Por qué falló el experimento más grande del mundo en transporte público

Por primera vez en la historia una ciudad (Tallinn, Estonia) implementó el transporte público gratuito para sus residentes, pero el experimento falló rotundamente. Esta es la historia.

Hace un año, la ciudad de Tallinn, en Estonia, volvió gratuito el transporte público para sus residentes. La capital de apenas 430 mil personas arriesgó el experimento más grande de la historia en este ámbito, alegando que el transporte público incrementa la lectura, reduce el número de coches y el tráfico, mientras hace la ciudad más accesible para residentes de bajos recursos.

Sorprendentemente, el aumento en uso de transporte público sólo incrementó el 1.2 por ciento. En teoría, eliminar costos haría del transporte público un prospecto mucho más atractivo y alentaría a las personas a cambiar el auto por el autobús o el metro, pero en práctica no fue así.

Los datos generales mostraron como en lugar de que las personas cambiaran el auto por el transporte público, este sistema sólo animó a la gente a caminar menos. Esto se puede atribuir al hecho de que la ciudad ya tenía un índice alto de uso de transporte público (40% contra 26% uso de auto).

Basados en este estudio, parece que en una ciudad relativamente grande donde el transporte público ya es usado por la mayoría y es relativamente económico, el sistema gratuito podría no ser la manera más efectiva de sacar a las personas de sus automóviles.



David Attenborough: “El colapso de la civilización está en el horizonte debido al cambio climático”

El reconocido naturalista hace frente a la ONU con este contundente mensaje.

En este momento nos enfrentamos a un desastre hecho por el hombre a escala global, nuestra mayor amenaza en miles de años: el cambio climático. (…) Si no actuamos, el colapso de nuestras civilizaciones y la extinción de gran parte del mundo natural está en el horizonte.

Estas fueron las palabras con las que el reconocido naturalista David Attenborough, elegido para representar a la gente del mundo, se dirigió a los líderes mundiales, a los legisladores y a quienes toman las decisiones durante la 24ª Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Cambio Climático, conocida como COP24, que este año tiene lugar en Polonia.

La mayor preocupación y el gran reto actuales se encuentran en las administraciones de países como Estados Unidos o Brasil, cuyos gobiernos se niegan a reconocer la existencia del cambio climático y que, peor aún, están apostando por continuar la explotación de los combustibles de carbono. En este sentido, el secretario general de la ONU, António Guterres destacó las oportunidades y la importancia de la economía verde: 

La acción climática ofrece un camino convincente para transformar nuestro mundo para mejor. Los gobiernos y los inversionistas deben apostar por la economía verde, no por los grises.

En 2015, el Acuerdo de París sentó las bases para abordar las problemáticas sobre el cambio climático en donde los líderes mundiales lograron un nuevo acuerdo universal: mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2 grados centígrados y lo más cerca posible de 1.5 grados centígrados. En ese sentido, la COP24 pretende dar seguimiento a las recomendaciones hechas desde 2015 y motivar a la acción inmediata. 

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El destacado naturalista también advirtió sobre los crecientes riesgos de extinción de especies animales y vegetales (imagen: EnviroNews Nigeria)

En su papel de portavoz popular, Attenborough afirmó que:

“La gente ha hablado. El tiempo se nos acaba. Ellos quieren que ustedes, quienes toman las decisiones, actúen ahora mismo. Líderes del mundo, sean líderes. La continuidad de las civilizaciones y el mundo natural del que dependemos está en sus manos.

El naturalista también también recomendó a los reunidos en la asamblea a utilizar la nueva herramienta de las Naciones Unidas, ActNow chatbot, que permite a la gente de todo el mundo aprender y actuar en lo personal contra el cambio climático. 

Recientemente, la ONU también publicó una “Guía para flojos que quieren salvar al mundo”, donde indica las recomendaciones sobre hábitos de consumo y aprendizaje comunitario que todos debemos aprender para hacer nuestra parte en el cambio.



Luxemburgo es oficialmente el primer país donde el transporte público es completamente gratuito

¿Y el resto del mundo, para cuándo?

Si de contaminar menos se trata, no cabe ninguna duda de que los mejores medios de transporte son la bicicleta y la caminata, pero es un hecho que no todas las ciudades cuentan con la infraestructura necesaria para sustentarlos. A esto se suma que las distancias entre destinos se ensanchan a la par del desarrollo urbano. 

Esto ya no será un problema para los habitantes de la ciudad de Luxemburgo, pues a partir del próximo verano podrán moverse en autobús de manera totalmente gratuita. La iniciativa corresponde a la promesa que el primer ministro, Xavier Bettel, realizó durante su campaña: priorizar el cuidado del medioambiente. 

Debido a que el uso generalizado de los automóviles genera una enorme cantidad de dióxido de carbono, restringirlo en favor de otros medios de transporte es un gran (y admirable) avance en los esfuerzos por un aire más limpio.

Este anuncio pareciera una respuesta alentadora al informe recientemente publicado por la ONU, que revela que las emisiones de CO2 han alcanzado una cifra récord a nivel mundial.

Es cierto que la cantidad de habitantes en este país es pequeña en comparación con otras urbes: cuenta con 110,000, más otros 400,000 que se transportan diariamente de países aledaños. Sin embargo, este medio millón de personas vivían crisis de tráfico realmente fuertes, en parte provocadas por la pequeña extensión del territorio. 

El cambio se realizó de forma gradual: a principios de 2018, Luxemburgo abarató el precio de los pasajes para los usuarios menores de 20 años. Ahora, la opción de dejar el auto en casa y tomar el camión más cercano estará disponible para todos. ¿Y el resto del mundo, para cuándo? 

Con esta noticia, Luxemburgo se convierte en un ejemplo a seguir en el tema de la movilidad urbana. A pesar de las dificultades de implementar una iniciativa similar en un sitio como la Ciudad de México, el desarrollo urbano sostenible está lejos de ser una ficción y debe ser una prioridad. 

Una combinación de políticas bien guiadas y participación ciudadana (como se refleja en la iniciativa YoMeMuevo) representa un progreso hacia una movilidad más fluida en el futuro.