¿Qué tan saludable es la soya? 7 cosas que debes saber de esta proteína

Aunque en los últimos años la soya se ha hecho de una mala reputación, este grano ha sido consumido en Asia desde hace miles de años. Aquí te explicamos que tipo de soya debes consumir y cual debes evitar a toda costa.

Abordar las ventajas y desventajas de la soya es un tanto complicado porque el grano en sí es muy nutritivo, y todos sus derivados no-procesados también lo son; sin embargo, su mala reputación proviene de su versión OGM  altamente procesada, y que lamentablemente se encuentra en una enorme cantidad de productos.

A continuación les presentamos una lista de 7 hechos que deberían saber de la soya. Estos los ayudarán a entender porque algunos médicos lo consideran un cereal tabú, mientras que otros alaban sus múltiples propiedades:

  1. La soya es el principal ingrediente en el alimento para ganado: junto con el maíz, el alimento de soya procesado (sin grasa) es la principal fuente de proteína en la comida de los animales de granja. Su bajo costo permite que la producción de animales para el consumo humano se lleve a cabo en una escala industrial.
  2. EUA es el principal productor de soya en el mundo: en el 2011 se produjeron 90 millones de toneladas en este país. El 93% de la soya proveniente de los Estados Unidos ha sido genéticamente modificada y actualmente no cuentan con leyes que prohíban que los granos OGM se produzcan al lado de campos de soya orgánica.
  3. Se parece al estrógeno: la soya contiene isoflavonoides, que se comportan como el estrógeno. Por esta razón la soya se recomienda para mujeres que están pasando por la menopausia ya que puede controlar algunos de los síntomas. Por otro lado, por esta misma razón, se recomienda que los niños (y niñas) pequeños la consuman moderadamente.
  4. Puede afectar tu tiroides (especialmente si sufres de hipotiroidismo): ya que la soya es un goitrogeno en ocasiones causa desordenes tiroidales.
  5. La mayoría de los productos utilizan soya altamente procesada: como el trigo, uno de los principales problemas de la soya es que se utiliza en muchos productos procesados. La soya que contienen algunos cereales comerciales, botanas y panes ha pasado por un tratamiento químico que le quita todas sus propiedades originales.
  6. La soya es una proteína completa: 100 gramos de soya contienen 173 calorías con 9 gramos de grasa, 10 gramos de carbohidratos, 6 gramos de fibra y 17 gramos de proteína.
  7. Ha sido consumida en países asiáticos por miles de años: la producción de soya en China y el este de Asia comenzó en 1100 AC. En la actualidad, en promedio los japoneses y los chinos consumen 10 gramos de proteína de soya todos los días. La mayor parte de la soya que ellos consumen es fermentada (tofu).

En conclusión el frijol de soya es muy sano y puede ser una alternativa excelente para aquellos que no consumen proteínas animales, o bien, aquellos que quieren consumir un poco menos. Lo importante es consumirla en una presentación natural, en tofú, edamame o leche de soya orgánica, y deben evitar a toda costa la soya procesada.



Sin transgénicos, agricultores de la India cultivan récords mundiales

Con un método de cultivo orgánico llamado SRI han sorprendido al mundo y puesto a temblar a las corporaciones de agroindustrias químicas.

Uno de los argumentos más reiterados por parte de las corporaciones que desarrollan y venden semillas transgénicas o plaguicidas y fertilizantes artificiales es la productividad. 

Mientras crece la población mundial, hoy más de 7 mil millones de personas, la productividad es un tema eje para alimentar a tantas personas. Pero este argumento, la aplicación de los transgénicos para aumentar la productividad, podría estar siendo más debilitado que nunca, pues un nuevo método de cultivo llamado SRI está batiendo récords en países como la India, a partir de la agricultura ecológica.

A inicios de los 80,  Henri de Laulanié, un sacerdote jesuita francés y agrónomo, observó cómo cultivaban arroz en las tierras altas de Madagascar, luego el estadounidense Norman Uphoff retomó su trabajo y desarrolló el SRI

Este año, un pequeño pueblo de los más pobres en India, Darveshpura, ha sido noticia internacional por los récords de productividad por hectárea que han logrado, jamás rebasados por ninguna otra tecnología; lo anterior fue alcanzado gracias al método SRI.

Uno de los casos más famosos es el del campesino Sumant Kumar, quien logró récords en cultivo de arroz y patatas. Otros aldeanos como  Krishna, Nitish, Sanjay y Bijay, también registraron más de 17 toneladas de arroz por hectárea; un fenómeno inaudito hasta ahora. 

Este método podría revolucionar la agricultura mundial pues resulta especialmente accesible y barato para los campesinos más pobres del planeta. El SRI está basado en el uso de abono orgánico y el respeto por los ciclos de la naturaleza; pareciera que en un futuro muy próximo, herbicidas, plaguicidas y transgénicos, podrían salir sobrando definitivamente.



La nueva tendencia ecoamigable: los perfumes orgánicos

Hechos con productos naturales se está volviendo a las raíces de la producción artesanal de los aromas.

Tan antiguos como las civilizaciones, los perfumes han proliferado en las culturas para hacer la vida más placentera, deleitosa, e incluso mística. Usados para propiciar ciertos estados en rituales o en la vida cotidiana, los aromas han formado parte esencial de nuestra experiencia existencial. 

Hoy que estamos tomando conciencia de los espeluznantes niveles de industrialización a los que hemos llegado y el alejamiento que conlleva esta tendencia de la naturaleza, así como del daño que hacemos a nuestra salud y al ambiente, lo orgánico ha tomado forma como una manera de consumo pero también como otro entendimiento sobre la unidad de todas las cosas existentes. 

Así como los alimentos orgánicos son cada vez más demandados, algunos otros productos que se vieron contaminados por  los ingredientes industrializados, y ahora se están volcando hacia una tendencia más sana. Uno de estos ejemplos son los perfumes. 

Milenariamente la creación de perfumes había estado asociada a la extracción de esencias y aceites vegetales en un proceso artesanalmente admirable. Hoy, los perfumes orgánicos están retomando esta tradición para que estén formados únicamente de ingredientes naturales.

Un perfume comercial está compuesto entre un 70 y 80% de alcohol, producto de un proceso derivado del petróleo; la mayoría también contienen químicos sintéticos, acetona y flatatos. Los anteriores elementos tienen repercusiones en tu organismo pero también en la salud ambiental. 

Afortunadamente cada vez proliferan un mayor número de marcas que elaboran perfumes orgánicos como Providence Perfume Company, Tsi-La Natural Perfumery and Organics, Christy Organics Natural Perfume, Lurk Natural Fragrances o Indah Organics. El gran reto es que los aromas perduren durante el día pero esto puede alcanzarse de manera natural con esencias altamente concentradas a partir de aceites vegetales. 

Se trata de un retorno a lo mejor de los aromas desde lo más selecto de la naturaleza y a partir de una filosofía de su cuidado.