Deslumbrantes dunas ultramarinas en las Bahamas

De entre las esculturas naturales del planeta, quizá las que se forman bajo el mar sean de las más espectaculares. Estas fotografías de las dunas de arena y alga, cortesía de la NASA, son un ejemplo perfecto de ello.

Hace trece años, un satélite del Earth Observatory de la NASA capturó esta deslumbrante fotografía (arriba) de la luz y la arena componiendo un magnífico cuadro en el suelo marino de la Bahamas. La imagen venía acompañada solamente de una pequeña descripción: “Mareas y corrientes marinas de la Bahamas esculpieron la arena y las camas de algas para formar estos patrones multicolores y acanalados, de la misma manera que los vientos esculpen las vastas dunas de arena en el Desierto del Sahara”.

Pero una imagen tan bella como esta merecía un poco más de explicación, así que recientemente, la NASA publicó una vista más amplia de la zona (abajo). Allí también se pueden ver los intricados detalles del paisaje submarino, pero la imagen ofrece un sentido más completo de la geología regional. Se puede ver, por ejemplo, que la sección de dunas submarinas es parte de una plataforma más amplia de piedra caliza llamada El gran banco de las Bahamas. La piedra caliza es una roca sedimentaria formada de fragmentos de esqueletos de criaturas marinas, incluyendo corales y foraminíferos, y esta plataforma en particular ha estado acumulando al menos desde el Cretácico.

En la foto inferior también se puede ver una conexión entre las aguas profundas y un estrecho en la forma de lengua, que le ha valido el mote de “La lengua del océano”. Todo esto no es menos que fascinante, y quizá lo mejor de todo es que ese lugar permanece hasta ahora alejado de la intervención humana como un ensoñado cuadro ultramarino.

Bahamas_amo_20140092



Se abren catedrales de hielo en los lagos congelados de Wisconsin

Aunque las personas en esta fotografías parezcan atrapadas bajo una explosión de hielo, están a salvo en uno de los paisajes más fortuitos de la naturaleza, cortesía del calentamiento global.

No todos los efectos del desastre ecológico que vive el planeta son sólo monstruosos. La ruina también tiene su belleza, la decadencia tiene su música; la naturaleza tiene formas de hacer que sus derretimientos, incendios, inundaciones y climas excepcionales tengan una estética (con su carga de terror, por supuesto) insólita y deslumbrante. Como ejemplo, estos lagos de las Islas apóstoles, cerca de Wisconsin, moldearon majestuosas catedrales de hielo debido al clima helado que azotó a Estados Unidos este año.

MJS 100_0292.jpg

Las formaciones en forma de fuegos artificiales son estalactitas formadas por olas enormes que tundieron las cuevas marinas de las islas. Normalmente son inaccesibles para los humanos, pero este año abrieron sus puertas para que algunas personas aventureras se adentraran y admiraran el dramático fenómeno.

Un estimado de 10 mil personas visitó este paisaje, decretado seguro por el Servicio Nacional de Parques de E.U. El acceso permanecerá abierto hasta marzo.

6060978192_7a3f04e0cb_o