Guía para controlar tus raciones de comida usando tu propia mano

No tienes que ir muy lejos para saber qué tan grandes deben ser tus raciones de comida. Tu propia mano te lo indica.

Las raciones que nos sirven en restaurantes a menudo nos entrenan a pensar que esa es la cantidad adecuada para nuestro cuerpo. Pero no es así. Comer más de lo que necesitamos es una de las principales causas de obesidad ya que cambian nuestro metabolismo. Cuánto comemos es tan importante como qué comemos. Pero medir todo simplemente no es realista, así que puedes usar tu propia mano para calcular una porción saludable en todas tus comidas del día. Aquí te ofrecemos algunos tips:

1. Usa tus dos manos abiertas para guiarte en la cantidad de vegetales que debes comer.

2. Usa la parte de enfrente de tu puño para calcular cuántos carbohidratos (arroz, pasta, etc.) debes servirte.

3. Usa tu palma abierta –sin contar los dedos—para saber cual es la porción perfecta de carne y sus alternativas proteínicas.

4. La cantidad de fruta debe ser del tamaño de tu puño.

5. Tu ración de grasas como mantequilla, por ejemplo, no debe ser más grande que la punta de tu dedo índice.

El siguiente infográfico puede servir como guía si tienes antojos un poco más caprichosos como comer helado o crema de maní. No se trata de ser puritanos o demasiado rigurosos con nuestra dieta, ya que eso nunca funciona y disfrutar es esencial, pero sí de ser responsables con nuestro cuerpo y cuidarlo en la medida que podamos. Las manos siempre están ahí para ayudarnos.

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¿Sabías que existen alimentos que puedes reutilizar?: mira cuáles son

El queso duro, los huesos del pescado, y hasta los granos de café usados y remojados guardan un inesperado uso para tu hogar.

No necesitas estar en tiempo de crisis para ahorrar todo lo posible. Es casi inevitable, que después de las comidas en casa, no queden restos de comida; dárselos a las mascotas es una opción, pero en realidad podrías también aprovechar estas sobras en otras comidas para ti o tu familia. 

La experta en comida sustentable, Katherine Martinko, ha elaborado para el sitio TreeHugger una lista de sobras de alimentos que puedes aprovechar fácilmente. 

Aquí algunos ejemplos: 

 

Huesos y sobras de carne de pescado: guárdalas, para posteriormente, hacer un delicioso consomé de pescado.

 

Trozos de las verduras que has cortado: rehúsalos también para hacer consomés o caldo de verduras. 

 

Leche agria: no la tires, puede servirte para acompañar algunos panes. Recuerda que, por ejemplo el jocoque árabe, tiene ese sabor exquisito de leche ácida. 

 

Queso mohoso y cáscaras de queso duras: el queso mohoso, que de hecho es un delicatessen culinario en otras algunas culturas, puede usarse para que le des sabor a algunas sopas, por ejemplo. Lo mismo esas partes duras del queso que aparecen bastante seguido, córtalas y aprovéchalas. 

 

Granos de café usados: 

Los granos que quedan en tu cafetera remojados y despidiendo un delicioso olor tienen dos excelentes funciones. Uno; por contener nitrógeno, magnesio, potasio, calcio y otros minerales, es magnífica como fertilizante para tu tierra, puedes colocar los granos directamente en la tierra, o bien, adherirlos a tu composta. Su segunda uso es como un excelente exfoliante para tu cara y cuerpo; pasa los granos por tu piel, y luego lávate.

 

Vegetales guangos: como la zanahoria, algunos vegetales antes de comenzar a descomponerse se ponen aguados; puedes convertirlos en una rica crema de sopa. Si los remojas en agua fría por unos quince minutos también podrás revivirlos para una deliciosa ensalada. 

 

Pan duro: tu pan ya está duro pero no inmordible, entonces córtalo en cuadrados; puedes hacerlo en la licuadora. Después tuéstalos un poco, así, ahora ya tienes unos ricos crotones.



Descubre las cantidades adecuadas de la canasta básica de alimentos

Con tan sólo un bocado, los alimentos brindan una sensación de confort y bienestar que es capaz de optimizar tanto el funcionamiento como el autocuidado del cuerpo.

La alimentación es tanto una de las necesidades básicas como uno de los grandes placeres de la vida. Con tan sólo un bocado, los alimentos brindan una sensación de confort y bienestar que es capaz de optimizar tanto el funcionamiento como el autocuidado del cuerpo.

Por lo que es indispensable prestar atención adecuada a aquellos productos que ingerimos a nuestro cuerpo. En especial si se trata de alimentos  rodeados de mitos y dudas. Tales como:

Mantequilla. Lo ideal es evitar la mantequilla y remplazarla con productos con baja grasa poliinsaturada. Puedes consumirla en pequeñas dosis, y así reducir los riesgos de incrementar los niveles de colesterol en la sangre.

Leche. Procura consumirla desnatada o semi-desnatada, una vez al día. Esto brindará un tercio de la cantidad de calcio que necesitas.

Huevos. Debido a su cantidad de colesterol, es recomendable limitar su consumo. Por otro lado, los huevos cuentan con toda clase de nutrientes, tales como las vitaminas y las proteínas. Ayudan a controlar la sensación del apetito. El consumo recomendado es de tres veces a la semana.

Aceite de oliva. Se trata del súper ingrediente para mejorar la salud. Su principal uso es en ensaladas. Por lo que la dosis recomendada es entre una y dos cucharadas al día.

Carbohidratos. Estos deberían ser alrededor del 50 por ciento del consumo de la comida en general. En especial si provienen de alimentos integrales. Sin embargo los carbohidratos simples incrementan el riesgo de sufrir de obesidad y otras enfermedades como diabetes y cáncer. Por lo que no es recomendable consumir grandes cantidades de pastas, arroz y pan blanco, ya que se digieren rápidamente liberando azúcar directamente en el flujo sanguíneo.

Carne procesada. Está bien si se consume con moderación, y así se evita riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares, cáncer en los intestinos y otros. Lo ideal es consumirlo sólo un par de veces a la semana si en verdad no hay otra opción (pero no más).

El vino tinto en pequeñas cantidades es bueno para la salud del corazón. Sin embargo, en grandes cantidades, se eleva el riesgo de desarrollar cáncer y otras enfermedades. Por lo que se recomienda consumir una copa de vino tinto al día, con un descanso de un par de días a la semana.

Yogurt. Siempre y cuando sea de sabor natural, el yogurt permite reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes; así como de ayudar a bajar el exceso de peso. Consúmelo regularmente.

Jugo de frutas natural. Los jugos comerciales tienden a tener grandes cantidades de azúcar (cerca de diez).

El pan es bueno para ti, siempre y cuando sea en proporciones moderadas. Por ejemplo, entre dos y cuatro rebanadas al día.

Cafeína. Entre dos y cuatro copas de café o té es bueno para tu salud; sin embargo, es indispensable revisar las calorías en caso de que incluyan otros productos como la leche.

Chocolate oscuro (sin azúcar) es bueno para el corazón, ya que disminuye la glucosa de la presión sanguínea.