India pone el ejemplo: prohíbe los espectáculos con delfines

La India acaba de unirse a la prohibición de los shows con delfines. Dice que deben ser tratados como “personas no-humanas”.

Los delfines han sido siempre una especie de contraparte marina de los seres humanos; difuminan la línea que separa nuestra inteligencia y emoción de la naturaleza salvaje. Tristemente, esto ha derivado en que sean explotarlos para para fines de entretenimiento (un hábito muy común en la historia del hombre, que todo lo quiere poseer) y obligados a vivir una vida en cautiverio.

Pero ahora, en un atrevido movimiento para proteger el bienestar no sólo de los delfines, sino de todos los cetáceos, la India ha prohibido los espectáculos que los involucran; un golpe que ayuda a elevar el estatus de los delfines a uno más cercano a la humanidad.  Al hacer esto, India se convirtió en el más grande de cuatro países en prohibir la práctica (que incluye a Costa Rica, Hungría y Chile).  La declaración del ministerio dijo lo siguiente:

Mientras los cetáceos en general son altamente inteligentes y sensibles, y varios científicos que han investigado el comportamiento del delfín han sugerido que su tan inusual inteligencia, comparada a la de otros animales, significa que el delfín debe ser visto como “persona no-humana” y como tal debe tener sus derechos específicos, y es moralmente inaceptable mantenerlos en cautiverio con el propósito de entretener a la gente.

Esperemos que este gran paso sirva para persuadir a Estados Unidos y Europa, donde los espectáculos con delfines son un gran negocio, de hacer lo mismo que India.

[TreeHugger]



¿Verdad o ficción? La pesadilla de los pollos criados para carne (VIDEO)

“Todo aquello que daña a los animales tiene que salir a la luz para que la sociedad esté informada sobre el impacto que tienen nuestras decisiones y nuestros hábitos de consumo sobre los animales.”

Anualmente 60 mil millones de pollos son enviados al matadero después de pasar una temporada hacinados en granjas industriales. Frente a esto, la organización internacional, Igualdad Animal –IA– busca generar consciencia sobre este abuso animal que impacta en tanto en su salud como en el medio ambiente. Para lograrlo ha realizado un video que muestra la verdadera pesadilla de los animales en la industria alimenticia a través de sus ojos. 

Para esta ONG generar consciencia a los consumidores podría impactar en la manera en que las granjas tratan a los animales destinadas al consumo humano. De modo que captaron escenas de numerosas granjas en México, España, Alemania e Inglaterra para exhibir estas prácticas que parecen tan comunes en la industria animal. 

De acuerdo con el proyecto de IA, las granjas tienen prácticas semejantes pese a las variaciones tecnológicas. Es decir que, el proceso de crecimiento es acelerado, provocando las constantes enfermedades, muertes agónicas y hacinamiento de pollo; la única diferencia es que en México existe el involucramiento de menores en la crianza, movilización y matanza. 

En México, según la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en 2015 se produjeron 3 175 000 toneladas de carne de pollo. Dado que los mexicanos tienen preferencia este tipo de carne –83 por ciento la compra al menos una vez a la semana–, la demanda impacta en la producción masiva de los animales: la vida del pollo criado para carne es muy corta –apenas unos 21 días cuando podría llegar a ser de 10 años– y de un intenso sufrimiento.

En palabras de Dulce Ramírez Islas, directora ejecutiva de IA en México:

Los animales alcanzan los 400 gramos –peso deseado para su consumo– en sólo siete semanas, para ser enviados al matadero. Previo a ello, al interior de las granjas sufren fracturas en sus extremidades, no son capaces de levantarse a consecuencia del peso y las enfermedades, además se pisan y pican entre ellos por alcanzar agua y alimento. […] Los pollos enfermos o heridos mueren agónicamente sin ninguna atención veterinaria.

Esto quiere decir que los animales son seleccionados para crecer lo más rápido posible, haciendo que la carne que se consuma es de animales jóvenes. Prácticamente, sentencia Ramírez, son bebés. Desgraciadamente las autoridades avalan los estándares de producción para proteger los intereses económicos sin importar la tortura ni el sufrimiento de los animales. 

El fin de este video es permitir que los consumidores elijan sus alimentos con consciencia: “Todo aquello que daña a los animales tiene que salir a la luz para que la sociedad esté informada sobre el impacto que tienen nuestras decisiones y nuestros hábitos de consumo sobre los animales.” Es, en otras palabras, educar e informar para ayudar a lograr un cambio positivo para los animales: “Esperamos que al estar informada, la gente opte por la compasión y deje de incluir a los animales en su plato.”