¿Sabías que el plástico transfiere toxinas al pescado de tu sushi?

Un estudio reciente sugiere que toda la contaminación que flota en el mar se está filtrando en nuestros alimentos, en especial, al pescado que consumimos.

Chelsea Rochman de la Universidad de San Diego encabezó un estudio que tenía como propósito definir el impacto que la Isla de Basura del Pacífico tiene sobre el pescado que consumimos, los resultados fueron realmente impactantes.

En los últimos años ha surgido mucha evidencia que confirma que los animales marítimos consumen plástico, es casi inevitable pensar en los cadáveres de albatros cuyos estómagos están repletos de basura, pero, se le ha dado poco seguimiento a los peces que consumen basura y que después nosotros comemos.

Según Rochman, que estudió la Isla de Basura, hay muchos pedazos pequeños que los peces pueden confundir con alimentos, esto es particularmente preocupante ya que el plástico absorbe toxinas peligrosas del agua, por ejemplo policlorobifenilos (PCB) y polibromodifenil éteres (PBDE).

Para comprender exactamente cuanto afecta a los peces consumir plástico, Rochman y sus compañeros estudiaron al pez-arroz japonés. Los científicos dividieron a los peces en tres grupos: el primero fue alimentado con pequeños pedazos de plásticos que habían sido remojados en agua de la Bahía de San Diego por tres meses, el segundo con pedazos de plástico limpio, y el tercer grupo tuvo una dieta normal y libre de plástico.

Los resultados fueron muy claros: “Estamos completamente seguros de que el plástico funge como un vector que transfiere químicos nocivos a los peces y a nuestra cadena alimenticia”, explica Rochman.

Los peces que habían consumido el plástico remojado en agua contaminada desarrollaban problemas de salud, afectando principalmente el hígado, algunos de los peces incluso desarrollaron tumores. Los químicos de filtraban directamente al cuerpo de los peces.

El estudio es desconcertante porque estos pequeños peces son la base de la alimentación de muchos otros más grandes, por ejemplo del atún, uno de los pescados que más consumimos actualmente.

Rochman explica que “Si estos pequeños peces están comiendo el plástico y están siendo expuestos a estos químicos, y un pez más grande se come a cinco peces pequeños, está comiendo cinco veces la dosis, y luego el siguiente pez, digamos que un atún, se come cinco de esos peces, está consumiendo veinticinco veces esa dosis”.

Dada la enorme contaminación de los mares, es recomendable limitar nuestro consumo de peces grandes, en vez es recomendable consumir peces más pequeños como las sardinas.



¿Por qué Eslovenia dejará de comercializar el agua potable?

Para Miro Cerar, primer ministro, esta medida pretende proteger el agua, “el oro líquido del siglo XXI”, a nivel legal.

Eslovenia se ha convertido en el primer país europeo en lograr que el agua bebible se convierta en derecho fundamental para todos sus ciudadanos. Esto significa que dejará de ser comercializada por decreto de la constitución del país. 

Al ser un país rodeado de montañas y bosques, Eslovenia es un lugar rico en agua y otros recursos primarios. Este recurso acuífero es un servicio público administrado por el estado, de modo que se usa para suministro de sus habitantes con agua potable. Esta medida evitará que el mercado saque provecho de este recurso natural. 

En palabras de Miro Cerar, primer ministro, esta medida pretende proteger el agua, “el oro líquido del siglo XXI“, a nivel legal: “El agua de Eslovenia es de una calidad alta y, por lo mismo será próximamente el foco de atención de países extranjeros y el apetito de corporaciones internacionales.” Con ello, y otras medidas tomadas en temas de ecosustentabilidad, Eslovenia ha  sido declarado como el primer “destino verde” en el mundo por la organización Green Destinations” –cuya capital es Ljubljana–. 

Esta nueva enmienda en la constitución de Eslovenia permite que cada ciudadano tenga el derecho al agua potable, desarrollando una solución para las 12 000 personas Roma que actualmente no tienen acceso este tipo de agua. Si bien apenas es el inicio desde un ámbito legal, se requieren de acciones físicas que aseguren la inocuidad del agua, la reducción del uso de botellas de plástico y el bienestar de una minoría. 

 



¿Cómo te afecta la contaminación acústica?

La exposición prolongada a la contaminación acústica se asocia con la pérdida de sueño, presión sanguínea elevada, dolor de cabeza, problemas digestivos y cardiovasculares, entre otros.

El término se refiere al ruido, sonido excesivo y molesto, provocado por las actividades humanas (tráfico, industrias, construcciones de obras públicas, fiestas, aviones, locales de ocio, etcétera), que ocasiona efectos negativos en la salud física y mental de las personas.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el límite superior de acústica al aire libre es de 55 decibeles; sin embargo, en lugares como la ciudad de México o Berlín, los niveles oscilan entre 70 y 99 decibeles. En consecuencia, desde 1972, la OMS reconoció al ruido como un agente contaminante y como una falta cívica.

Investigaciones alrededor del mundo, en especial del Chalmers University of Technology, en Suecia, sugieren que la exposición prolongada a la contaminación acústica se asocia con la pérdida de sueño, presión sanguínea elevada, dolor de cabeza, problemas digestivos y cardiovasculares, insomnio, estrés, irritabilidad, bajo rendimiento, pérdida de años de vida así como de audición.

Esta situación es el segundo problema ambiental, después de la contaminación, que repercute en la población a nivel emocional y de salubridad. Sin embargo, las reformas legislativas en relación a la contaminación acústica son insuficientes: “El número de personas expuestas a este tipo de contaminación en nuestras ciudades se mantiene en un alto nivel. Actualmente, el ruido del tráfico se relacionada con problemas de la salud ocasionados por el estrés, como las enfermedades cardiovasculares.” Tor Kihlman, profesor en Chalmers University y autor de la investigación.

Para él, no existen soluciones técnicas sencillas para resolver el problema del ruido causado por el tráfico, así como tampoco una prevención para proteger a nuestros oídos:

La división de las responsabilidades no está clara. Muchas de las medidas necesarias son ideales para implementarse en ciudades densas. Son, en su mayoría, lo necesario para abordar el cambio climático. Por lo que es doble el beneficio para luchar contra este tipo de contaminación. […] Los problemas relacionados con el ruido del tráfico de las calles no pueden ser resueltos efectivamente con tan sólo tomar acciones con la fuente del ruido, tampoco con tecnología previsible. Por consiguiente, el estudio también se enfoca en planificar y construir medidas. Sin embargo, los métodos actuales, de medir y describir las emisiones del ruido, tampoco son suficientes ni adecuados desde el punto de vista del ciudadano afectado.

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Entonces, ¿de qué manera podemos reducir el ruido como parte del proceso de desarrollo de una ciudad? De acuerdo con el estudio, existen cinco posibles acciones:

  1. Orientar adecuadamente los edificios altos, con el fin de que actúen como escudos contra el ruido.
  2. Implantar un límite de velocidad que no rebase los decibeles indicados por la OMS, en especial durante la noche.
  3. Mejorar la pavimentación de las calles, ya que ayudan a reducir el ruido causado por el tráfico.
  4. Motivar a las personas a que caminen o anden en bicicleta, reduciendo así el ruido automovilístico.
  5. Regular el transporte público, con el fin de que genere al menos el mismo nivel de decibeles que el flujo automovilístico.