La planta nuclear de Fukushima sigue filtrando material radiactivo al océano

A dos años del desastre nuclear provocado por el tsunami en Fukushima, la planta sigue descargando material radiactivo en las aguas del Pacífico, sin que las autoridades sepan cómo detenerlo.

El accidente nuclear de la planta de Fukushima, Japón, en marzo del 2011, sigue produciendo importantes filtraciones de materiales peligrosos al océano, y es posible que desde hace dos años haya sido así, según declaraciones del director de regulaciones nucleares del país nipón, Shunichi Tanaka.

A decir de Tanaka, ni su agencia ni la gente que maneja la planta tienen a ciencia cierta una idea de dónde provienen las filtraciones ni de cómo detenerlas. Esta semana se reportaron niveles inusualmente altos de cesio, tritio y estronio en el agua debajo de la planta, lo que ha generado una gran movilización para encontrar la manera de sellarla e impedir que estos materiales sigan filtrándose.

Los niveles de cesio y estronio son especialmente preocupantes para los especialistas, pues estos materiales radiactivos son especialmente conocidos por su capacidad de producir cáncer en seres humanos.

Los operadores de la planta, la empresa Tokyo Electric (Tepco), habían negado categóricamente que Fukushima tuviera filtraciones al océano, a pesar de que estudios independientes mostraban lo contrario. Tanaka, por su parte, consideró que no es sencillo encontrar una solución rápida al problema, dada la magnitud del accidente y la peligrosidad del material, concluyendo que si alguien “tiene una buena idea, estaremos encantados de escucharla.”

[NY Times]



La historia del hombre que desafía la radiación en Fukushima y alimenta a los animales abandonados

Decenas de especies rondan en el sitio en un absoluto abandono, pero este hombre ha hecho una conmovedora diferencia.

Luego del Tsunami, uno de los efectos más catastróficos fue el accidente nuclear de Fukushima. Miles debieron abandonar sus hogares en un radio de al menos 12.5 millas, y en tal abandono, no solo quedaron las casas y algunas pertenencias; también cientos de animales: desde mascotas comunes como perros o gatos; vacas de granja, hasta cerdos, venados y  avestruces, quedaron desprotegidas entre la radiación.

Pocas personas han pensado en estos animales desprotegidos, pero un ser particularmente inspirador por su conciencia, compromiso y valentía, el japonés de 55 años Naoto Matsumura, regresó al lugar desde el 2011 para alimentar a cientos de animales. 

Matsumara primero regresó a cuidar de sus mascotas, pero luego se percató de que no podía regresar y llevarse simplemente a sus animales, sino que miles se encontraban en la misma situación, e inclusive muchos vacas estaban muriendo de hambre encerradas en sus corrales. Por ello, lleva ya cuatro años haciendo un servicio que pone en riesgo su vida: alimentar a todas estas criaturas. 

El gobierno prohibió a Matsumara  que viviera en la zona, pero su caso omiso y compromiso con su causa es evidente. Para alimentar a los cientos de animales, este personaje recibe donaciones, y su vida se ha convertido en dar esta protección a esta naturaleza olvidada. 

Uno de sus argumentos para no temer a la radiación es que, según los expertos, si llegara a enfermarse, las complicaciones comenzarían en 30 o 40 años. Para él, es justo la edad (pues tiene 55) en que los problemas de salud suelen llegar naturalmente.

Aquí algunas inspiradoras fotos de lo que se ha convertido su vida:

 



Si tu hogar es oscuro, a estas plantas les encantará

En caso de que cuentes con una extensión y exposición a la luz limitada, te compartimos algunas opciones para realizar tu propia terapia horticultural

La jardinería es una de las actividades que además de reafirmar la vida en el planeta, estimula al desarrollo tanto físico como emocional del individuo que realiza dicho cuidado a la naturaleza. Con increíbles y variados beneficios en la salud mental, la jardinería es utilizada como terapia horticultural para mejorar los niveles de optimismo, tranquilidad y discriminación de los placeres por la vida.

Desgraciadamente, no siempre es posible contar con un amplio espacio para plantar cuantas semillas y hierbas se nos ocurra. Por consiguiente hay que encontrar los productos necesarios para adecuarse a las condiciones de una vida urbana: luz, temperatura, espacio reducido y humedad, entre otros.

En caso de que cuentes con una extensión y exposición a la luz limitada, te compartimos algunas opciones para realizar tu propia terapia horticultural:

– Cissus. Originaria de África, sur de Asia, Australia y Nueva Guinea, esta planta es ideal para un ambiente templado y poca luz. Puedes colocarla en una maceta y colgarla en el techo.

– Helecho. Por lo general esta plantas crece en zonas húmedas, aunque se adapta con facilidad a diferentes tipos de hábitats. Es fácil de cultivar, al colocarla en una maceta sobre el suelo.

– Yuca. Al ser endémica de regiones áridas, se adapta fácilmente a la poca cantidad de agua. Puedes colocarla en una maceta sobre el suelo. Es muy fácil de cultivar.

– Camelia. Elegante y perenne, esta planta es elástica y resistente al frío. No hay que dejarla sin agua; necesita de cierta cantidad de líquido y tierra.

– Cala. Esta planta bulbosa puede aguantar algunos grados bajo cero, aunque requiere una posición en semisombra.

– Gardenia. Le gusta que le dé el Sol al menos unas cuantas horas, por lo que prefiere un abono y quelatos de hierro.

Fotografía principal: Jennifer Murawski