Los peligros (que no te han dicho) de tomar refresco de dieta

Contrario al sentido común y a lo que nos han hecho creer las compañías refresqueras, la soda de dieta, entre otras cosas, también causa aumento de peso.

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Un nuevo estudio conducido por Pudue University ha encontrado que los endulzantes artificiales en la soda de dieta pueden causar aumento de peso, síndrome metabólico, diabetes y enfermedades del corazón.

Además, el estudio también encontró que los endulzantes artificiales en los refrescos pueden interferir con la respuesta normal de tu cuerpo al azúcar, desregulando los niveles normales de azúcar en la sangre incluso más que el refresco regular.

Esto es porque el azúcar falsa engaña a tu cuerpo a pensar que estas tomando calorías asociadas con el sabor dulce. Pero eso significa que el cuerpo no sabe cómo procesar el azúcar regular; y deja de liberar la hormona que controla el azúcar en la sangre y la presión arterial.

Susan Swithers, autora del estudio de Purdue, declaró que a los consumidores de refresco no siempre se les dan los hechos correctos acerca de las consecuencias de tomar refrescos de dieta. “No es raro que a la gente les lleguen mensajes de que los productos artificialmente endulzados son sanos, les ayudará a perder peso o a prevenir el aumento de peso”, dijo Swithers. “Los datos que respaldan tales declaraciones no son muy fuertes, y aunque parezca sentido común pensar que los refrescos de dieta no son tan problemáticos como los refrescos regulares, el sentido común no siempre está bien”.

[The Daily Beast]



Los alimentos que debes evitar si sufres de estos males

Para fomentar la salud integral de nuestro ser, debemos tomar en consideración nuestra alimentación de acuerdo con nuestras propias necesidades corporales

La salud es un tema complejo. Consideramos que una buena salud se genera debido a la ausencia de una enfermedad, cuando en realidad se trata del resultado positivo de prácticas constantes en relación con el cuerpo, el pensamiento, las emociones y el espíritu. 

De modo que, para fomentar la salud integral de nuestro ser, debemos tomar en consideración nuestra alimentación de acuerdo con nuestras propias necesidades corporales. Según Melissa Breyer, editora de Modern Mother Nature, es importante tomar en consideración la dieta que necesita tu cuerpo para mantenerse en su óptimo funcionamiento. Así que escucha a tu cuerpo y enfócate en cuidarlo adecuadamente a través de la comida:

Consume menos alimentos con margarina si tienes altos niveles de colesterol. Escoge alternativas más saludables libres de grasas trans, las cuales aumentan los niveles de colesterol malo (LDL), reduciendo el colesterol bueno (HDL). Por ejemplo, mantequilla o aceite de oliva.

En caso de que quieras bajar de peso olvídate de los endulzantes artificiales, ya que inducen el aumento de niveles de glucosa (y por lo tanto, el incremento del peso) en el cuerpo. Además, estos productos se encuentran relacionados con la contaminación de la vida marina.

Si quieres regular tu sistema hormonal, evita consumir productos enlatados. No todos los productos cuentan con el certificado de higiene libre de Bisfenol A(BPA), un estrógeno sintético que altera el sistema hormonal. El BPA  se asocia con enfermedades como la infertilidad, el cáncer de mama, obesidad, diabetes, pubertad precoz y cambios conductuales, entre otros.

Reduce el consumo de azúcar dejando de comprar cereales comerciales. La mayoría de los cereales comerciales, tales como los de Kellogg’s, contienen 56% de azúcar en su peso. Ahora imagínate consumir un tazón de estos cereales a diario.

Si estás preocupado por los alimentos genéticamente modificados, procura evitar productos derivados de la soya y el maíz. En su lugar, busca productos que tengan el certificado libre de cualquier alteración genética.

Elimina los pescados si estás preocupado por el mercurio, el cual es una neurotoxina que puede afectar tanto al cerebro como al sistema nervioso en caso de una exposición constante.

Si te gusta la comida limpia, entonces olvídate de la comida chatarra, rápida o procesada. La mayoría de este tipo de alimentos cuenta con altos niveles de alteraciones genéticas, así como de químicos que pueden afectar al cuerpo. Además fomentan un gran riesgo de contaminación en todo el medio ambiente.

No bebas refresco si tienes diabetes.

Busca manzanas orgánicas en caso de que quieras productos libres de pesticidas (conocidos como principales cancerígenos).



Baja 10% la venta de refrescos por los nuevos impuestos en México (pese a estrategias publicitarias)

En un año la disminución en el consumo es notable, aun cuando algunas marcas han implementado ingeniosas estrategias de marketing

Por primera vez, después de muchos años en auge, cayeron las ventas de los refrescos y las bebidas azucaradas en México. Este país es el principal consumidor de refrescos y también el más obeso del mundo, tanto en el nivel infantil como adulto.

El año pasado fueron etiquetados nuevos impuestos a las bebidas azucaradas y al refresco; también se bloqueó la publicitación de comida chatarra en horarios para niños (aunque algunas marcas lograron colarse tramposamente, pese a no ser nutritivas). En este contexto, han emergido los primeros resultados de ventas. 

Afortunadamente, en un año cayeron 10% las ventas de refrescos, desde el inicio de la aplicación de los nuevos impuestos (aproximadamente de 1 peso por litro). Esto pese a las estrategias de marketing altamente afectivas implementadas por Coca-Cola (principal refresco ingerido en México), que desde julio ha incrustado nombres de personas a sus latas para generar un vínculo emocional con los consumidores. Según la propia marca: “Las reacciones positivas de la gente nos han dejado impactados, pues más allá de un nombre en un empaque hecho especialmente para ellos, se han creado motivos para compartir momentos de felicidad con quiénes más quieren” (declaración de José Luis Basauri, director de marca de Coca-Cola México para El Financiero).

En una reciente encuesta hecha por la Alianza por la Salud Alimentaria se develó también que 52% de los mexicanos considera que consume menos refresco y 16% de los padres señala que sus hijos casi nunca los consumen, 9% más que el año pasado. Al parecer, los nuevos impuestos están impactando positivamente en la disminución del consumo en bebidas chatarra; ahora, las organizaciones como la antes mencionada buscarán que parte de los nuevos impuestos sean destinados verdaderamente a la implementación de bebederos en las escuelas de todo el país.