas hojas (donde el daño es menos visible).

Incluso, la Universidad del estado de Oregon aconseja que, para cuidar a la planta, es necesario conocerla: caminar alrededor de ella, revisar si no presenta alguna anormalidad, y entonces considerar la apariencia que uno desea que obtenga; y en el caso de que tenga algunas ramas cruzadas o enfermas, ponderar cuál corte es el que necesita (pinchar, direccionar o cizallar), sin que afecte la forma del árbol. Recordemos que el objetivo de la poda es embellecer y mantener saludable a la planta; ya que, como todo ser vivo, es indispensable tomar en cuenta sus necesidades biológicas.



Cada árbol esconde un universo

Estas fotografías microscópicas revelan el asombroso universo encontrado en las entrañas de un árbol.

Nuestras vidas se hilan por fragmentos. Nos forman los instantes, los recuerdos vagos y las conexiones inesperadas que a veces parecen resultar de un plan maestro. Así es también la historia de la naturaleza, que marca permanentemente el tejido de los árboles.

En estas fotografías tomadas directo del microscopio asoma el mapa celular de varias especies de árboles. Sus células forman un cálido caleidoscopio que recuerda a la composición de las estrellas, las mismas de cuyo material está hecha la vida.

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Maytenus micrantha, corte transversal

Estas diapositivas están en exposición en el Museo Smithsonian de Washington, cumpliendo una labor doble. Además de cautivar, forman parte de una base de datos que guarda el perfil químico de estas especies de árboles.

Al consultarla, es mucho más sencillo detectar qué especies están siendo taladas para la trata ilegal de madera y así prevenir esta práctica, que ha arrasado con una cantidad inconmensurable de vegetación en Rusia y Brasil.

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Picea pungens, corte transversal

Los árboles, además de embellecer el paisaje, son el soporte principal de esta vida que compartimos con millones de organismos. Son espectadores callados, que no sólo purifican el aire: guardan en su estructura la memoria de acontecimientos milenarios.

Maravíllate con las figuras que iluminan su interior:

Cornus controversa, corte transversal
Ailanthus integrifolia, corte radial
Quiina negrensis, corte radial
Salix fragilia, corte transversal
Ampelopsis brevipedunculata, corte transversal
Ricinodendron heudelotii, corte tangencial
Cornus kousa, corte transversal
Picea, corte radial
Colubrina arborescens, corte tangencial
Cornus stolonifera, corte transversal
Maytenus micrantha, corte tangencial
Prosopis juliflora, corte transversal
Cornus controversa, corte radial

 

* Fotografías: Brain Pickings



Respira fuerte un árbol: algunos beneficios de sembrar más árboles en la ciudad

Los árboles en la ciudad son componentes esenciales de una comunidad habitable y forman parte de una estrategia central para mejorar la salud pública.

Ya lo hemos dicho antes: los espacios verdes en zonas de gran densidad urbana son más que un adorno o una casualidad. Quien tenga el hábito de hacer caminatas bajo los árboles conocerá lo gratificante que es, incluso por 10 minutos, salir al parque y respirar fuerte cerca de un árbol. 

Según la revista BioScience, la migración de las sociedades hacia la urbanización tiene importantes implicaciones para la salud mental global porque las personas que viven en entornos urbanos corren un mayor riesgo de padecer problemas de salud mental, incluida la depresión, los trastornos de ansiedad generalizada, la psicosis y los trastornos adictivos.

beneficios sembrar arboles ciudad

Además de los factores emocionales, se deben considerar los aspectos geográficos. Una ciudad es como una isla de calor. La Ciudad de México es un ejemplo ya que, de acuerdo con la doctora Rebeca Granados Ramírez del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México, el concreto de la ciudad eleva el calor hasta los 33; mientras que el asfalto eleva la temperatura hasta en 49.

Este efecto provoca que las ciudades sean más cálidas que las áreas circundantes con superficie de tierra más natural, fenómeno que en los últimos años se ha vuelto alarmante, según señala Pascal Mittermaier, director general de Ciudades Globales en The Nature Conservancy.

También en Ecoosfera:

 

Porque nunca son suficientes: sembrar más arboles en la ciudad

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los árboles pueden proporcionar beneficios económicos, sociales y ambientales a una ciudad. Estos beneficios valen dos o tres veces más que la inversión en plantación y cuidado.

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Unsplash

Es por esto que no puede ser un lujo tener árboles en las ciudades; deben ser componentes esenciales de una comunidad habitable y de una estrategia central para mejorar la salud pública.

De acuerdo con The Nature Conservancy, existen diversas barreras que impiden que haya más árboles urbanos: falta de conocimiento sobre los beneficios que aportan los árboles a la ciudad, preocupaciones públicas sobre el mantenimiento de los árboles y la falta de recursos financieros, entre otras.

Aunque el panorama puede parecer desalentador, las ciudades innovadoras deben encontrar soluciones que superen estas barreras.

 

Algunos datos que lo respaldan

  • Los árboles grandes son excelentes filtros para contaminantes urbanos y partículas finas. Absorben gases contaminantes y filtran partículas como polvo o humo del aire, atrapándolos sobre las hojas y la corteza.
  • La ubicación correcta de los árboles alrededor de los edificios puede reducir la necesidad de aire acondicionado en un 30% y hacer que disminuyan las facturas de calefacción en invierno entre un 20-50%.
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Unsplash
  • Un árbol maduro puede absorber hasta 150 kg de CO2 al año. Especialmente en ciudades con altos niveles de contaminación, los árboles pueden mejorar la calidad del aire y hacer de las ciudades lugares más saludables para vivir.
  • Pasar tiempo cerca de los árboles mejora la salud física y mental, pues aumentan los niveles de energía y la velocidad de recuperación, a la vez que la presión arterial y el estrés disminuyen.
  • Los árboles juegan un papel importante en el incremento de la biodiversidad urbana, ya que proporcionan un hábitat a las plantas y animales, así como alimento y protección.

 

Ciudades y ejemplos a seguir

China quiere construir una ciudad-bosque con 40,000 árboles. Se espera que albergue a 1 millón de plantas y 40,000 árboles, capaces de absorber 10,000 toneladas de CO2 anualmente.

Por otro lado, Treepedia es un sitio que mide la cobertura del dosel -capa de ramas y hojas formada por las copas de árboles vecinos- en las ciudades. En lugar de contar la cantidad individual de árboles, han desarrollado un método universalmente aplicable que analiza la cantidad de verde percibida al caminar por la calle.

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Wellington Rodrigues

Las ciudades siempre necesitarán grandes proyectos de infraestructura, pero a veces las pequeñas infraestructuras -desde carriles para bicicletas o bicicletas compartidas hasta la plantación de árboles para la adaptación al cambio climático- puede tener un gran impacto en un área urbana.

Los usuarios pueden revisar qué áreas son verdes y no verdes en una ciudades como Londres, Nueva York, Quito, Singapur, Los Ángeles y Sidney, entre otras, así como investigar la cantidad de cobertura verde en un punto determinado y comparar su ciudad con diferentes ciudades del mundo.

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Treepedia

Sin duda, el secreto para mantener las ciudades en equilibrio radica en preservar los bancos de oxígeno y puntos de encuentro, aprendizaje y esparcimiento.