Lluvia de estrellas Gemínidas: el último gran espectáculo astronómico de 2013

Este fin de semana podremos presenciar la última lluvia de estrellas del año: entre 120 y 160 meteoros nos deleitarán por hora.

Conocida por ser la lluvia de estrellas “más satisfactoria” del año, la lluvia de las Gemínidas es también una de las más esperadas. El fenómeno alcanzará su máxima actividad el 13 y 14 de diciembre con la caída de más de 120 meteoros por hora.

Esta lluvia es una de las dos que no son causadas por un cometa, en vez, es el resultado del asteroide Phaeton 3200. Este asteroide, por cierto, viaja más cerca del sol que cualquier otro. Los meteoros del Phaeton viajan a una velocidad menor a la del Leonid, cuya lluvia ocurrió el mes pasado.

De acuerdo a la NASA, la lluvia podrá ser vista desde cualquier parte del mundo pero recomiendan que aquellos que quieran verla más claramente se alejen de fuentes de luz artificial, así se optimizarán las posibilidades de ver el paso de los meteoros.

Para aquellos que no pueden escaparse de la ciudad pero desean ver la lluvia, Bill Cooke, Danielle Moser y Rhiannon Blaauw, astrónomos de la NASA, ofrecerán un chat en vivo para responder preguntas en torno a la lluvia, además, el canal oficial de la NASA ofrecerá una transmisión en vivo.

En lo que esperamos, les compartimos el video de la lluvia de las Gemínidas del año pasado:



La NASA detecta un disco que “no debería existir” cerca de un agujero negro

Un extraño morador cósmico fue visto merodeando de forma muy inusual a un agujero negro “hambriento”.

Parece que, mientras más sabemos sobre los agujeros negros, más misterios alrededor de este fenómeno inundan el asombro humano. En la última publicación de Stephen Hawking, una de las figuras que dedicaron su vida a profundizar en la naturaleza de los agujeros negros, Hawkings afirmó por primera vez que los agujeros negros no “desaparecen” lo que se tragan, sino que conservan algo de información grabada en su “pelo suave”. 

Ahora, un equipo de investigadores de la NASA encontró una irregularidad mientras observaban un agujero negro masivo situado en la galaxia NGC 3147, a 130 millones de años luz de la Tierra. Con ayuda del telescopio Hubble, la NASA pudo detectar la presencia de un inusual “disco” orbitando alrededor del agujero negro, algo aparentemente extraordinario puesto que es muy extraño que no haya sido tragado; “no debería estar allí”, explica el investigador Stefano Bianchi.

 

¿Por qué es extraño que este disco merodee alrededor del hoyo negro?

Al parecer, el disco de acreción (una estructura en forma de disco, compuesto de gas y polvo girando en torno un objeto central masivo) merodeaba a un agujero negro “hambriento” (es decir, un hoyo que no “se traga” el suficiente material cósmico como para “ser saciado” con regularidad). La presencia de este disco sorprende porque la galaxia es poco activa. Se considera que las galaxias con un núcleo de baja luminosidad tienen un agujero negro hambriento porque no hay material para alimentarlo regularmente. Lo que sorprende a los investigadores es encontrar un disco delgado muy parecido a los que se hallan en las galaxias activas en este lugar.

De hecho, lo interesante es que los discos de acreción, al estar compuestos de grandes cantidades de gas y polvo, suelen ser objetos muy luminosos. De acuerdo con el informe de la NASA, el disco está tan profundamente incrustado en el intenso campo gravitatorio del agujero negro que la luz del disco de gas se altera, dando a los astrónomos una mirada muy peculiar sobre los procesos dinámicos que ocurren cerca de un agujero negro.

Los investigadores eligieron esta “galaxia activa de baja luminosidad” para su estudio, precisamente por tratarse de un territorio cósmico que alberga suficientes hoyos negros hambrientos. 

Esta observación permite analizar con gran detalle las teorías de la relatividad general de Einstein. El material del disco gira alrededor del agujero negro a más del 10% de la velocidad de la luz, con lo cual el gas es más brillante cuando se acerca a la Tierra y se atenúa cuando se aleja. 

“Nunca hemos visto los efectos de la relatividad general y especial en la luz visible con tanta claridad”, añadió Marco Chiaberge, integrante de la investigación. 



Poesía cósmica: hallan meteoro en la Antártida que contenía un cometa en su interior

Pero, ¿cómo llegó ahí?

La Antártida es un territorio colonizado por el espacio. Ahí, la NASA y otras agencias espaciales han encontrado más de 20,000 meteoros. Y es que las condiciones de ecosistemas gélidos o desérticos funcionan como una caja, que preserva intactos los cuerpos celestes que caen desde el espacio.

 

Una antropología del universo

Fue en este continente helado donde se encontró un meteoro que guardaba un secreto en su interior: el fragmento de un cometa.  Tras minuciosas observaciones, un equipo internacional de científicos, dirigidos por investigadores españoles de la Universitat Politècnica de Catalunya, encontraron el diminuto fósil en este meteoro, que ha sido atesorado por la NASA durante años y cuyo nombre es La Paz 02342.

El núcleo de los cometas está constituido por materia estelar y hielo.
Su estela es una atmósfera formada de gas y polvo.

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CSIC-IEEC/NASA

El fósil estelar encontrado en el meteoro antártico es tan pequeño –de apenas 100 micras– que fue necesario usar tecnología que permite realizar sondeos electrónicos a escala nanométrica. Pero queda una pregunta…

 

¿Cómo llegó ahí?

El meteoro está compuesto por una mezcla inusual de materiales orgánicos, incluidos granos presolares sintetizados en estrellas, los cuales enriquecieron los materiales primigenios de nuestra galaxia. Esto hace de todos estos cuerpos estelares una especie de “cápsula del tiempo”, misma que permite conservar muchos de los elementos presentes en el universo, incluidos los volátiles cometas.

Los asteroides, que son el material del que proviene la mayoría de los meteoros, también tuvieron un proceso de desarrollo. Según los científicos, La Paz 02342 viene de un asteroide que aún se encontraba en crecimiento hace más de 3 millones de años. Dicho asteroide capturó al pequeño cometa y lo alojó en una zona que posteriormente se desprendería, convirtiéndose en un meteoro.

Así que no estamos sólo ante un trozo de poesía cósmica pura, sino también ante la posibilidad de conocer más de la química del universo temprano, época en la cual este cometa se paseaba antes de ser absorbido por un asteroide –imagen que, por lo demás, tiene su parte lúgubre–. Nos encontramos ante una emocionante antropología del universo que nos hace preguntarnos…

¿Será que algún día terminaremos de desentrañar los secretos del cosmos?

 

* Imagen principal: María del Sol Hernández-Bernal, edición Ecoosfera