Una melodía escrita con data sobre el calentamiento global

Utilizando data de la temperatura de la superficie de la NASA, un estudiante de de la Universidad de Minnesota creo un performance de cello que traza el calentamiento de nuestro planeta.

La música sea quizá la mejor manera de conmover al mundo. Mucho más que la escritura, la música tiene la capacidad de ser leída por todos los habitantes de la Tierra. Bajo esta premisa, el cellista Ensia, hace una “traducción” del calentamiento global a una sublime melodía.

“Una melodía de nuestro calentamiento global” es una suerte de gráfica auditiva que dice mucho más claro lo que ha venido sucediendo en el mundo en cuanto a su temperatura. Sobre su trabajo, Ensia dice:

La data de la temperatura fue mapeada sobre un rango de tres octavas, con el record del año más frio (1909) puesto en la nota más baja del cello (C abierta). Cada medio tono ascendente es igual a 0.03°C de calentamiento planetario.

En la composición de Crawford, cada nota representa un año, ordenado de 1880 a 2012. La cima refleja la temperatura promedio del planeta relativa a la línea base de 1951-80.b Las notas bajas representan años relativamente fríos, mientras que las notas altas significan años relativamente cálidos.
El resultado es una secuencia evocadora que traza el calentamiento de nuestro planeta año con año desde finales del siglo XIX.

Vía treehugger



El oasis convertido en desierto: imágenes de un mundo post calentamiento global (📸)

En “Forgotten Dried Land”, el fotógrafo Mohammad Baghal Asghari documenta la sequía que ha devastado los campos de Irán durante los últimos 30 años.

Los últimos 30 años han sido terribles para los pobladores de la provincia de Kermán, en Irán. Una región que alguna vez fue rica gracias al cultivo de palma y donde el agua no había escaseado, se convirtió poco a poco en un desierto debido a la escasez de agua y malas prácticas de cultivo.

 

El fotógrafo Mohammad Baghal Asghari realizó esta serie titulada Forgotten Dried Land (La tierra seca olvidada) para documentar la vida de los pobladores de Kermán, la cual puede leerse como una escalofriante profecía de un mundo cada vez más caliente.

Varias son las razones de la ruina de Kermán: la sequía fue provocada por una falta de lluvia extrema, lo que secó los pozos y acabó con los cultivos de palma y pistache; los granjeros utilizaron químicos en los cultivos, lo cual agravó la erosión de la tierra y no se logró recuperar la producción ni las exportaciones del pasado, además de que la ganadería se hizo insostenible. Desde entonces, más de 20,000 hectáreas de cultivo se han convertido en desierto.

El calentamiento global solamente aceleró las duras condiciones de sus pobladores, muchos de los cuales han intentado hacer tomas de agua ilegales, lo que está penado por el gobierno iraní. Ante esto, la ONU ha declarado a Irán como una zona de “escasez de agua”.