Para el 2100 la temperatura incrementará por 4°C y será catastrófico (Estudio)

Especialistas sugieren que si no reducimos drásticamente las emisiones de gases de invernadero, los efectos del calentamiento global para el 2100 serán caóticos.

Científicos de la universidad de New South Wales en Australia han determinado que al menos de que cortemos por completo las emisiones que causan el calentamiento global, la temperatura promedio del planeta incrementara por un mínimo de 4°C —el doble de lo que los gobiernos consideran peligroso. Los resultados fueron publicados en la revista Nature.

La investigación apunta que se forman menos nubes cuando la temperatura sube, asimismo, sin nubes los rayos del sol no son reflejados hacia el espacio entonces las temperaturas incrementan más.

El Profesor Steven Sherwood, autor del estudio explica: “4°C serían más que peligrosos, serían catastróficos. Por ejemplo sería difícil, si no es que imposible, vivir en los trópicos, y aseguraría el eventual derretimiento la capa glaciar de Groenlandia y parte de la de la Antártica”, consecuentemente el nivel del mar subiría varios metros.

Las temperaturas globales han incrementado de manera gradual desde el fenómeno El Niño, cuando hubo un incremento drástico, pero científicos han observado que el calor continua siendo atrapado por las emisiones de gases de invernadero, y más del 90% de estos son absorbidos por los océanos. Además, hay una enorme falta de registros de temperatura en los lugares donde el incremento es mayor: las zonas polares.

Sherwood concluye: “Los incrementos en temperaturas tendrán un impacto profundo en las economías de muchos países si no comenzamos urgentemente a disminuir las emisiones”.

Con información de The Guardian.



El color de los océanos está cambiando (y en 2100 podría ser radicalmente distinto)

¿A qué se debe el cambio en el color de los océanos? ¿Y qué podemos hacer para detenerlo?

El mar no sólo es azul. Todos los océanos del mundo se disputan un cromatismo que depende de muchos factores, tanto físicos como biológicos. No obstante, el cambio climático alterará el color de más de la mitad del agua total que forma los océanos, según un estudio reciente del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Se trata de un efecto imprevisto del cambio de temperatura sobre los océanos, que podría hacer variar el color de más del 50% de la superficie marina para 2100.

 

Pero en primer lugar: ¿por qué el mar es azul?

cambio-color-oceanos-cambio-climatico-calentamiento-global-consecuencias

En un precioso texto llamado The sea around us, la bióloga y activista Rachel Carson explicaba lúcidamente por qué el mar es azul:

El mar es azul porque la luz del sol se refleja en nuestros ojos desde las moléculas de agua o desde diminutas partículas suspendidas en el mar. En el viaje de los rayos de luz hacia el agua profunda, todos los rayos rojos y la mayoría de los rayos amarillos del espectro han sido absorbidos, de modo que cuando la luz vuelve a nuestros ojos, son principalmente los fríos rayos azules lo que vemos. 

Es por eso que en las zonas océanicas más áridas, como las subtropicales, el mar es de un azul más profundo. Por otro lado, los océanos que presentan tonalidades de verde deben su color al fitoplancton que crece en sus profundidades, que no absorbe las tonalidades azules del espectro de luz, y que libera un pigmento verde llamado clorofila para realizar la fotosíntesis.

 

De qué color será el mar si sube aún más la temperatura 

cambio-color-oceanos-cambio-climatico-calentamiento-global-consecuencias
NASA

Los océanos son los que están absorbiendo la mayor parte de las radiaciones provocadas por el debilitamiento de la capa de ozono. Es por ello que, si hacemos caso omiso a las advertencias de la ONU y no reducimos cuanto antes las emisiones de CO2, la temperatura media global de la superficie marina subirá 3 grados.

De acuerdo con la investigadora Stephanie Dutkiewicz, del MIT, la vida microscópica será amenazada por el calentamiento global, lo que alterará toda la cadena alimenticia de las especies marinas, la composición orgánica en las profundidades de los océanos y su color.

 Según explicó para El País esta científica:

El calentamiento de los océanos altera la circulación oceánica y la porción [de aguas] del océano profundo que emerge a la superficie. El fitoplancton necesita la luz (su fuente de energía) y nutrientes. Y la mayor parte de esos nutrientes viene de las profundidades.

Los cambios inducidos por el calentamiento están provocando que lleguen menos nutrientes a la capa superficial, por lo que lo más probable es que el fitoplancton disminuya en muchas partes del océano.

Así que, básicamente, el color de los océanos cambiará para hacerse más profundo: ahí donde es azul será más azul, ya que el color azul del mar se acentúa conforme más radiaciones absorbe el mar, y además habrá menos fitoplancton para convertirlo en colores turquesa.

Aunque en otras regiones, y debido a que algunas especies de fitoplancton se alimentan de los nutrientes promovidos por la calidez del océano, es probable que el agua se torne más verde. Y es que en estas zonas se espera un aumento de la cantidad de microorganismos vegetales.

No obstante, esto no es positivo: el crecimiento de fitoplancton en algunas zonas no compensará a aquellas en donde este microorganismo deje de crecer, lo que alterará inevitablemente la cadena alimenticia en este ecosistema.

Quizá el cambio en el color de los océanos sería un agasaje visual, ya que su color se volverá más profundo. Pero debemos evitar a toda costa esta alteración combatiendo el cambio climático, por lo menos a partir de la modificación de nuestros hábitos. Si no sabes por dónde empezar, puedes consultar la guía de la ONU para hacerte un agente de cambio paso a paso, sin prisas pero sí con toda la convicción de ayudar a la causa.



El oasis convertido en desierto: imágenes de un mundo post calentamiento global (📸)

En “Forgotten Dried Land”, el fotógrafo Mohammad Baghal Asghari documenta la sequía que ha devastado los campos de Irán durante los últimos 30 años.

Los últimos 30 años han sido terribles para los pobladores de la provincia de Kermán, en Irán. Una región que alguna vez fue rica gracias al cultivo de palma y donde el agua no había escaseado, se convirtió poco a poco en un desierto debido a la escasez de agua y malas prácticas de cultivo.

 

El fotógrafo Mohammad Baghal Asghari realizó esta serie titulada Forgotten Dried Land (La tierra seca olvidada) para documentar la vida de los pobladores de Kermán, la cual puede leerse como una escalofriante profecía de un mundo cada vez más caliente.

Varias son las razones de la ruina de Kermán: la sequía fue provocada por una falta de lluvia extrema, lo que secó los pozos y acabó con los cultivos de palma y pistache; los granjeros utilizaron químicos en los cultivos, lo cual agravó la erosión de la tierra y no se logró recuperar la producción ni las exportaciones del pasado, además de que la ganadería se hizo insostenible. Desde entonces, más de 20,000 hectáreas de cultivo se han convertido en desierto.

El calentamiento global solamente aceleró las duras condiciones de sus pobladores, muchos de los cuales han intentado hacer tomas de agua ilegales, lo que está penado por el gobierno iraní. Ante esto, la ONU ha declarado a Irán como una zona de “escasez de agua”.