Impresionante fotografía de la Corriente Magallánica tomada por el Telescopio Espacial Hubble

Imagen de la Corriente Magallánica, tomada por el telescopio Hubble de la NASA.

Hace eones, dos de nuestras galaxias satélites se cerraron en un juego cósmico casi bélico. Sus interacciones gravitacionales fúricas arrancaron una gran franja de gas caliente material potencial para formar estrellas, que ahora rodea la mayor parte del hemisferio sur de nuestra galaxia.

La llamada Corriente Magallánica toma su nombre de sus progenitores, las galaxias enanas conocidas como Nubes de Magallanes.

Los científicos se preguntan cuál es el curso de la Corriente Magallánica; es posible que la franja eventualmente caiga en nuestra Galaxia, causando un frenesí de formación de estrellas.

Esta imagen, tomada con el telescopio Hubble de la NASA, muestra la larga cinta de gas descubierta en un radio de longitud de ondas en los 70, en tonalidades rosas contra una vista panorámica del cielo a través del plano de la Vía Láctea. Las Nubes de Magallanes, ambas galaxias enanas satélites de la Vía Láctea, se observan cerca de la punta del lado derecho de la franja. Los resultados indican que el mayor parte del material de la franja proviene de la Pequeña Nube de Magallanes. La Corriente Magallánica es muy probablemente resultado de las interacciones de la marea gravitacional de las dos galaxias enanas hace unos 2 billones de años. La Pequeña Nube de Magallanes perdió más material debido a que tiene una masa mucho menor a la Gran Nube de Magallanes.

En este enlace, la imagen en tamaño completo.

[io9]



El cielo en rayos X: una radiografía de la bóveda celeste compartida por la NASA

Este mapa muestra la energía de las estrellas y otros cuerpos celestes que no es perceptible a simple vista.

La NASA, a través de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), quiere saber qué sucede en el interior de las estrellas de neutrones. Éstas son los remanentes que dejan las supernovas tras su muerte, y también son uno de los cuerpos celestes más misteriosos. De hecho, de lo poco que se sabe de las estrellas de neutrones es que al colisionar una con otra, generan la mayor energía del universo de una magnitud sólo superada por el Big Bang–. Entre otras cosas, esto produce átomos de oro –que, por cierto, nuestro cerebro necesita para funcionar–.

Por eso la NASA quiere saber más de las estrellas de neutrones…

Para lograrlo, la NASA ha observado todos los rayos X emitidos por las estrellas de neutrones, así como por muchos otros cuerpos celestes. Y a partir de la recolección de data cósmica mediante estas observaciones, los astrónomos han hecho un mapa del cielo en rayos X, el cual muestra los movimientos en la bóveda celeste y los sucesos que, a simple vista, no podemos ver.

cielo-rayos-x-nasa-imagenes-mapa-universo-estrellas-neutrones

La imagen devela, en sus bellos arcos y nodos, la emisión de energía de diversos cuerpos celestes y su movimiento a través del cosmos. Para crearla, los astrónomos utilizaron el Neutron Star Interior Composition Explorer, un explorador que es programado con un itinerario de búsqueda y se desplaza de un lugar a otro para captar los rayos X del cielo.

No obstante, el explorador sólo funciona durante la “noche” de la ISS, es decir, cuando la estación está cubierta de los rayos del sol por la Tierra, lo que sucede ocho veces al día, es decir, a la mitad de cada vuelta que la ISS le da a nuestro planeta. Por eso la construcción de esta imagen ha tenido que ser gradual, pues sólo poco a poco se han podido completar los espacios que han quedado sin ser observados.

Por ahora, la imagen ya es asombrosa. Y es que, aunque todavía no cuenta con un procesado refinado, ya revela los movimientos energéticos de supernovas sumamente distantes, que se hallan hasta a 90 años luz de nuestra galaxia. Con la información que esta misión recolecte, los astrónomos esperan saber más de las supernovas y de sus “cadáveres”, las misteriosas estrellas de neutrones, cuyo material, se cree, es el más fuerte y pesado en el universo.



La Vía Láctea chocará con otra galaxia antes de lo esperado (y será una pirotecnia cósmica)

La especie humana futura presenciará un espectáculo cósmico sin precedentes.

Nuestra Vía Láctea está viajando directo hacia una galaxia vecina: la Gran Nube de Magallanes. Aunque se pensaba que el choque estelar sería primero con la galaxia de Andrómeda, científicos de la Universidad de Durham pronostican que será la Gran Nube de Magallanes la que colisione con la nuestra primero, en aproximadamente 2 mil millones años, de acuerdo con el sito Sky News.

Por ahora, esta galaxia enana orbita a una distancia segura de la nuestra, ¿Será que para entonces la especie humana y demás vida del planeta esté en riesgo de extinción? Acorde a los investigadores, los humanos no sólo estarán completamente a salvo, sino que nuestra especie presenciará un espectáculo increíble. La Vía Láctea absorberá a la Gran Nube de Magallanes, y el agujero negro que se encuentra en su centro engullirá sus estrellas y nebulosas. ¿Qué pasará después? El agujero se inflará a ocho veces su tamaño normal, convirtiéndose en un cuásar.

El oscuro centro de la Vía Láctea se convertirá en un cuásar: el objeto más luminoso del universo.

Los investigadores aseguran que el cielo explotará en un espectáculo de fuegos artificiales. Mientras, este agujero negro supermasivo emitirá rayos de energía radioactiva extremadamente brillante. El poder del cuásar que se formará será enorme: estos objetos cósmicos tienden a arrojar una luz 100,000 veces más brillantes que la propia Vía Láctea.

La gigantesca colisión entre galaxias tendrá otras consecuencias. Se predice que el orden de las constelaciones que conocemos se modificará, transformando por completo la geografía del cielo nocturno. Algunas estrellas se perderán para siempre en el olvido; otras serán arrojadas a galaxias cercanas. Aunque el hecho impresiona, realmente no se necesita de una explosión para desordenar las estrellas: nuestras constelaciones viven en transformación constante.

¿Cómo se verá este evento astronómico en 2,000 años? ¿Nuestros descendientes contarán con tecnologías inimaginables para disfrutarlo? Lo seguro es que el planeta Tierra estará a salvo, pues es poco probable que el cuásar acabe con nuestro sol. Los humanos del futuro sólo tendrán la envidiable tarea de encontrar un sitio oscuro, acomodarse y disfrutar de este maravilloso show espacial.