¿De qué maneras te hace feliz el ejercicio? (Infográfico)

La mayoría de nosotros sabemos acerca del placer que se produce con el ejercicio. Pero ¿qué significa esto exactamente? El ejercicio produce respuestas químicas en el cerebro, lo cual lleva a beneficios de salud tanto temporales como a largo plazo. Así es como funciona:

Sabemos que la falta de ejercicio acaba con más vidas que el tabaquismo. Pero más allá de eso, ejercitarte hace muchísimo por tu bienestar y por tu salud mental. Si estás deprimido o estresado, de mal humor o frustrado, sal a correr, haz yoga, ve un ratito al gimnasio. Se trata de química cerebral, y es el mejor remedio para vivir contento.

El siguiente infográfico, aunque en inglés, resume muy bien lo que el ejercicio hace en tu cerebro y cómo funciona químicamente para hacerte sentir bien tanto física como mentalmente. Al final de la nota traducimos algunos puntos importantes.

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Factor neurotrófico derivado del cerebro

El FNDC protege al cerebro de desórdenes emocionales y repara el daño causado por el estrés y la depresión.

Norepinefrina

Este neurotransmisor trabaja con la dopamina como un químico propulsor del bienestar. También es crítico en el proceso de tomar decisiones.

GABA

El ejercicio reduce los niveles de estrés, lo cual detona la liberación de este neurotransmisor tranquilizante. Golpes frecuentes de GABA ayudan a construir inmunidad hacia el estrés y mejoran tu habilidad para lidiar con los retos de la vida.

Endorfinas

Usualmente, las endorfinas se llevan el mayor crédito en los sentimientos de euforia, pero sólo juegan una pequeña parte en el “rush” inducido por el ejercicio. Estos péptidas luchan contra el dolor e incrementan con tan sólo 20 minutos de ejercicio.

Anticuerpos

Tanto el ejercicio como la felicidad incrementan la producción de anticuerpos. Los anticuerpos son proteínas especiales producidas por el sistema inmune para ayudar a combatir virus, bacteria y enfermedades.

Dopamina

Este neurotransmisor es puro bienestar. También controla la recompensa cerebral y el centro de placer y es responsable de los sentimientos de relajación y euforia.

Serotonina

Este neurotransmisor es responsable de sentimientos de serenidad y esperanza. Bajos niveles de este están vinculados con la depresión.



Cuando la dopamina obliga a la naturaleza humana a trascender

¿Cómo lograr que los niveles de dopamina se regularicen en nuestro cuerpo?

Naomi Wolf, escritora y sexóloga, explica que la dopamina es responsable no sólo de las sensaciones placenteras sino también de una serie de funciones corporales, tales como los movimientos musculares, la toma de decisiones y la regulación del aprendizaje y la memoria. La autora señala que la dopamina activa incluso el riego sanguíneo, actuando como un factor antidepresivo y estimulando tanto la motivación como la toma de decisiones.

Una vez que la dopamina es segregada por la amígdala cerebral, liberará sensaciones de bienestar y satisfacción: “se actuará con determinación y perseverancia en la consecución del trabajo; los sentimientos hacia los demás serán intensos; se tomarán decisiones acertadas y las expectativas serán realistas”. En otras palabras, las personas con niveles estables de dopamina experimentan frecuentemente sentimientos que les permiten crear, explorar, comunicarse, conquistar y trascender.

¿Cómo lograr que los niveles de dopamina se regularicen en nuestro cuerpo? Si bien hay métodos naturales para elevar los niveles de dopamina, como los orgasmos, existen alternativas enfocadas en la desensibilización y el reprocesamiento de creencias disfuncionales que afectan nuestra actitud frente al trabajo, la escuela o algún evento obligatorio.

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De acuerdo con la premisa budista, una creencia negativa o irracional es una carga de energía que afecta en nuestra esencia. Por lo tanto, transformar la energía del sentimiento de obligación en placer es un acto liberador y autosanador; es decir, aprender a enfocar la atención en el objetivo a lograr mediante actividades que se disfrutan o se desean realizar (en vez de lo que no se quiere hacer). Cada vez que “se aparean” la idea de un objetivo y la de una acción placentera, cambia la perspectiva de nuestra motivación. Un ejemplo es cuando alguien detesta hacer ejercicio, pero disfruta de escuchar música: es posible asociar ambas actividades, para comenzar a disfrutar del ejercicio mientras la atención está puesta en las canciones.

La regularización de la dopamina, así como de la energía que fluye a lo largo de nuestra psique, también puede verse potenciada a través del cambio del vocabulario. En lugar de afirmar “Tengo que…”, hay que pensar “Disfruto hacer…”; esto es, cambiar frases como “Tengo que perder peso”, “Tengo que dejar de fumar” o “Tengo que arreglar y lavar la casa” por “Me gustará ser capaz de comprar nueva ropa porque la que tengo ya no me queda”, “Me gusta la persona que soy cuando no estoy fumando” y “Me gusta cómo se ve la casa después de haber hecho la limpieza”. A partir de ello, el inconsciente comenzará a asociar estas actividades con sensaciones placenteras y actos fáciles de poner en práctica.

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Y finalmente, ama a tu ser sin importar lo que hagas, pienses o suceda. Si los niveles de dopamina están regulados, difícilmente una persona actuará contra sí misma: “Será difícil llevarla hacia su propia destrucción, manipularla y controlarla”. Habrá días en los que no se tendrán ganas de comer saludable, ejercitarse o limpiar la casa, y realmente no hay problema con ello. La regularización de la energía positiva –y la dopamina– en el cuerpo requiere de la liberación de juicios acerca de “lo que se debería hacer y no se realiza”. Si nos tratamos a nosotros mismos con mayor compasión y amor, habrá una ecología emocional en nuestra energía psíquica que estaremos expandiendo sobre nuestro medioambiente. Mientras nuestras vibraciones y los niveles de dopamina se eleven, nuestras acciones serán energéticamente más extensas.

 

* Con información de Fractal Enlightment



Mente y cuerpo son uno: el ejercicio físico es determinante para la inteligencia

Contrario a lo que muchos piensan, ejercitar tu cuerpo favorece el desarrollo de la inteligencia

La obesidad es un problema de salud pública en muchos países del mundo. A pesar de ello, poca gente se ejercita o toma decisiones para mejorar su estilo de vida, es decir, dejar la vida sedentaria para activarse físicamente. El problema se agudiza al transmitir hábitos poco saludables a los niños, haciéndolos vulnerables a la diabetes, enfermedades cardiacas y otras.

De acuerdo con el infográfico diseñado por OnlineCollegeCourses.com practicar algún deporte o ejercitarnos no es nada más una forma de combatir lo obesidad, sino también un gran estimulante que incrementa nuestra productividad en la escuela o en el trabajo.

La ironía se encuentra en que la mayoría de las escuelas públicas de Estados Unidos no le da mucha importancia al deporte: sólo 1 de cada 4 niños hace 50 minutos de ejercicio al día, 12% de los adolescentes del país reciben la cantidad de actividad física recomendada diariamente y el niño promedio de 6 a 11 años pasa 28 horas viendo televisión cada semana.

En estudios recientes, se ha demostrado un aumento de casi 3.8 en el IQ de estudiantes que ejercitan vigorosamente, así como un 20% de mejores resultados en pruebas de matemáticas, ciencias, inglés y ciencias sociales. Lo anterior se traduce en mejores posibilidades de aspirar a una educación superior con mejores resultados.

Asimismo, otros estudios también han comprobado que los adultos pueden mejorar su memoria gracias al factor neurotrófico (liberación de la proteína BDNF) derivado del cerebro, cuya principal consecuencia es hacer las neuronas más sanas y favoreciendo los procesos cognitivos. Estudiantes que ejercitan antes de clases resultan ser los más eficientes, así como los trabajadores cuya actividad física es regular son 15% más productivos.

La información anterior forma parte de un infográfico diseñado para concientizar a la población estadounidense, y mundial, acerca de lo provechoso que puede ser llevar una vida saludable física, mental y emocionalmente.