Cuatro parásitos que quisieran invadir tu cerebro

Estos cuatro parásitos son bastante comunes y están buscando casa en algún cerebro humano. Tener una buena higiene, conocer sus nombres y de dónde vienen podría ayudar a prevenir una infección.

En el último mes, dos niños de doce años han llegado a los titulares después de haber sido hospitalizados por una infección extremadamente rara y terrorífica: la amiba come-cerebros.

Encontrada generalmente en lagos, ríos y manantiales frescos, la Naegleria fowleri puede entrar por la nariz de una persona y llegar al cerebro en donde comienza su trabajo de destruir tejidos cerebrales. Treinta y dos casos en Estados Unidos entre el 2001 y el 2010  han ocurrido en los alrededores de Florida.

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Desafortunadamente la Naegleria fowleri no es el único microorganismo que, dada la oportunidad, querrá invadir el cerebro humano.

La Taenia solium, común en África, Asia y Sudamérica es un tipo de Cestoda que puede vivir en el tracto intestinal humano produciendo huevos que luego serán expulsados fecalmente por su anfitrión humano. Luego, los huevos pueden ser ingeridos por puercos mientras buscan comida. Las larvas nacen en el estómago del puerco y encuentran su camino hacia el torrente sanguíneo y eventualmente llegan sus músculos, donde muy probablemente serán comidos por un humano. Una vez que esto sucede, los parásitos viajan al cerebro del humano y forman quistes que causan una enfermedad llamada  neurocisticercosis. Esto puede provocar ataques epilépticos, dolores de cabeza e incluso llevar a la muerte.

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Otro parásito de este tipo es el Toxoplasma gondii, un organismo unicelular que sólo se puede reproducir en condiciones provistas por los intestinos de un felino. Cuando infecta a una rata hace que esta pierda todo el miedo a la orina de gato, incrementando su probabilidad de ser comido por un gato y devolver el parásito a su lugar favorito. Tristemente los humanos también pueden ser infectados por el gondii. En Estados Unidos una de cada cuatro personas han sido infectadas con este parásito, pero sólo un porcentaje pequeño se enferma lo suficiente como para darse cuenta. El riesgo de este parásito es la automutilación (sobre todo en mujeres). Llega al cerebro y provoca una suerte de psicosis que puede derivar en la autodestrucción de la víctima.

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Por último, el Loa-loa es un gusano que se establece en los ojos. La especie, encontrada en el oeste y el centro de África, puede emigrar por los tejidos humanos por periodos de diez a quince años. La infección ocurre por la mordida de un venado y por las moscas mango que viven en selvas tropicales y pantanos. Tener un gusano viajando por tu cuerpo puede causar comezón, inflamación, daño al sistema nervioso y a la retina. Paradójicamente, utilizar medicinas para matar la Loa-loa puede ser peligroso; cuando un gran número de sus larvas mueren alrededor del cerebro pueden bloquear las capilares y causar encefalopatía, una condición que puede causar pérdidas cognitivas, problemas de memoria, cambios de personalidad y otras.

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[PopSci]

 



5 parásitos que posiblemente se han encontrado en tu comida

La mayoría de las infecciones parasitarias pueden resolverse con una higiene adecuada, como lavando las frutas y verduras y evitando el contacto de la contaminación en los alimentos

Un parásito, fascinante y repulsivo. Son organismos que viven en nuestra comida y que pueden multiplicarse en el interior de un humano provocando serias infecciones intestinales. Su supervivencia ha consistido en transmitirse vía fecal-oral, en donde sólo hace falta entrar en contacto con los fluidos de una persona infectada –inclusive, con la mordida de un mosquito, comida o agua–.

Si bien la mayoría de las infecciones parasitarias pueden resolverse con una higiene adecuada, como lavando las frutas y verduras y evitando el contacto de la contaminación en los alimentos, hay ciertos parásitos que pueden prevalecer en la comida. Aquí están diez de los más comunes:

1. Taenia solium

Un sólo parásito en forma de lombriz como este puede llegar a medir 10 m. Sus larvas pueden coexistir en puercos no cocidos, y desarrollarse en un medio ambiente intestinal –como el de los humanos– a través de los nutrientes que se consumen a lo largo del día.

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2. Echinococcus granulosus

Con tan sólo 3-7 mm de largo, esta bacteria es común en carnívoros como los perros y las ovejas. Por lo que los humanos pueden contagiarse a través de los huevecillos que habitan en las heces de los perros, los cuales contaminan los productos alimenticios a través del viento. Los huevos pueden mantenerse inactivos durante meses, inclusive en temperaturas bajo cero.

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3. Echinococcus multilocularis

Es común encontrar este parásito en roedores y animales domésticos, y puede reproducirse y expandirse como tumores.

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4. Toxoplasma gondii

Afecta principalmente en mamíferos de sangre cálida, como gatos y roedores. Entre el 10 y 80 por ciento de la población humana ha estado infectada por este parásito, el cual se queda pegado en el tejido intestinal de por vida. De hecho, la mayoría de las personas no presentan síntomas y, por tanto, no saben que están infectados.

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5. Cryptosporidium spp

Se transmiten principalmente vía agua o comida que se lavó con agua contaminada. Está presente en todos los países del mundo, y puede causar diarrea. Para evitar su infección, basta con lavar y desinfectar bien los alimentos.

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Desparasítate de forma natural con estos consejos

Desde organismos unicelulares hasta gusanos, estos gérmenes se reproducen, crecen y se multiplican en el interior del sistema digestivo

Cuando tenemos hambre es inevitable buscar alternativas para saciar esta necesidad básica. En caso de contar con algún aperitivo saludable gozamos de ese enorme placer que brindan las frutas, legumbres, jugos, frutos secos y licuados, entre otros. No obstante, ¿qué pasa si morimos de ganas por esas garnachas que a diario nos tientan con su deleitoso aroma saliendo del transporte público?

Al alimentarnos asiduamente de este tipo de alimentos, los cuales están expuestos a suciedad, contaminantes, bacterias y patógenos nocivos para la salud, tendemos a acumular parásitos dentro de nuestro cuerpo. Desde organismos unicelulares hasta gusanos, estos gérmenes se reproducen, crecen y se multiplican en el interior del sistema digestivo; en consecuencia, se sufre de diarreas, gases, dolores estomacales, mareos, picazón, migrañas o inclusive acné.

En caso que sufras de esta sintomatología, lo recomendable es visitar a un profesional que te brinde la información adecuada al respecto. Mientras tanto, como métodos adicionales viables para eliminar del cuerpo a estos parásitos, bacterias y virus, te compartimos estos antiparasitarios naturales:

– Ajo. Gracias a sus propiedades químicas, esta planta elimina naturalmente los parásitos intestinales. Instrucciones: Toma una cucharadita de aceite de ajo, o hierve una taza de leche con dos dientes de ajo, mezcla que beberás dos veces al día durante 5 días.

– Coco. Expulsa todo tipo de gusanos intestinales al comer una cucharada de coco recién molido y, después de 3 horas, una cucharada de aceite de ricino.

– Ajenjo. Reduce la segregación del ácido en el estómago, mejorando la digestión y la absorción de los nutrientes.

– Clavo. Con propiedades antiparasitarias, antifúngicas, antivirales y antiinflamatorias, esta especia elimina el dolor, bloqueando el crecimiento de nuevos parásitos.

– Zanahoria. Sus componentes químicos se encargan de atacar a los parásitos. Instrucciones: hierve durante 30 minutos una zanahoria sin pelar. Deja enfriar, agregando algunas cucharadas de miel. Y durante 5 días, consume la mezcla.

Recuerda que, cuando los parásitos hayan muerto, necesitas limpiar el tracto intestinal para eliminarlo definitivamente con un poco de áloe vera, un enema o un lavado intestinal. Para fortalecer el proceso de desparasitación, recuerda alimentarte saludablemente, visitar a tu médico regularmente y desparasitarte al menos cada 6 meses.

Fotografía principal: Javier Díaz Barrera