Las hamburguesas de comida rápida contienen menos de 15% de carne

Las hamburguesas de cadenas comerciales no son lo que pensamos y hay una razón para que puedan venderse tan baratas. Un estudio se dedicó a revaluar ocho marcas de comida rápida, y esto fue lo que encontró:

Es común pensar que los precios de las hamburguesas en las cadenas de comida rápida son una ganga. Y sí lo es, pero hay una razón para esto: la composición de la carne de que están hechas las hamburguesas no es verdadera carne. O no del todo. Un reciente estudio publicado en Annals of Diagnostic Pathology se dedicó a investigar composición típica de una hamburguesa comercial.

El propósito de este estudio fue evaluar el contenido de ocho marcas de comida rápida utilizando métodos de histología. Encontraron que la cantidad de agua en la composición abarcaba del 37% al 62% y el contenido de carne iba de 2.1% al 14.8%. El costo por gramo de hamburguesa, por lo tanto, sería de $0.2 dólares mínimo y $0.16 máximo.

Los estudios bajo el microscopio también revelaron músculo esquelético, tejido conectivo, vasos sanguíneos, nervio periférico, tejido adiposo, material vegetal, cartílago y hueso. Esto es: las hamburguesas típicas de fast food están compuestas de muy poca carne. Aproximadamente la mitad de su peso está formado por agua, y tipos inesperados de tejidos, incluyendo el hueso y el cartílago, conforman otra gran parte de ella. Así que la próxima vez que pienses que es una ganga ya sabes por qué es que las pueden vender tan baratas.

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Si recoges la comida del suelo antes de 5 segundos ¿las bacterias la alcanzarán?

El mito dice que no, pero ¿qué tan cierto es?

Foto:latercera.com

Existe un mito sobre la comida que dicta que si un alimento se ha caído al suelo, pero lo recoges antes de 5 segundos, entonces las bacterias no lo alcanzarán. ¿Qué tanto es cierto? The Guardian hace un interesante recuento de algunos estudios para llegar a una conclusión sobre ello.

En la Universidad de Illinios, en el 2003, la primera en investigar este mito fue la estudiante  de preparatoria Jillian Clarke; ella y su equipo llenaron los azulejos del sitio con bacterias E coli y colocaron gomas y galletas durante 5 segundos en el suelo; notaron que las bacterias habían sido transferidas a las gomas antes de este tiempo pero solo de aquel suelo más rugoso, no así del de las áreas más lisas.

Por su parte, otro estudio de Paul Dawson, profesor de la Universidad Clemson, publicado en el Journal of Applied Microbiology, encontró que más que el tiempo, la transfusión de bacterias depende de qué tan limpio se encuentre el suelo.

Otro estudio de la Universidad de Aston, encontró que tan pronto el alimento toque el suelo, estará contaminado, pero más en superficies rugosas. ¿Qué hacer? Una vez recogida tu comida, mira al suelo, y luego analiza que tan sucio está el espacio; después resuelve si comerlo o no, aunque quizá lo óptimo sería no hacerlo…



Lo que una Big Mac hace en tu cuerpo a una hora de haberla comido (INFOGRÁFICO)

Además el sodio y el jarabe de maíz con altos niveles de fructosa son adictivos, lo cual pueden convertirse en factores influyentes en la obesidad.

Aunque sabemos que la comida chatarra es realmente nociva para el cuerpo, la realidad es que a veces tenemos antojo de pecar con esos grasosos y suculentos platillos. Como por ejemplo, una hamburguesa de McDonald’s –dígase, una Big Mac–. Sin embargo, ¿sabes qué provoca este junk food en tu cuerpo?

De acuerdo con el infográfico hecho por fastfoodmenuprice.com, a los diez minutos de haber ingerido este alimento, el cuerpo libera una serie de neuroquímicos como la dopamina –la cual se encarga de brindarle placer al cuerpo, y funciona de manera similar que las drogas como la cocaína–, y recibe 540 calorías que aumentan a niveles anormales de azúcar.

A los 30 minutos, los niveles de sodio se elevaron al grado que puede desencadenar una deshidratación con síntomas de similares al hambre –obligándote a creer que tienes hambre de nuevo. Esto sucede también dado que la hamburguesa tarda más tiempo en digerirse que otros alimentos dado sus altos niveles de grasa –una Big Mac tiene 1.5 gramos de grasas trans, lo cual toma 51 días en digerirse–.

Después de los 40 minutos, el cuerpo está demandando por más comida, debido a que se ha perdido el control sobre la glucosa en la sangre. Mientras tanto, el jarabe de maíz con alta fructosa hace que desees comer más al ser absorbido por el tracto GI causando que la insulina aumente.

Además el sodio y el jarabe de maíz con altos niveles de fructosa son adictivos, lo cual pueden convertirse en factores influyentes en la obesidad –así como la ausencia de actividad y el exceso de calorías. De hecho, una persona saludable no tendría problemas con la glucosa, volviéndola capaz de digerir los carbohidratos en esa comida, a menos que se sufra de diabetes o de una enfermedad cardíaca.

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