La incógnita de un océano que se escondió en Australia

Una extraña combinación de eventos –que aún no están del todo claros– resultaron en que un océano en Australia se escondiera dentro del continente con todo y su ecosistema de vida marina.

Desde 1992 la tecnología satelital permite medir el nivel del mar en el planeta, y desde entonces los niveles han ido subiendo tres milímetros cada año, en gran parte por el calentamiento global que hace que el hielo de los polos, de los glaciares, de Groenlandia y de Antártica se derritan. Sin embargo, para gran sorpresa de John Fasullo del National Center for Atmospheric Reaserch de Boulder, Colorado (que dicho sea de paso no está ni cerca del mar; sólo se necesitan los datos que arroja la computadora), a fines de 2010 y principios de 2011 y por primera vez desde que existe esta medición el nivel de los océanos bajó 7 milímetros.

La situación duró hasta finales de 2011, pero no muchos científicos lo notaron: estaban preocupados por grandes inundaciones en Australia. Fasullo, desde Boulder, supo conectar ambos sucesos. La información satelital indicaba que en Australia, Sudamérica y el sudeste de Asia había más agua que en otros años, lo cual era el inicio de la explicación. Grandes porciones continentales habían retenido más agua que antes.

Y hay dos factores más. El primero es que el Océano Índico estuvo más caliente en el Este que en el Oeste, lo cual empujó más aire húmedo y caliente hacia Australia. Eso no sucedía desde hacía veinte años. El segundo factor era el cambio del viento en Antártica, que viró de dirección hacia el Sur, acentuando el efecto previo.

Pero lo normal es que el exceso de lluvia provocada por estos factores caiga a tierra y luego al mar, lo cual no sucedió en el caso de Australia, que resulta tener una gran capacidad para contener agua por largos periodos de tiempo. En el Oeste hay pocos ríos que llegan al mar, y, en el Este, muchos de los canales que se convierten en ríos al caer la lluvia desembocan en una cuenca desértica en el centro del continente. Cuando esto sucede, la cuenca crece hasta convertirse en el Kati Thanda-Lake Eyre, una suerte de mar tierra adentro.

Estos factores sólo explican la reducción de 3.75 milímetros del nivel del mar. El resto —casi la mitad— aún es una incógnita.

[New Scientist]



Conoce el contenedor flotante que limpia el océano

Construido a partir de plástico reciclado almacena grandes cantidades de desechos, e incluso petróleo o detergentes en el agua.

Uno de los más tristes indicadores de nuestra ambiciosa manera de vida, en la que el consumismo pareciera ser la máxima, es el nivel de contaminación en los océanos. Existen sobre todo algunos puntos donde las corrientes marítimas hacen confluir grandes cantidades de basura, sobre todo de engorroso plástico, y donde se forman literales islas de desechos…

Las iniciativas para limpiar el océano son cada vez más, y dos australianos, Andrew Turton y Pete Ceglinski, han creado Seabin, un contenedor flotante hecho de plástico reciclado que va recolectando basura en el agua.

Este colecta botellas, papel, e incluso líquidos como petróleo, combustible o detergente que está en el mar.

Una de las metas es hacer Seabin a partir de nuestro plástico y simultáneamente capturar más, es un efecto dominó. (…) La secunda meta es crear un mundo donde no necesitemos de Seabin.

Sus Seabin son hechos por sus creadores desde casa, y en 2016 lanzarán los primeros prototipos, que de hecho, han sido probados ya en su efectividad. Para que este proyecto tenga más alcance puedes apoyarlo en Indiegogo y obtener más información del mismo en seabinproject.com.

[boredpanda]



Las fotografías de las sirenas contemporáneas que llaman al cuidado del océano (FOTOS)

Mujeres de todo el mundo y de todo tipo de belleza posan para salvar al océano.

Desde el 2012 las fotógrafas Angelina Venturella y Chiara Salomoni han viajado por el mundo, sobre todo en parajes rodeados de agua como los océanos. Han convocado a personas comunes, sobre todo a mujeres, cuya belleza natural nos recuerda que la diversidad es más sublime que la estética homogénea promovida desde los medios de comunicación. Con la ayuda de una producción notable en vestuario han convertido humanas en sirenas contemporáneas (algunas de sus colas han costado miles de dólares). 

La producción de las fotos es muy sorprendente. Alguna que otra estrella de Disney aparece en las fotografías pero la mayoría son mujeres comunes. 

Estas imágenes forman parte del Project Mermaids hecho para hacer conciencia sobre la protección de los océanos. Ahora han acumulado un bagaje bastante sugerente y grande y han conseguido algunas muestras de arte. Las ganancias serán para la asociación Save Our Beach: te recomendamos ver su serie completa en su sitio.