Descubren bosque de cipreses en las profundidades del Golfo de México

Miles de peces, anémonas y cangrejos se deleitan en un bosque de troncos milenarios que desenterró el huracán Katrina.

Mapa sonar del bosque
Mapa sonar del bosque

Cerca de la costa de Alabama, unos buzos descubrieron un bosque primitivo a dieciocho metros bajo el mar. Este bosque de árboles cipreses fue enterrado bajo los sedimentos del océano, y protegido en un ambiente sin oxígeno, por más de 50,000 años, pero al parecer fue desenterrado por el huracán Katrina en 2005.

El deleite de los animales es tal que no hay ningún nudo en los troncos que no esté habitado por cientos de peces, almejas, cangrejos, anémonas, serpientes… Cada árbol se ha vuelto un arrecife donde antes no había nada. Y los troncos están tan bien conservados que si cortas un pedazo aún puedes oler el ciprés de la antigüedad. Sin embargo, debido a todos estos animales, al paisaje submarino le quedan pocos años de existencia.

Ben Raines, uno de los buzos que exploró la zona, apuntó para Our AmazingPlanet: “Nadando alrededor de estos troncos y leños se siente como si estuvieras en un mundo de hadas”.

Bosque de peces
Bosque de peces

La locación exacta es un secreto que comparten sólo un puñado de personas -un dendrocronologista, una geógrafa, un pescador y dos buzos- por las obvias razones de su estudio y preservación.

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[Live Science]



El Sistema Arrecifal Veracruzano: un área natural protegida en crisis

El Sistema Arrecifal Veracruzano es un área de enorme biodiversidad y belleza. Aunque está protegida actualmente, aquí se proponen mejores medidas para garantizar su conservación.

* Por: Nayeli Osorio Vera

 

En el golfo de México se encuentra ubicado uno de los ecosistemas más importantes del país, no sólo debido a su tamaño, sino también a la diversidad de especies que alberga, así como los servicios ambientales que proporciona y el valor económico que éstos representan. Su existencia data de aproximadamente 10 millones de años de antigüedad[1]; sin embargo, no fue hasta hace apenas 30 años que esta área natural recibió el justo nombramiento de Área Natural Protegida (ANP) y Parque Nacional, para su respectiva conservación. A pesar de los esfuerzos destinados para hacer de este espacio un ANP y con esto poder asegurar su existencia de manera equilibrada con los asentamientos humanos, éstos no han podido ser suficientes ni eficientes para dicho propósito.

Este es el caso del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano (PNSAV), un ecosistema que, frente a las circunstancias adversas de supervivencia, ha logrado mantenerse de pie y sigue siendo fuente de vida no sólo para las especies que alberga sino también para las miles de personas que de éste dependen. 

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Boca del Río, Veracruz

El presente ensayo hace un análisis sobre la crisis actual que vive el PNSAV. Para tal efecto en primer lugar haré mención precisa y clara de la importancia social, económica y ambiental del Sistema Arrecifal Veracruzano y de los factores que amenazan en la actualidad a este ecosistema; de manera secuencial se analizarán los intentos de gestión que ha tenido dicha ANP desde 1992 al presente año, y en respuesta a lo anterior, finalmente concluiré con una propuesta para llevar a esta área natural a un manejo sustentable costero.

Frente a las costas de los municipios de Veracruz, Boca del Río y Alvarado se encuentra ubicado el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano, integrado por 23 arrecifes y cinco islas[2]; su importancia recae en ser hogar de la mayor biodiversidad de especies arrecifales del oeste del golfo de México, entre ellas especies protegidas y especies endémicas. Desde un punto de vista social también es cimiento de diversas actividades económicas como la pesca, el turismo y el buceo deportivo. El Sistema Arrecifal protege a la costa frente a huracanes y nortes, además de ser fundamental para muchos ciclos biogeoquímicos, entre ellos la producción de oxígeno[3]. El valor de estos servicios se estima en casi $290,500,000 millones de USD (CEMDA, p.8). Lamentablemente, estos servicios ambientales están en riesgo debido al gran daño que las actividades humanas han provocado en este ecosistema.

Actividades como el turismo, la navegación de buques petroleros, la contaminación proveniente de las descargas de aguas residuales, agroquímicos y fertilizantes, y de los desechos de ingenios azucareros (AIDA, 2015, p. 19) son alarmantes amenazas para la subsistencia del PNSAV. Todas estas actividades obedecen a la inevitable necesidad proveniente del crecimiento poblacional de la zona costera, lo cual provoca un mayor conflicto en el uso y explotación adecuada de este recurso común. Actualmente los Parques Nacionales se encuentran abiertos para todos, sin ningún límite, a pesar de tener en sí mismos una extensión y producción de recursos limitadas (Hardin, 1968).

arrecife natural veracruzano area natural protegida
Revista Dónde Ir

Esto genera una situación perjudicial de estrés al ecosistema por satisfacer la demanda ilimitada de una población cada vez más numerosa. Por otra parte las malas decisiones sobre el uso de los recursos públicos, la corrupción, los conflictos de interés, la falta de experiencia y el constante cabildeo de empresas nacionales y extranjeras para el impulso de proyectos de desarrollo de las ANP han hecho a un lado la expresión más pura de estos espacios en México: el derecho de todos los habitantes de este país a un medioambiente sano (CEMDA, p. 2). La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 4° dice que:

Toda persona tiene derecho a un medioambiente adecuado para su bienestar.

El daño a un ecosistema que está tan íntimamente conectado a la forma de vida de la población costera, sin lugar a dudas perjudica el bienestar de la población. Por ejemplo, factores como las aguas residuales vertidas en las playas de la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río son un foco rojo de infección y riesgo sanitario para los bañistas que asisten a las playas a disfrutar de este espacio de ocio y recreación.

Evidentemente, el PNSAV carece de un programa de manejo eficiente para los recursos naturales (AIDA, 2015, p. 19). Las condiciones administrativas y el marco jurídico bajo el cual se regula esta ANP han sido un intento fallido para el equilibrio del Sistema Arrecifal Veracruzano, el sector económico que más se ha visto beneficiado ante esta deficiencia administrativa y legal ha sido el desarrollo portuario. Esto se ve reflejado en el decreto original del PNSAV en 1992 y las modificaciones que se le realizaron al decreto en 2012, donde el área que se delimitaba en un principio como ANP fue modificada, desincorporando la bahía de Vergara y Punta Gorda, para ejecutar el proyecto llamado “Ampliación del puerto de Veracruz en la zona Norte” (CEMDA, p. 25).

Actualmente el área enfrenta un proceso de amparo presentado por los oponentes a la ampliación portuaria y su destino está en espera de una resolución definitiva (Jiménez Baldillo et al., 2014). Por otro lado, los organismos encargados de esta ANP tales como la SEMARNAT y la CONANP no han cumplido con las importantes obligaciones legales que posibilitan el buen manejo del PNSAV y cuando han decidido actuar se ha hecho sin tomar en consideración la mejor información científica y técnica disponible (CEMDA, p. 48).

Como posible solución a la problemática anterior es indispensable implementar estrategias que favorezcan la resiliencia y recuperación del PNSAV ante la situación del crecimiento poblacional y la falta de programas de manejo. Es necesario implementar de forma efectiva medidas de adaptación basadas en ecosistemas que aseguren la conservación de los recursos naturales y la biodiversidad, fomenten el desarrollo económico, y mejoren las condiciones de vida de la sociedad costera

Para esto, las autoridades encargadas de la creación y manejo de estos programas se deben guiar en primer lugar por la información científica y técnica respecto de la situación actual del PNSAV para poder responder a las problemáticas, comprender y mitigar las amenazas, y restaurar y asegurar la existencia equilibrada los ecosistemas.

De igual manera, se debe buscar la práctica sustentable de las actividades económicas que se realizan en las costas de los municipios de Veracruz-Boca del Río y Alvarado, dándole preferencia a aquellas que generen un mayor beneficio económico y social causando el menor de los impactos al ecosistema, como es el caso del ecoturismo y la pesca artesanal. Se debe asegurar el manejo regulado de los desechos residuales de las actividades industriales a través de leyes jurídicas y normas sociales que permitan asegurar a largo plazo el derecho de los individuos a un medioambiente adecuado para su bienestar.

Por último, es fundamental fomentar el involucramiento y participación de la sociedad a la preservación de este recurso natural invaluable pues no existe ley que sea eficiente sin una sociedad que esté dispuesta a ejecutarla, vigilarla y hacerla cumplir.

 

Referencias:

AIDA. (2015). La protección de los arrecifes de coral en México: rescatando la biodiversidad marina y sus beneficios para la humanidad. Recuperado de: http://www.aida-americas.org/sites/default/files/Informe_Corales_Mexico.pdf.

CEMDA. Sistema Arrecifal Veracruzano. Reporte de un área natural protegida amenazada. Recuperado de: http://www.cemda.org.mx/wp-content/uploads/2011/12/PNSAV.Final_.pdf.

Hardin, G. (1968). La tragedia de los comunes. Recuperado de: http://mexicosostenible.org.mx/plataforma_ms/cursos/guruPrograms/1-ms/7-gestion-integral-de-mares-y-costas290.

Jiménez Badillo et al. Problemática ambiental y socioeconómica del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano. Investigación y Ciencia [en línea] 2014, 22. Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=67431160007> ISSN 1665-4412.

 

[1] Arrecifal Veracruzano. Maravillas de México. http://www.maravillasdemexico.com:80/cgi-bin/MaravillasDeMexico/Maravilla?M=5.

[2] http://regiongolfodemexico.conanp.gob.mx/sistemarrecifal.php#.Wk5tzN_ibIU.

[3] CEMDA. Importancia del sistema arrecifal veracruzano. Recuperado de: www.cemda.org.mx/wp-content/uploads/2011/12/PNSAV.Final_.pdf.

México Sostenible
Autor: México Sostenible
Somos una organización de jóvenes comprometidos con la conservación de la riqueza natural y cultural del país. Integramos un equipo interdisciplinario capaz de analizar diferentes temas de la agenda ambiental, con el fin de generar acciones para fortalecer la capacidad de adaptación de las sociedades frente al cambio climático e incentivar su desarrollo sostenible.


Los bosques, la clave para ganar tiempo contra el cambio climático

Los bosques del planeta son un factor decisivo en nuestra lucha contra el cambio climático, pero para que éstos puedan cumplir con la función que de ellos demandamos, es determinante reconocer los derechos de sus legítimos propietarios.

Para frenar el cambio climático se requiere abandonar los combustibles fósiles y migrar por completo a energías limpias. El problema es que esta transición no solo es bastante compleja, y costosa, también es lenta. Por eso, mientras completamos dicho proceso necesitamos de algún recurso que nos permita ganar tiempo y así llegar a tiempo a esa cita urgente que tenemos todos con el planeta. 

Dentro del escenario descrito, los bosques adquieren un papel crucial. Su capacidad para retener carbono, y así bajar las emisiones, permitiría desacelerar el calentamiento global y ganar unos años, suficientes para que con políticas energéticas adecuadas, logremos revertir la situación antes de que alcance un punto incontrolable. Para conseguirlo, tal como se advierte en el Acuerdo de Paris, es imprescindible mantener el aumento de la temperatura media por debajo de los 2 °C (e idealmente en un máximo de 1.5 °C).

Considerando lo anterior y según advierte un estudio reciente de Woods Hole Research Center, frenar la deforestación y restaurar los bosques, nos permitiría ganar entre 10 y 15 años en nuestra carrera por migrar a energías renovables. En pocas palabras, y como sentenció David Kaimowitz, Director de Recursos Naturales y Cambio Climático de la Fundación Ford, durante su intervención en el seminario “Bosques y comunidades” del SUSMAI, “los bosques están en el centro de la solución al cambio climático”. 

Los bosques no sólo son un recurso oportuno, sino también efectivo en términos de costo. El manejo sustentable de los bosques provee empleo e ingresos para cientos de millones de personas, además de generar energía renovable y favorecer la producción de alimentos. La tecnología para el manejo sustentable del bosque no es costosa y está ya disponible. No es necesario pagar costosas patentes y desarrollar sofisticados dispositivos.

Pero si bien ya tenemos ese recurso imprescindible para ganar tiempo, ahora el reto está en definir cómo lograr cuidar y restaurar los bosques del planeta. Y aquí la respuesta apunta a las comunidades locales e indígenas que desde hace generaciones habitan áreas forestales y que, además, son propietarios de más del 80% de los bosques en el mundo. El reconocimiento de este derecho a su territorio facilita significativamente que dichos grupos se hagan cargo de la conservación y restauración de estas áreas. 

De acuerdo con un estudio de artículo del World Resources Institute, citado por el propio Kaimowitz en un artículo, en aquellos territorios donde se reconoce el derecho de propiedad y gestión de las comunidades, “las tasas de deforestación son de dos a tres veces más bajas que en bosques similares pero donde las comunidades carecen de títulos”.  

En pocas palabras, los bosques del planeta son un factor decisivo en nuestra lucha contra el cambio climático. Pero para que éstos puedan cumplir con la función que de ellos demandamos, es determinante reconocer los derechos de sus legítimos propietarios, desarrollar los medios legales y técnicos, y destinar los recursos necesarios para promover el manejo sustentable de los bosques por parte de las comunidades.